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¿Te acordás Magdalena?

viernes, 12 de noviembre de 2010 · 0 comentarios

Por Dante López Foresi (el "Bepi")



(Diario EL VIGÍA) - Marzo de 1978. Quien escribe estas líneas tenía 14 años. El 14 de Junio cumplirá 15. Las puertas de este oficio maravilloso se abren por primera vez.

El noticiero televisivo más visto era el de Canal 11. Aún no se llamaba Telefé. Era el Canal de "Leoncio" ¿te acordás Magdalena?

El Gerente de Noticias era Mario Gavilán, quien años más tarde crearía los éxitos de Crónica TV y América 2, entre otros. Imposible caer en mejores manos para aprender el oficio.

Pero no había "cupos" para "contratar al pibe". Los compañeros del noticiero hacían una "vaquita" todos los meses para pagarle al "bepi", como lo llamaba el queridísimo Oso Martínez.

"¿Y cuál es mi función? ¿De qué trabajo?", le preguntó el "bepi" al gerente. Gavilán se movió en su sillón y aspiró ese tic tan característico que tenía, que lo hacía parecer un boxeador: "Sos aspirante a redacción y ayudante de camarógrafo de exteriores".

El "bepi" se fue orgulloso. Se hizo la primera reunión de producción del primer día de trabajo del "bepi". Participaban todos. Cronistas, conductores, camarógrafos, columnistas (Bernardo Neustadt y...Magdalena)..y el bepi. Sentadito al lado de Gavilán, con su bolsito con el guardapolvos y las carpetas del "cole" en la falda.

"¿¿500 pesos un huevo de Pascuas??", preguntó el "bepi" al ver la tapa del diario ¿¿Qué dijo pibe??- preguntó Gavilán con su voz estridente. El "bepi" se estremeció. El sudor frío no sólo se sentía, sino que se veía. Todos dejaron de repasar los diarios para mirar la situación: "Nada...que me parece muy caro para una familia un Huevo de Pascuas por 500 pesos", dijo el "bepi" con voz casi inaudible por el espanto.

"Olga (por Olga O`Farrell), andá con Paloma (camarógrafo "Paloma" Gonella) a esa panadería a hacer la nota...ah...llevate al pibe", ordenó Gavilán.

Me sentí en la gloria. Mi primera "propuesta" se había convertido en una de las notas del Noticiero del mediodía. Al regresar a la redacción del subsuelo del canal en Pavón 2444 tuve mi segunda misión. Debía ordenar los papeles y la grilla de noticias para conductores, productores, asistentes de piso y...columnistas ¿Te acordás Magdalena?

No había ni siquiera fax. Ni se conocía la palabra Internet. Todo a mano y pulmón. El "bepi" estaba feliz. La orden fue clara: 5 minutos antes de entrar al estudio, todos debían tener su libreto con grilla en sus manos. Y el responsable era...el "bepi".

Había que buscarlos. Neustadt llegaba sobre la hora de su programa en Radio Belgrano. El pibe le entregó los papeles en mano. Ya se los había entregado a todos ¿Y Magdalena? El pibe, desesperado, venció su temor reverencial y encaró al Gerente Mario Gavilán: "Perdón señor..pero no encuentro a Magdalena".

"Ah..si..me olvidé de decirte. Ella llega sobre la hora. Lleváselos al primer piso subiendo por la escalerita que está al lado de maquillaje...¡¡Andá que faltan 3 minutos !!", bramó Gavilán.

Al pibe no se le veían las piernas. Subió los dos pisos desde el segundo subsuelo y corrió hacia la zona de maquillaje. Vio la escalerita y subió los escalones de a tres. Había una puerta con una placa que decía: "Coronel Martelotte-Interventor".

El pibe golpeó, y su ansiedad no le permitió esperar más. Allí estaba el militar con...Magdalena, quien llevaba consigo una libreta y una lapicera con apuntes. Le entregué su grilla y ni siquiera me miró. Pero el "bepi" había cumplido con su misión.

El pibe siempre supo donde encontrar a Magdalena durante todo 1978, 5 minutos antes de comenzar el noticiero. En esa oficina, subiendo las escaleras que estaban al lado de la sala de maquillaje ¿Te acordás Magdalena?

Posibles medidas de fuerza en Papel Prensa

viernes, 1 de octubre de 2010 · 1 comentarios



Es posible el inicio de medidas de fuerza en Papel Prensa, en reclamo de una recomposición salarial, luego del fracaso de la audiencia de conciliación que se realizó en el Ministerio de Trabajo. 
“La verdad es que el resultado fue bastante negativo, porque la empresa no trajo ninguna propuesta” indicó Gerardo Gelabert, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales.
El gremialista explicó que los representantes de Papel Prensa justificaron la falta de respuestas a los reclamos efectuados en la imposibilidad de que se reúna el Directorio de la empresa.
De tal forma, se aplicará el criterio adoptado por la asamblea realizada anoche: “Cuando la comisión interna del sindicato lo decida se inicia una medida de fuerza, y eso puede ser en cualquier momento, a partir de las 13 de hoy” informó Gelabert, quien aclaró, sin embargo, que la novedad se conocerá “cuando la medida esté en marcha”. Sobre las características del reclamo, dijo que “puede ser un paro, un quite de colaboración o algún otro tipo de medida”. 
 
Ya había anticipado Gelabert:
“Ante la falta de respuesta de la empresa y la negativa de ajustar el salario, iríamos a medida de fuerza, pero siempre y cuando esperando una audiencia de conciliación que tenemos en el Ministerio de Trabajo a las 10”. “En una de esas se soluciona el tema, pero de la asamblea salió que si no, hay medidas de acción directa, que serán sorpresivas”
Los pedidos de los trabajadores apuntan a un aumento del 20% para el 2º semestre del año, ya que en cuanto al 1º semestre se había arreglado un 15 % de suba y una suma fija de 300 pesos mensuales. “Por compromiso de la empresa, íbamos a hablar de nuevo en junio pero no se aplicó ni siquiera lo mínimo de paritarias, que fijaban un 29%”, comentó.
Gelabert había anhelado una solución y señaló: “No queremos que haya paro, pero la gente está muy enojada”.
Días anteriores, también Gelabert había dicho que "El Gerente de Papel Prensa no estaba en sus cabales". Lo que llevó a un montón de tilingos de tildarlo de K, que no está mal dicho sea de paso.

La oportunidad del Golpe de Estado

miércoles, 29 de septiembre de 2010 · 0 comentarios

Extraído del suplemento Documentos del diario Tiempo Argentino. Es interesantes las instrucciones que daban para "Operaciones de seguridad". En especial el tratamiento de los informantes que debían ser personas "inteligentes" y con una "razón" para serlo, como tener una creencia, odios, rencores, política, ideología, dinero, venganza, envidia, vanidad, etc. Todo esto debía tener en su perfil un buchón de la dictadura. Alguien que tenía la libertad total de marcar a supuestos subversivos, como lo fue el "periodista" de Baradero Cesar Scollo.

