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El glifosato es intocable

miércoles, 9 de marzo de 2011 · 0 comentarios



Mientras el Ministerio de Salud estudia el grado de toxicidad del pesticida, un cable revela cómo opera la embajada norteamericana sobre Agricultura y el Chaco.


La embajada de los Estados Unidos defendió el uso del cuestionado pesticida glifosato ante autoridades del Senasa, el organismo responsable de garantizar y certificar la sanidad y calidad de la producción agropecuaria. Según un cable diplomático de julio del 2009 filtrado por Wikileaks, al que tuvo acceso Página/12, la embajada tomó la decisión de presentar estudios propios ante el ente regulador que había autorizado el uso del pesticida después de que este diario revelara un estudio científico alertando sobre la posible toxicidad del producto.
El lobbying estadounidense en favor del fabricante del pesticida, la multinacional Monsanto, tuvo lugar seis meses después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenara al Ministerio de Salud iniciar una investigación oficial sobre los posibles efectos nocivos del