LA OPORTUNIDAD DEL GOLPE DE ESTADO

En los primeros meses de 1975 el gobierno de María Estela Martínez de Perón, se mostraba débil y cediendo a las presiones de los poderes fácticos. Fruto de ello, en ese convulso y violento año 1975, el 2 de junio asumió el Ministerio de Economía el ingeniero Celestino Rodrigo, con el explícito apoyo de José López Rega. Con él, en junio de 1975 los argentinos fueron víctimas de un cambio económico dramático. El mega-ajuste devaluatorio que se conoció popularmente como Rodrigazo, “corrigió” sustancialmente  los precios de la economía  en el contexto de cambios mucho más amplios en la estructura económica y social: el Plan Rodrigo impuso un brutal ajuste que duplicó los precios y provocó una crisis profunda en el gobierno. El economista ultraliberal Ricardo Zinn, que basaría la razón de su existencia en el lema: “Achicar el Estado es agrandar la Nación”,  fue el cerebro del plan durante las semanas previas de gestación, y sería su secretario de Coordinación  con la asunción de Celestino Rodrigo. Tras el golpe de Estado será uno de los principales colaboradores del ministro de Economía de la dictadura.
 Como telón de fondo, las movilizaciones populares abarcaban las principales ciudades del país; en Plaza de Mayo, la multitud exigía que se homologaran los convenios salariales y el alejamiento de Rodrigo y López Rega. La  primera huelga que la CGT y las 62 Organizaciones le hacían al gobierno, demostró su contundencia: el 15 de julio, López Rega viajó a España para no volver, y Rodrigo renunció horas después.
La reacción en contra del Plan Rodrigo de sectores del propio gobierno y de la gran mayoría de los dirigentes del partido gobernante, que se propusieron re encausar política y económicamente la marcha del Estado, generó la convicción en los sectores del gran capital que había llegado “la hora de la espada”. Lo más importante fue la enseñanza que les dejó el rechazo popular a aquel shock de junio de 1975, que les demostró que el desmantelamiento del Estado, la reducción feroz de los salarios, el endeudamiento externo del país,  la reducción de los sectores de la industria nacional y el complejo de medidas proyectadas, iba a requerir grados de violencia estatal inéditos para alcanzar sus objetivos. El Consejo Empresario Argentino encabezado por su presidente José Alfredo Martínez de Hoz había elogiado abiertamente el “Rodrigazo”. Tiempo después diría  al semanario Gente –el 20 de julio de 1977– que si bien en esos días  pensó que las medidas del ministro Rodrigo “podían ser teóricamente acertadas desde lo económico, carecían del contexto político adecuado”. Es decir carecían del terror como método de imposición.
Para el orden constitucional, ello fue el comienzo del fin. Los sectores concentrados del poder económico, conspiraban abiertamente con los jefes militares. Vanos fueron todos los esfuerzos para impedirlo y salvar el orden constitucional. Sólo faltaba poner fecha al golpe de Estado.  Pero antes había algunos pasos que dar:
En primer lugar, crear en la opinión pública el convencimiento  de la inevitabilidad del asalto a las instituciones de la República. El paro agrario nacional y el papel abiertamente destituyente de la gran prensa, cumplieron ese papel.
 Mientras el Consejo Empresario Argentino, de la mano de  José Alfredo Martínez de Hoz, daba los últimos retoques al plan económico a aplicar, paralelamente las Fuerzas Armadas diseñaban el modelo represivo que lo hiciera viable.
   El 17 de octubre, se distribuían entre los más altos mandos militares las 24 copias de la ultrasecreta “Directiva del Comandante General del Ejército N° 404/75”. Era, la que sería seis meses después, “la orden de batalla”  de la militarización del Estado mediante el asalto a sus instituciones, el 24 de marzo de 1976 
El Ejército reservaba para sí “la responsabilidad primaria en la lucha contra la subversión”. Y su sistema nervioso sería el Batallón 601. Se trataba del órgano ejecutivo de la Jefatura II de Inteligencia, la cual respondía directamente al Estado Mayor.
   También se especificaban los plazos del exterminio; el cronograma fijó una meta de sólo 12 meses para lograr “la pulverización del accionar subversivo” y otros tantos para “aniquilar sus elementos residuales”.
 Estos abarcaban un amplio arco de partidos, agrupaciones, sindicatos, medios de comunicación y hasta empresas, que a juicio de “los salvadores de la Patria” estaban sutilmente relacionados entre sí por los hilos invisibles de la “subversión”.  
   A partir de esta Directiva Secreta Nº 404/75  del Comandante General del Ejército, Jorge  Rafael Videla y de normas reglamentarias emanadas  del Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Roberto Viola en 1976, las Fuerzas Armadas institucionalizan y asumen plenamente como tal, el terrorismo de Estado. La extensa Directiva y su implementación reglamentaria disponían por ejemplo:
 
OPERACIONES CONTRA ELEMENTOS SUBVERSIVOS (R-C-9-1)…
 
4003 i) Aplicar el poder de combate con la máxima violencia para aniquilar a los delincuentes subversivos donde se encuentren. La acción militar es siempre violenta y sangrienta (…) El delincuente subversivo que empuñe armas debe ser aniquilado, dado que cuando las FFAA entran en operaciones no deben interrumpir el combate ni aceptar rendición.
5007 h) Las órdenes: como las acciones estarán a cargo de las menores fracciones, las órdenes deben aclarar, por ejemplo, si se detiene a todos o a algunos, si en caso de resistencia pasiva se los aniquila o se los detiene, si se destruyen bienes o se procura preservarlos, etc.
5013 Emboscadas: esas oportunidades no deben ser desaprovechadas, y las operaciones serán ejecutadas por personal militar, encuadrado o no, en forma abierta o encubierta.

 
INSTRUCCIONES PARA OPERACIONES DE SEGURIDAD (RE-10-51)
 
3002.8 Elementos a llevar: capuchones o vendas para el transporte de detenidos a fin de que los cabecillas detenidos no puedan ser reconocidos y no se sepa donde son conducidos.
3004 Los tiradores especiales podrán ser empleados para batir cabecillas de turbas o muchedumbres.
3021 La evacuación de los detenidos se producirá con la mayor rapidez, previa separación por grupos: jefes, hombres, mujeres, y niños, inmediatamente después de la captura.
4004 Informantes: deberán ser inteligentes y de gran carácter y deberán tener una razón para serlo (creencia, odios, rencores, política, ideología, dinero, venganza, envidia, vanidad etc.). (…)

Anónimos

martes, 4 de mayo de 2010 · 0 comentarios

Che muchachos, Joaquín, Ernesto, Marcelo, Sylvestre y toda la manga de mercenarios de la pluma ¿qué problemas los acoge con el tema de los afiches anónimos? Digo esto, porque si quieren que les firme el afiche que tanto miedo les causó, 


primero quisiera que me firmasen este de acá:


Sí ya sé, se van a excusar de no haberlo escrito, pero incitar a escribirlo, es lo mismo que hacerlo.

Los Blogueros dicen NO

sábado, 1 de mayo de 2010 · 1 comentarios

Robado de Nada es Casual




Ante tanta mierda contra los blogueros que dispararon esta semana, y leyendo unos textos de José Pablo Feinmann, se me ocurrió hacer una adaptación sobre unos párrafos del filósofo. Con el mayor de los respetos José.


El Bloguero no le teme al multimedio. Sabe que hay operaciones de prensa, que durante las madrugadas salen a tapar carteles cuando no, a pergarlos, que censura para adentro, que miente, que oculta información,etc. El ataque a los blogueros leales al Gobierno Nac&Pop es absoluto. Pero este ataque no impide que los Blogueros buscaran y conquistaran una identidad. Así, se encuentra a sí mismo en el más absoluto ataque. El Bloguero no se aparta de lo negativo. Sabe que el multimedia niega todo lo que los blogueros en resistencia informativa dicen. Pero los blogueros despliegan una fuerza mágica. Desde ahí, se atreven a negar al multimedia. A negar a eso que los niega. Esta fuerza mágica hace que lo negativo vuelva a ser. O, digamos más apropiadamente para nuestro tema, hace que lo negativo sea la fuerza identitaria de los blogueros. Somos la negación de quien nos niega. No tiene razón. No son invencibles. No nos van a destruir. Los Blogueros no los reconocemos. Los negamos. No somos ellos. Ellos no son nosotros. Somos uno la negación del otro. Estamos en esa beligerancia. Esa bligerancia sólo la negación puede expresarla.
“Los Blogueros dicen no” es ejercer sobre el dominador de la palabra la negación del dominado. Pero en ese mismo acto de negación el dominado se afirma a sí mismo. Cuando los Blogueros dicen “no” a los grandes medios de desinformación se están diciendo “sí” a sí mismo. Se trata de un mismo surgimiento. “NO” y “SI” se producen simultáneamente. No hay diferenciación temporal. Ni siquiera lógica. No bien se dice “los blogueros dicen no” a los concentradores de la palabra y la desinformación se dice “si” a los blogueros. Y entre ese “no” y ese “sí” se arma la trama que posibilita la praxis. A eso, Feinmann llama dialéctica. Sin superación, sin conciliación, sin teología. Pero sí al aparato conceptual de negación del Otro y afirmación del Sí mismo que genera la praxis de liberación.


No hubo ni habrá nada como la Resistencia Informativa. La hizo el cansancio, el hartazgo y la lucidez de los blogueros. No la condujo nadie. Ni pensaron en otro tipo de lucha, en censurar a alguien. Se reunieron en las parrillas, los clubes, sindicatos y los posteos comunes fueron ejemplares para imponer otra mirada. La tuvieron que lidiar con infamias y mentiras. Pero nada podrá detener la lucha de los blogueros. No significa que van a ganar. Eso nadie puede decirlo. Y ya se dijo demasiado. No. Significa que van a seguir peleando. Porque un día –en plena lucha de la Resistencia– apareció una pintada en un pequeño lugar que llevaba por nombre Villa Manuelita. Y expresa el empecinamiento de los hombres por pelear hasta el fin por eso que los hace –precisamente– hombres, su libertad. La pintada decía: Los yankis, los rusos y las potencias reconocen a la Libertadora. Villa Manuelita no. Por eso, los blogueros también dicen NO a la concentración informativa.
 
Excelente trabajo de Moo, sobre los textos de José Pablo Feinmann, filósofo muy leído, por lo menos en mi caso, aún a sabiendas de su apresurada opinión sobre los blogs. 

¿No fue Néstor quien inició la guerra?

sábado, 24 de abril de 2010 · 3 comentarios

¿No fue Néstor que inició la guerra? ¿O antes no se hablaba de Herrera de Noble y sus hijos apropiados?







"Dejá que la justicia actue" Gorila dixit.

Papel Prensa: No incorpora, despide

lunes, 5 de abril de 2010 · 0 comentarios



Y el dirigente Sindical Roberto Gabito, es un amigo que se lava las manos.

Hoy confirmó que tenían conocimiento de las características del despido del trabajador de Papel Prensa “Juancho” Correa.
“Obviamente teníamos conocimiento de lo que le había pasado porque era un colaborador constante hacia los compañeros sindicalizados, y ese fue, de fondo, el problema por el que fue despedido” indicó Gabito. Para el dirigente sindical “la empresa lo ha hecho para dejar sentado un precedente para que nadie más quiera meterse o dar una mano a quienes están dentro del gremio”.
El referente del gremio que nuclea a los empleados de la empresa papelera agregó: “Esto venía desde hace un tiempo, desde el primer quite de colaboración, cuando todos los trabajadores sindicalizados tomaban el colectivo en señal de protesta detrás del portón que esta fuera del sector de vigilancia. Hubo solamente tres personas fuera de gremio que acompañaron a los sindicalizados y de esos tres compañeros hoy queda solamente una persona porque dos ya fueron despedidos, uno de ellos “Juancho”.
Para Gabito “llama la atención que la gente fuera de convenio (más de 200 personas) no se ponga de acuerdo, existe el miedo extremo a que los echen, ya que si se pusieran de acuerdo todos, no creo que puedan echarlos, así que es raro que no sean solidarios”. Finalmente, el sindicalista aclaró que “en realidad, como gremio, representamos a los trabajadores que están dentro del convenio y más allá de la afinidad que tengamos con “Juancho” no podemos hacer ni tomar ninguna medida porque nuestros afiliados nos reclamarían que estamos haciendo algo fuera de lugar”.

Despidos en Papel Prensa.

jueves, 1 de abril de 2010 · 0 comentarios


Papel Prensa despide a empleado por su ideología política.

Juan Correa sostuvo esta mañana, a través de APA Radio San Pedro que fue despedido de la fábrica Papel Prensa “por razones ideológicas” después de 27 años de trabajo en esa empresa.
Estas son algunas de las declaraciones de “Juancho” Correa en “La Mañana de APA”:
- “Cuando empieza esta discusión sobre la intervención de la nación, la fábrica hace firmar una planilla a todos los trabajadores que después fue una solicitada en los diarios Clarín y La Nación. La llevaban a firmar a los sectores en la parte de relaciones industriales, el jefe de relaciones industriales. La gente se sentía apretada y otros estaban convencidos de que la empresa tenía que seguir siendo privada. Muchos sintieron como apriete y saqué una nota en un diario local diciendo como había sido esto”.
- “El jefe de Recursos Humanos habla conmigo y me dice que si estoy disconforme con la empresa que me vaya. Yo le dije que necesitaba trabajar, pero que por miedo a que me echen no me iba a callar. Me trató de zurdito, que somos el uno por ciento cuando vamos a elecciones, que no representamos a nadie. Y me plantea que todo lo que llega al Estado o que está en manos del Estado se funde. Mi opinión era diferente, porque los privados se han fundido y se han salvado porque los gobiernos de turnos ponían los ministros de economía para que se salvaran”.
- “A los cuatro días me hacen una propuesta para que me vaya y yo les repito lo mismo. Me dicen que me van a echar, y les dije que era una decisión de ellos, me van a echar por un problema ideológico y no porque falte o sea mal empleado”.
- “El telegrama de despido está firmado por una de las personas que habían salido a hacer firmar la nota de apoyo, con quien yo había tenido una discusión cuando en la empresa hubo un primer paro. Era porque cuando terminaba mi turno, pese a que estaba fuera de convenio, no sindicalizado, los acompañaba. Me llamaron y me dijeron que no podía hacer eso y les dije que fuera de mi horario podía hacer lo que quisiera. Incluso yo hacía reemplazo de supervisores y también me sacaron”.

 Actualización

El caso está en vía judicial “porque encima me pagan nada más que la indemnización del 65% acogiéndose a una Ley que está declarada hasta inconstitucional” informó Correa.
“Una de las cosas que voy a tratar de pelear es que a todos los fuera de convenio, a los que no se les paga la antigüedad, tengan ese reconocimiento, y pretendo no llegar a ningún acuerdo extrajudicial con la empresa en este punto para que el antecedente quede sentado para el resto de los compañeros” agregó.
Hacia el futuro, “Juancho” está desarrollando proyectos culturales y educativos en Belgrano 1375: “Ahora estoy en un emprendimiento privado que se llama “Mate Cosido”. Y la idea es armar un almacén cultural con talleres de quichua, de guaraní, talleres literarios, y a la noche tener una peña para autosustentarse y autofinanciarse”.
En el mismo lugar, Correa cumplirá con su tarea como capacitador alfabetizador, tarea para la que se capacitó oportunamente.

Cadena de oraciones

sábado, 27 de marzo de 2010 · 0 comentarios

No soy, y nunca fui bueno con las oraciones, pero esta hay que aprenderla de memoria. 


Padre Pocho

Perón Nuestro, que estás en el pueblo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu fuerza;
hágase tu revolución así en la tierra como en el cielo.
Danos la cabeza de Clarín en pocos días;
perdona nuestras ofensas pero no
perdones nunca a estos gorilas de mierda;
no nos dejes caer en duhaldización,
y líbranos del un presidente radical
Amén


Robado de :


Minimizar la memoria

viernes, 26 de marzo de 2010 · 1 comentarios


 
El próposito de adjudicarles a Néstor y Cristina, el querer "adueñarse" de los derechos humanos o de la memoria de los desaparecidos, que interpreta Majul -estúpido que hoy tiene su cuenta bancaria más abultada, porque Kirchner vende- no es más que el de minimizar la acción misma de la memoria. Es querer desenfocar el "ni olvido ni perdón", para que  exista justamente todo lo contrario, olvido y perdón. Duhalde hace días, meses, que viene promocionando lo mismo. 
En la nota de La Nación de Majul, reprocha junto a otras voces según él, que nunca antes el flaco y la morocha se acordaban de los derechos humanos, de los desaparecidos, y que ahora es como si fuera tarde. En realidad cada conmemoración del 24 de marzo, es una patada en los huevos para estos hijos de puta, que priorizan sus intereses a sus convicciones, pues ven crecer año trás año la conciencia colectiva. Y no hay otra intención, ante la presión de sus patrones, principalmente el grupo Clarín con la señora Noble a la cabeza, que la de retrasar la verdad sobre los hijos apropiados de ésta.

La memoria

martes, 23 de marzo de 2010 · 3 comentarios



Así cubren una noticia positiva

martes, 23 de febrero de 2010 · 1 comentarios

Así cubren una noticia positiva que les molesta. Porque, ¿Cuando vamos a ver una foto con los hijos de la dueña del multimedio, abrazandose con sus verdaderos padres?

Primero informan las noticias de último monento, en la que la recuperación del nieto 101 no aparece.



Después te muestran las más recomendades. Tampoco está la noticia del nieto 101.




¡Oh! una foto. Publican una foto, apenas una foto. ¿Un artículo? ¿Para qué, si ya publicamos uno bien extenso en el portal de Tn?



Aquí el artículo en TN...    extenso.




¡Esto es Periodismo Dependiente!

Mejor es copiar y pegar

lunes, 22 de febrero de 2010 · 1 comentarios

Iba a hacer una descripción de un deformado -más conocido en SP, por su plata que por su inteligencia o razonamiento- , que la otra vez me vino con el cuento -medio tilingo por cierto- de que la "yegua" se hacía llevar los diarios en avión hasta el Calafate, pero después de leer un artículo en Página/12, en donde en alguna parte menciona a este tipo de deformados,  decidí que cuando hay personas más inteligentes que uno, que escriben con más claridad, que tienen más cancha, lo que nos queda por hacer es simplemente copiar y pegar.




El odio


Por Eduardo Aliverti

Sí, el tema de estas líneas es el odio. Planteado así, de manera tan seca y contundente, quizás y ante todo deba reconocerse que es más propio de cientistas sociales que de un simple periodista u opinólogo. Pero, precisamente porque uno es esto último, registra que su razonamiento respecto del clima político y social de la Argentina desemboca en algo que ya excede a la mera observación periodística.

Hay –es probable– una única cosa con la que muy difícilmente no nos pongamos todos de acuerdo, si se parte de una básica honestidad intelectual. Con cuantos méritos y deficiencias quieran reconocérsele e imputarle, desde 2003 el kirchnerismo reintrodujo el valor de la política, como ámbito en el que decidir la economía y como herramienta para poner en discusión los dogmas impuestos por el neoliberalismo. Ambos dispositivos habían desaparecido casi desde el mismo comienzo del menemismo, continuaron evaporados durante la gestión de la Alianza y, obviamente, el interregno del Padrino no estaba en actitud ni aptitud para alterarlos. Fueron trece años o más (si se toman los últimos del gobierno de Alfonsín, cuando quedó al arbitrio de las “fuerzas del mercado”) de un vaciamiento político portentoso. El país fue rematado bajo las leyes del Consenso de Washington y la rata, con una audacia que es menester admitirle, se limitó a aplicar el ordenamiento que, por cierto, estaba en línea con la corriente mundial. También de la mano con algunos aires de cambio en ese estándar, y así se concediera que no quedaba otra chance tras la devastación, la etapa arrancada hace siete años volvió a familiarizarnos con algunos de los significados que se creían prehistóricos: intervención del Estado en la economía a efectos de ciertas reparaciones sociales; apuesta al mercado interno como motor o batería de los negocios; reactivación industrial; firmeza en las relaciones con varios de los núcleos duros del establishment. Y a esa suma hay que agregar algo a lo cual, como adelanto de alguna hipótesis, parecería que debe dársele una relevancia enorme. Son las acciones y gestos en el escenario definido como estrictamente político, desde un lugar de recategorización simbólica: impulso de los juicios a los genocidas; transformación de la Corte Suprema; enfriamiento subrayado con la cúpula de la Iglesia Católica; Madres y Abuelas resaltadas como orgullo nacional y entrando a la Casa Rosada antes que los CEO de las multinacionales; militancia de los ’70 en posiciones de poder. En definitiva, y –para ampliar– aun cuando se otorgara que este bagaje provino de circunstancias de época, sobreactuaciones, conciencia culposa o cuanto quisiera argüirse para restarles cualidades a sus ejecutores, nadie, con sinceridad, puede refutar que se trató de un “reingreso” de la política. Las grandes patronales de la economía ya no eran lo único habilitado para decir y mandar. Hasta acá llegamos. Adelante de esta coincidencia que a derecha e izquierda podría presumirse generalizada, no hay ninguna otra. Se pudre todo. Pero se pudre de dos formas diferentes. Una que podría considerarse “natural”. Y otra que es el motivo de nuestros desvelos. O bien, de una ratificación que no quisiéramos encontrar.

La primera nace en el entendimiento de la política como un espacio de disputa de intereses y necesidades de clase y sector. Por lo tanto, es un terreno de conflicto permanente, que ondula entre la crispación y la tranquilidad relativa según sean el volumen y la calidad de los actores que forcejean. Este Gobierno, está claro, afectó algunos intereses muy importantes. Seguramente menos que los aspirables desde una perspectiva de izquierda clásica, pero eso no invalida lo anterior. Tres de esos enfrentamientos en particular, debido al tamaño de los bandos conmovidos, representan un quiebre fatal en el modo con que la clase dominante visualiza al oficialismo. Las retenciones agropecuarias, la reestatización del sistema jubilatorio y la ley de medios audiovisuales. Ese combo aunó la furia. Una mano en el bolsillo del “campo”; otra en uno de los negociados públicos más espeluznantes que sobrevivían de los ’90, y otra en el del grupo comunicacional más grande del país, con el bonus track de haberle quitado la televisación del fútbol. De vuelta: no vienen al caso las motivaciones que el kirchnerismo tenga o haya tenido y no por no ser apasionante y hasta necesario discutirlas, sino porque no son aquí el objeto de estudio. Es irrebatible que ese trío de medidas –y algunas acompañantes– desató sobre el Gobierno el ataque más fanático de que se tenga memoria. Hay que retroceder hasta el segundo mandato de Perón, o al de Illia, para encontrar –tal vez– algo semejante. Potenciados por el papel aplastante que adquirieron, los medios de comunicación son un vehículo primordial de esa ira. El firmante confiesa que sólo la obligación profesional lo mueve a continuar prestando atención puntillosa a la mayoría de los diarios, programas radiofónicos, noticieros televisivos. No es ya una cuestión de intolerancia ideológica sino de repugnancia, literalmente, por la impudicia con que se tergiversa la información, con que se inventa, con que se apela a cualquier recurso, con que se bastardea a la actividad periodística hasta el punto de sentir vergüenza ajena. Todo abonado, claro está, por el hecho de que uno pertenece a este ambiente hace ya muchos años, y entonces conoce los bueyes y no puede creer, no quiere creer, que caigan tan bajo colegas que hasta ayer nomás abrevaban en el ideario de la rigurosidad profesional. Ni siquiera hablamos de que eran progresistas. La semana pasada se pudo leer que los K son susceptibles de ser comparados con Galtieri. Se pudo escuchar que hay olor a 2001. Hay un límite, carajo, para seguir afirmando lo que el interés del medio requiere. Gente de renombre, además, que no se va a quedar sin trabajo. Gente –no toda, desde ya– de la que uno sabe que no piensa políticamente lo que está diciendo, a menos que haya mentido toda su vida.


Sin embargo, más allá de estas disquisiciones, todavía estamos en el campo de batalla “natural” de la lucha política; es decir, aquel en el que la profundidad o percepción de unas medidas gubernamentales, y del tono oficialista en general, dividieron las aguas con virulencia. Son colisiones con saña entre factores de poder, los grandes medios forman parte implícita de la oposición (como alternativamente ocurre en casi todo el mundo) y no habría de qué asombrarse ni temer. Pero las cosas se complican cuando nos salimos de la esfera de esos tanques chocadores, y pasamos a lo que el convencionalismo denomina “la gente” común. Y específicamente la clase media, no sólo de Buenos Aires, cuyas vastas porciones –junto con muchas populares del conurbano bonaerense– fueron las que el 28-J produjeron la derrota electoral del kirchnerismo. ¿Hay sincronía entre la situación económica de los sectores medios y su bronca ya pareciera que crónica? Por fuera de la escalada inflacionaria de las últimas semanas, tanto en el repaso del total de la gestión como de la coyuntura, los números dan a favor. En cotejo con lo que ocurría en 2003, cuando calculado en ingresos de bolsillo pasó a ser pobre el 50 por ciento del país, o con las marquesinas de esta temporada veraniega, en la que se batieron todos los records de movimiento turístico y consumo, suena inconcebible que el grueso de la clase media pueda decir que está peor o que le va decididamente mal. Pero eso sería lo que en buena medida expresaron las urnas, y lo que en forma monotemática señalan los medios.


Veamos las graduaciones con que se manifiesta ese disconformismo. Porque podría conferirse la licencia de que, justamente por ir mejor las cosas en lo económico, la “gente” se permite atender otros aspectos en los que el oficialismo queda muy mal parado, o apto para las acusaciones. Ya se sabe: autoritarismo, sospechas de corrupción, desprecio por el consenso, ausencia de vocación federalista, capitalismo de amigotes y tanto más por el estilo. Nada distinto, sin ir más lejos, a lo que recién sobre su final se le endilgó a Menem y su harén de mafiosos. ¿Qué habrá sucedido para que, de aquel tiempo a hoy, y a escalas tan similares de bonanza económica real o presunta, éstos sean el Gobierno montonero, la puta guerrillera, la grasa que se enchastra de maquillaje, los blogs rebosantes de felicidad por la carótida de Kirchner, los ladrones de Santa Cruz, la degenerada que usa carteras de 5 mil dólares, la instalación mediática de que no llegan al 2011, el olor al 2001, el uso del avión presidencial para viajes particulares? ¿Cómo es que la avispa de uno sirvió para que se cagaran todos de la risa y las cirugías de la otra son el símbolo de a qué se dedica esta yegua mientras el campo se nos muere? ¿Cómo es que cuando perpetraron el desfalco de la jubilación privada nos habíamos alineado con la modernidad, y cuando se volvió al Estado es para que estos chorros sigan comprándose El Calafate? Pero sobre todo, ¿cómo es que todo eso lo dice tanta gente a la que en plata le va mejor?


Uno sospecharía principalmente de los medios. De sus maniobras. De que es un escenario que montan. Pues no. Por mucho que haya de eso, de lo que en verdad sospecha es de que el odio generado en las clases altas, por la afectación de algunos de sus símbolos intocables, ha reinstalado entre la media el temor de que todo se vaya al diablo y pueda perder algunas de las parcelas pequebú que se le terminaron yendo irremediablemente ahí, al diablo, cada vez que gobernaron los tipos a los que les hace el coro.


Debería ser increíble, pero más de 50 años después parece que volvió el “Viva el Cáncer” con que los antepasados de estos miserables festejaron la muerte de Eva.






6 7 8, un forúnculo para la oposición mediática

domingo, 21 de febrero de 2010 · 3 comentarios


De la sección Espectáculos del Pasquín La Nación. Rescato este artículo en donde el autor se ha vaciado completamente, de la mala leche en una formidable paja dominguera, contra el programa 6 7 8 de canal 7.

Por Pablo Sirvén

Del cada vez más acrecentado aparato de comunicación gubernamental -diarios pagos y gratuitos, revistas, periódicos, radios, canales de TV, sitios de Internet (¿se refiere a nosotros, los blogueros ultra K?) -, lo único que provoca algún tipo de repercusión (¿tan poca es esa repercusión que a vos te mandan a escribir este artículo?) , aunque más no sea por la irritación (ahí perdiste tu objetividad y ya sabemos en que vereda estás. Queridos lectores este artículo ya no es serio) que produce, es el programa, de irregular frecuencia, 6 7 8 .

Desde que comenzó, en marzo de 2009, como una suerte de símil diario de TVR , pero con un sesgo claramente hiperkirchnerista (ahora hiper, hace un rato ultra digo yo ¿qué palabra le sigue después?), ha conseguido más centimetraje (nosotros nos medimos en kilómetros) y comentarios que todo el resto del conglomerado mediático oficial junto, lo que no es poco mérito en un momento en que la incondicionalidad exigida genera tan famélico rebote.

Así las cosas, la relación costo-beneficio (era raro que no saltara el dinero en tus  columnas) lograda por un gobierno que dilapida millones en publicidad oficial, en la cada vez más deficitaria expropiación de las transmisiones del fútbol local (estás caliente todavía ¿expropiación?) y en las toneladas de papel que gasta en los pasquines que regala o que casi nadie compra, en el caso de 6 7 8 al menos logra provocar cierto ruido. (¿al menos? vuelvo a repetir, por eso te manda a escribir este artículo? Mijo, cuando el río suena, suena.)

A la productora PPT (Pensado para Televisión), de Diego Gvirtz, Canal 7 no le paga por mes, sino por emisión, unos veinte mil pesos. Y si bien el ciclo aumentó últimamente en duración (de hora a hora y media) y en frecuencia (pues agregó una emisión dominical hacia fines del año pasado), debido a los crecientes compromisos de la emisora oficial con el fútbol (y los que sumarán pronto distintos mundiales deportivos y las celebraciones del Bicentenario), en la práctica su concreta puesta en el aire es mucho más azarosa y esporádica. Por eso, la factura mensual del 7 no se encarece tanto y, en cambio, preocupa al productor Gvirtz, que sí tiene una estructura permanente de unas cincuenta personas que alimentan las fauces del provocador magazine ultra-K. (Qué pluma la tuya).

* * *

La asumida esquizofrenia de 6 7 8 lo vuelve, si se quiere, más original que TVR y Duro de domar (los otros dos ciclos de Gvirtz, no tan intensamente políticos, que parodian la realidad con humor continuo, y que volverán esta temporada, pero por la pantalla de Canal 9).

En cambio, 6 7 8 alterna humor y seriedad sin ningún conflicto ni pudor (¿?). En efecto, es francamente chacotero y lúdico en sus aviesas (¿este artículo no lo es?) ediciones, suerte de entretenidas ensaladas donde todo se puede mezclar y malversar, aunque sin perder nunca el tono festivo o irónico, con la pretensión de descubrir las supuestas "conspiraciones" de la "corporación mediática". Pero cuando la acción vuelve al piso (el único papel de la tribuna es aplaudir en ese momento), sus panelistas e invitados afines suelen mostrarse con gesto adusto y ligeramente escandalizados o compungidos, según la ocasión.

Más allá de los aportes risueños de Cabito, y ahora también de Carlos Barragán, cada uno de los integrantes de la mesa cumple un papel bien diferenciado: Sandra Russo es la más ortodoxamente ideológica, en contraste con Carla Czudnowsky, algo más emotiva y atolondrada, en tanto que Luciano Galende (atildado columnista, devenido conductor, que Jorge Guinzburg promovió en sus muy vistas Mañanas informales ) explica con mejores modales lo que el ex director del diario menemista Extra , Orlando Barone, cuenta invariablemente de manera panfletaria. (Aquí se nota como el odio empobrece la escritura).

En PPT piensan que María Julia Oliván declinó la conducción a fin de enero porque no se avinieron a subirle el sueldo (aparentemente ganaba 15.000 pesos, y no los 90.000 que esparció una sonada versión). (Un párrafo que nunca debe escribir un periodista objetivo. "Piensan", "aparentemente", o el famoso "dicen", no hacen a la seriedad del artículo).

La verdad es que la periodista se fue cuando el alto e imparable voltaje K comenzó a incomodarla. En varias ocasiones, habría tratado de incidir para bajar el tono que el programa iba adquiriendo, pero a pesar de las promesas que le hacían en tal sentido, las cosas no sólo no se modificaban, sino que iban para peor. Cuando se fue, alegó públicamente que no quería quedar tan expuesta en un programa diario. Ahora, las autoridades de Canal 7 piensan en ella para ponerla al frente de un nuevo programa. Oliván, mientras tanto, prefiere bocetar otro proyecto televisivo que giraría en torno de los adolescentes.

Si bien Diego Gvirtz se ufana de hacer "el único programa que piensa distinto de la TV argentina", el formato de risueño libelo (ciertas palabras tampoco hacen a la seriedad, de lo que uno escribe. No hay que escriber con artilugios. Hubieses elegido "pasquín" o  "papelucho" que quedaba mejor") audiovisual encolumnado sin fisuras con el gobierno actual lo emparienta con algunos pocos programas de otras épocas. Así, entre los memoriosos, hay quienes se acuerdan, por el mismo canal, pero en tiempos de Menem, de una de las tantas ediciones de Polémica en el bar (aunque a favor de Gerardo Sofovich, por entonces capitoste de la emisora oficial, hay que decir que, al menos, sentaba a la mesa a un "contreras" de la época como Hugo Gambini).

También en la Argentina de Alfonsín supo haber cantidades de programas oficialistas, siendo el más aplicado en esa materia De bueyes perdidos (que conducía Mario Monteverde por el todavía estatal Canal 11) y, asimismo, se recuerda la maratón del Noticiero nacional , del entonces ATC, en la agitada Semana Santa de 1987, con consignas a favor de la naciente democracia amenazada por los carapintadas.

Sin embargo, tanto por la frecuencia y el horario central que 6 7 8 ocupa en la pantalla del canal público, como por su desbordada obsecuencia con el poder de turno, el parangón se ajustaría más a 60 minutos , el noticiero procesista por excelencia (al que también se parece por jugar en su título con otra apelación al reloj).  (Sí, sí, vos sabés, nosotros pensábamos lo mismo ¿?) José Gómez Fuentes, el áspero conductor de aquel vistoso y controvertido magazine informativo, se aplicaba casi con tanto ahínco a defender la disparatada aventura bélica de Galtieri en las Malvinas, como hoy Barone pone el pecho a las balas anti-K.

* * *

Kirchner conoció Canal 7 hace menos de un mes gracias a la invitación de 6 7 8 (por donde pasaron Aníbal Fernández, Julio De Vido y otros altos funcionarios y amigos del poder que no suelen prodigarse en otros medios). Pronto le cursarán una invitación a la Presidenta y quizá concurra dado lo confiable que resulta esa tribuna (¿Y a dónde querés que vaya? ¿A TN?).

La diferencia entre 60 minutos y 6 7 8 es que aquél defendía a una dictadura y éste, a un gobierno democrático en baja (era raro que no cerraras la oración con el agregado odioso por el cual te pagan). Pero el indigesto plato que se sirve es idéntico en sus sabores fuertes: sólo busca satisfacer al paladar del poder de turno. Ambos deberían ser motivo de estudio en las escuelas de periodismo de aquí en más. (¿Los dos programas o tu clara posición y la nuestra?).


Aclarando que él es de apellido Sirvén y no Sirve como muchos ya le han dicho, acepta agradecimientos y puteadas al correo: psirven@lanacion.com.ar




Más Clarito, Echále agua...

jueves, 11 de febrero de 2010 · 0 comentarios

MÁS CLARITO, ECHÁLE AGUA…

En Página/12 de este jueves hay un artículo de Rubén Dri intitulado “Las buenas intenciones y la política”  en cuya parte final analiza la discusión sobre el pago de la deuda con las reservas con una claridad meridiana. Por eso me pareció interesante hacerlo llegar a los que realmente piensan el país en serio.
“El caso de la política actual se refiere al tema de las reservas y de la deuda externa. Después del desastre provocado por la política neoliberal de los ’90, el gobierno de Kirchner procedió a una lenta reconstrucción del Estado y, en una situación de debilidad, pudo hacer una quita de un 70 por ciento a la deuda externa y llevar adelante una política económica de crecimiento que permitió tener en reserva 48 mil millones de dólares.
Cuando el Gobierno quiere pagar la deuda con parte de las reservas, todo el espectro opositor se levanta para defender las reservas que ellos, cuando fueron gobierno, habían liquidado. ¿Con qué se va a pagar entonces? Con el presupuesto, es decir, con los ajustes. El centroizquierda liderado por Proyecto Sur también se opone, pero lo hace para sostener la pura convicción de que no se pague la deuda ilegítima. Saben bien que en este contexto tal posición es puramente principista, con la nefasta consecuencia de que, si triunfa, la deuda se pagará con el presupuesto, es decir, con el salario, las jubilaciones, en una palabra con el ajuste. No será culpa de ellos. La culpa la tiene el otro.
Por otra parte, se oculta que lo que está en juego en toda esta movida de la derecha manejada por el grupo Clarín es el desgaste del Gobierno hasta, si es posible, su destitución y, con ello, el fin de la ley de medios, de la política de derechos humanos, la vuelta a las AFJP, el fin de la política latinoamericana de la Patria Grande, la vuelta a las relaciones carnales. De esto el principista no se hace cargo.”
Como siempre, todo depende del lado que se lo mire. Cuando la “gorda del Barrio Norte” y sus acólitos dicen que es una maniobra para usar las reservas con “manejos clientelísticos”, la verdad es que lo que no se quiere es pagarla con el ajuste del pueblo.
Y rescato la decisión de pagarla como una política nacional de sentido común, y genial la caracterización de Dri sobre los “principistas” de izquierda, que anteponen sus principios o dogmas a la gente. Por eso la zurda nunca entendió al peronismo. Son tan idiotas que no se dan cuenta que, sin desmerecer los principios, la prioridad la tiene la gente concreta de carne y hueso. Cuando uno está seguro de sus principios, puede negociar en la realidad, y conceder lo que sea posible, sin traicionar.
Eso es política. Parodiando aquella frase de Clinton: “es la gente lo que importa, estúpidos!”

E.F.


Revanchista del lado de la derecha

lunes, 11 de enero de 2010 · 0 comentarios


La jueza María José Sarmiento, quien en tiempo record aceptó dos medidas cautelares contra los decretos presidenciales que crearon el Fondo del Bicentenario y removieron de la presidencia del Banco Central a Martín Redrado, es hija de Luis Sarmiento, un teniente coronel
represor de la SIDE durante la dictadura. Su hermano es defensor del genocida Luciano B. Menéndez.

La jueza desapareció de los lugares que solía frecuentar, por lo que el Poder Ejecutivo anoche no podía apelar ambas medidas, pese a que como jueza de feria debería haber estado en su despacho. 

Si
todo lo sucedido parece una operación de Inteligencia, no es por casualidad. El padre de la jueza es el teniente coronel Luis Sarmiento, quien durante la dictadura militar revistó en la Secretaría de Inteligencia del Estado. En 1982 fue delegado de la SIDE en la Sudáfrica del apartheid.

Su representante legal en la SIDE era su colega Eduardo San Emeterio, otro oficial del Ejército, que a principios de la década de los años 60 cursó la Escuela de las Américas y la Escuela Superior de Guerra de Francia, cuna de la doctrina de la guerra contrarrevolucionaria.

Su
hijo homónimo es un ex liceísta que defiende a la mayoría de los acusados por la masacre de Margarita Belén, a Luciano Benjamín Menéndez y a Cecilia Pando.El mismo día que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, anunció la desclasificación de los archivos de las Fuerzas Armadas durante la larga noche dictatorial de 1976 a 1983 y el ministro de economía, Amado Boudou, resolvió medidas antimonopólicas y elevadas multas a compañías extranjeras, seproducía nuevamente un mini golpe mediático de derecha.


La mejor parte del amor

martes, 5 de enero de 2010 · 0 comentarios

Lunes 4 de enero de 2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Página 12, gentileza Bernardo Alberte (h.))

Seguramente los apropiadores de niños sienten amor por ellos, o al menos eso deben creer. Quién sabe qué siente alguien que oculta una verdad atroz; que obliga al ser presuntamente amado a una reciprocidad que él mismo viola. Nadie está, sin embargo, preparado para fingir toda su vida.
Ese amor que los apropiadores sienten por esos bebés que hoy son hombres y mujeres de treinta y pico debe haber tenido fallas, grietas, lapsus, desbordes inevitables de la verdad. Un hijo apropiado debe saber, en alguna parte sí, alguna forma de la verdad. Seguramente huele el tufo de ese amor, su hedor, el rastro de un crimen. Hay cuatrocientas personas todavía viviendo esas tensiones soterradas.
Hay mecanismos psíquicos y sociales que permanentemente bloquean el amor y lo reemplazan por sus simulacros. Estamos todos tan confundidos con el amor, que aceptamos sus sustitutos, sus malas copias. Los apropiadores de niños les han dicho a lo sumo a esas personas que son hijos adoptivos, bebés que ellos sí aman, en reemplazo de madres que los abandonaron.
Desde el punto de vista de ese tipo de víctima, el hijo abandonado, ser hijo de un desaparecido es una enorme descarga de angustia. Es constatar que no hubo abandono. No son hijos biológicos de una madre que eligió seguir su vida sin ellos, sino que fueron bebés arrebatados de las manos de sus madres. Sus madres no siguieron sus vidas, no formaron otras familias, no tuvieron otros hijos. Fueron asesinadas.

Lo innombrable del abandono es el desamor. Cualquiera que haya sido abandonado en una circunstancia amorosa sabe que lo anímicamente intragable del abandono es el desamor. Una de las razones que siempre esgrimieron las Abuelas como motores de su búsqueda es hacerles saber a sus nietos que fueron bebés muy deseados y amados por sus padres y sus familias. Quieren hacerles saber algo que puede curarles un trauma y sanarles la vida.
Cuando esos bebés llegaron a la adolescencia, cuando pudieron hacer lo que un niño pequeño no puede, muchos hijos adoptivos fueron por sí mismos a la sede de Abuelas. Querían saber si eran hijos de desaparecidos. Buscaban su identidad, pero también buscaban, probablemente, ese consuelo terrible: no haber sido bebés abandonados, sino víctimas de crímenes políticos. Esto no tiene nada de ideológico, en principio. Se trata más bien de distintas dimensiones del amor y el desamor. Nuestras vidas penden de esas nociones. Nuestros dolores y pasiones nacen allí, a la sombra de cómo fuimos o no fuimos amados.

La idea que tenemos del amor, eso que reconocemos en los otros y en nosotros mismos como amor, no puede germinar en la mentira, sólo en la libertad. Nadie puede obligarnos a amar. No podemos tampoco obligarnos a nosotros mismos a hacerlo. Es un sentimiento que está fuera de nuestro control, que aparece y también desaparece, pero que suponemos sólo posible entre criaturas libres. Cuando la mentira atraviesa la circunstancia amorosa, no hay amor. Hay manipulación.

La manipulación en el amor, sin embargo, no es cosa extraña. El mercado Vero Peso, en la desembocadura del Amazonas, es enorme y extraordinario. Hay interminables filas de puestos que venden los mangos más grandes del mundo, pescados de diseños exóticos, instrumentos musicales de madera maciza. Allí hay un sector de hechiceras que vende frasquitos de esencias y aceites para curar la salud y para recuperar o afirmar el amor. Esas mujeres de etnias amazónicas la agarran a una de la pollera cuando pasa, le ofrecen felicidad. Un embrujo no es otra cosa que manipulación. O simulación.

Traje de allí un pequeño volante que no es indígena, es afro. “Mae Triana Cartomante Exotérica” se llama la mujer vidente. Promete traer a la persona amada rápido, “amarrada a tus pies”. El amarre es un tópico de la hechicería. Hay brujas urbanas en todo el mundo especializadas en amarres. Los amarres pretenden reemplazar al amor por fascinación. Ese es un truco posmoderno. Una prestidigitación tecnológica que hace llamar amistad a lo que pasa en Facebook. Es un atajo virtual para el atajo que siempre en todas las culturas se buscó: tomar por amor un sentimiento sintético que no se regocija en el bienestar del ser amado, sino en la propia necesidad de conexión.

A fin de año la palabra “amor” se multiplica. Son palabras. Las palabras tienen la particularidad de ser nada menos y nada más que palabras. Pueden ser decisivas o intrascendentes, pueden estar llenas o vacías.

Venimos terminando un año en el que las palabras fueron aligeradas, violentadas, subvertidas por el establishment. Se llegó a tal extremo que tuvimos que escuchar, como una reivindicación política de la mentira, que los hijos de Ernestina Herrera de Noble son nuestros hijos. Llama muy poco la atención que la lucha de las Abuelas sea cuestionada desde sectores golpistas que participan del juego democrático justo cuando esa lucha roza a una mujer muy poderosa. Cuando roza al poder. Eso pasa no inadvertido, sino no dicho.

Este año se puso en jaque a los derechos humanos. La primera en hacerlo fue Susana Giménez, entretenedora exquisita para la videopolítica. “Esa estupidez de los derechos humanos”, dijo aunque quedó sonando la otra parte de la frase, “el que mata tiene que morir”. Después se cuestionó a las Madres y a las Abuelas por la ley de ADN y se alzó nuevamente la frase hecha de que “los derechos humanos son sólo para los delincuentes”, y no para las víctimas de “la inseguridad”. Las coberturas políticas y policiales se entremezclaron. Abel Posse tuvo que renunciar, pero pasamos por el trance de tener unos días un ministro de Educación porteño que volvió a reivindicar el terrorismo de Estado. El huevo de la serpiente se instala en muchos nidos.

Nuestra veta fascista tiene sus dirigentes, pero tiene también muchos voceros en las calles, hombres o mujeres comunes y corrientes que de pronto se entreveran en conversaciones en las que piden matar a unos cuantos. La muerte es una de nuestras tradiciones. Una pulsión argentina que se regodea en soluciones finales. Matarlos a todos es una ilusión degenerada.

Hubo una época bastante reciente en la que los mataron. A todos los que pudieron. Hubo uno o dos años, durante y después del Juicio a las Juntas, en los que el horror sacudía las almas. Habían hecho cosas como tirar a la gente viva de los aviones o como asesinarla y robarse a sus hijos.
Eso no es de izquierda ni de derecha. A veces uno se pregunta, en este país jodido, si acaso es de izquierda o peronista haberse quedado atravesado por la decisión de “nunca más”.
Este año, uno ha tenido la sensación de que si apareciera un liderazgo bestial, tendría sus bases en esa gente que tiene mucho y no quiere perderlo, o en los que tienen muy poco, quizá un freezer y un auto, o una casa propia y un plazo fijo en el banco, y sin embargo arengan la muerte de los que tienen menos que ellos.
Si se me permite, quisiera dedicar esta columna de fin de año a las Madres y a las Abuelas, por muchas razones. Pero entre ellas, la más firme y convencida es el agradecimiento por haber tramitado su dolor con lucha, y no con venganza. Por haber pedido siempre justicia, y haberse avenido a la mala, la poca, la lenta justicia que obtuvieron. Por haber estado dispuestas siempre a ofrecer a sus victimarios las garantías que sus hijos y sus nietos no tuvieron. Porque a pesar de sus diferencias y de sus líneas internas, siempre todas se pararon allí, en ese escalón que separa la civilización de la barbarie. Y porque en este país que aún conserva su horrible pulsión hacia la muerte, ellas la saltaron, se sobrepusieron, la reciclaron, la gestionaron hacia la vida. Porque son parte de lo mejor que somos, y somos peores si lo olvidamos.


Sandra Russo


Lula y los medios

jueves, 10 de diciembre de 2009 · 1 comentarios

Lula recibió la noche pasada, en São Paulo, el título de ‘Brasileiro del Año’,concedido por la revista IstoÉ.   

Al discursar, volvió a castigar a la prensa. Se acordó de las ironías que le fueron dirigidas por haber dicho que la crisis llegaría al Brasil como una “onda leve”.   

Se quejó: "En Brasil, tenemos el grupo del ‘me parece’, que no pierde oportunidad de crear condiciones para que la desgracia permanezca en este país".  

Desmenuzó el raciocinio: "En el Brasil, hay una cosa cómica. Hay días que Ud. Se levanta, lee los diarios y dan ganas de matarse, porque el mundo se está acabando”.   

Y volvió a dar en la tecla: “Si Uds. se  quedasen sólo en los titulares, ni salgan de casa, porque hay una cierta acidez, aquella cosa tan rancia que hace mal para el país".  

Lula dijo que podría dedicar el premio a sus auxiliares: Guido Mantega, Henrique Meirelles, Miguel Jorge e Franklin Martins.  

Afirmó que también podría dedicar la distinción “a mi mujer, a mis hijos, esa cosa que todo el mundo hace”.  

Pero prefirió consagrar el título “a aquellos brasileros que viven en el anonimato y que, a los pocos, están conquistando su ciudadanía”.  

Dedicó la distinción también  “a los empresarios que no se acobardaron y resolvieron enfrentar la crisis de frente y vencerla”.  

Mencionó, además, a los “intelectuales que tuvieron el coraje de hacer el debate económico a  través de la prensa brasilera”.  

Esbozó un elogio a la prensa –“Contribuyó de forma extraordinaria para la consolidación del debate democrático”.  

Pero luego dio marcha atrás: “Pero muchas veces no contribuye, cuando permite que la mentira prevalezca sobre la verdad”.  

Declaró que, “gracias a los optimistas de este país”, el Brasil “entró por último en la crisis y salió más fuerte”.  

Enfatizó: “Voy a decirles a Uds.: no hay más vuelta, quien estuviere apostando a que en este país va a suceder lo que acontecía en años pasados... Acabó!”  

“Este país se encontró consigo mismo”, Lula arremató. 


No da para escuchar

martes, 8 de diciembre de 2009 · 0 comentarios


Realmente, no da para escuchar ciertas radios, porque es impresionante la parcialidad y la mala intención que tienen, en su intento de “formar la opinión” de la gente. Sólo que con actores equivocados, con una falta total de profundidad y de VERACIDAD. No mienten, simplemente adornan y embalan píldoras para que la gente las consuma…

Hacen mal en mucha gente que todavía les cree…sus argumentos son falsos, sus evaluaciones totalmente superficiales…

Ante cualquier desgracia de esas que suceden a diario, claman y ponen el grito en el cielo. Se horrorizan sin entender qué pasa…y sin cuestionarse los motivos profundos que están atrás de toda esa violencia de todo tipo…y como siempre, cuando pueden, aprovechan el lado “político” de la cuestión. No se cuestionan sobre la frivolidad de una TV  que desde los tiempos del menemato era pizza y champán…Rial almorzando con la Legrand…pero por favor!  ¿Por qué toda esa farándula no se pregunta si ellos no tienen su parte de culpa en ese descontrol de una sociedad enferma? No seremos hipócritas como ellos…no son los únicos culpados…porque el mal de una sociedad radica en la sociedad misma…y el clima de violencia es universal, y siempre lo hubo. Pero cada uno, si es honesto, debe examinar lo que le toca. Y también, examinar de dónde viene su fortuna, en el caso de que la tengan. Y no me digan: de su trabajo. Porque para el Obispo Emir Macedo, sus barras de oro, sus helicópteros o yates provienen de “su trabajo” en la Iglesia Universal, que es el medio encontrado para embaucar a la gente humilde o ignorante, y crédula. Aprovechándose de las fragilidades inherentes a los seres humanos.

Pero en fin, no son sólo ellos. Los menciono aquí porque es curioso que ahora se conviertan en los adalides de “la seguridad”, cuando en los últimos 15 años forman parte de un esquema podrido que cambia los valores humanos y ciudadanos por el rating y la chabacanería. Sí, porque aun bien vestida y con una mesa de primera, la “parla de la Chiqui” no deja de ser ridícula y chabacana. Mentirosa no por lo que dice sino por lo que calla u oculta.

Entonces alguien le explique a Ayelen Velasquez, que hoy se horrorizaba por todo lo que pasa de violencia (y tiene razón, es deprimente) que no es otra cosa que el signo de una sociedad decadente, en la cual los sectores más privilegiados tienen más responsabilidad. Y esos son los sectores que hoy enarbolan banderas falsas para buscar “frenar” la política distributiva. Sí, porque todo iba bien cuando el gobierno de K los mimaba…pero todo se echó a perder cuando quisieron dar un paso al frente, para distribuir mejor la riqueza. El que hablaba hoy en La Radio (no sé quién era) lloraba…como pordiosero…pero Biolcati está sonriendo de oreja a oreja, no por sus 15 minutos de fama sino porque su cuenta bancaria está siendo bien abastecida, a pesar de las retenciones.

Los que hoy pregonan que el pueblo se va a levantar y salir a la calle si la Presidenta usa su poder constitucional de “veto” que se cuiden, porque el pueblo se va a levantar sí, pero para echarlos a patadas a todos ellos, cuando descubra que lo están usando de masa de maniobra para defender sus intereses.

La gente lo está comenzando a ver. Tenemos dos años para ese laburo. El común de la calle ve quién está laburando por la gente, y quién está en embarrar la cancha, sin importarle un bledo a quien eso perjudique. Pero especialmente los jóvenes. Si ellos abren los ojos, y se deciden a participar, los argentinos no fallaremos a nuestra cita histórica con América. La figura carismática del tupa Mugica despertó el entusiasmo y la participación de los jóvenes uruguayos, que serán pieza fundamental en el proceso del país hermano. Aquí no tenemos ninguna figura carismática de ese nivel, pero no importa. Tenemos una bandera, una abanderada, y una estrella. La Justicia Social, Evita, el Che.

E.F.



¡Firmá acá te digo!

domingo, 6 de diciembre de 2009 · 0 comentarios






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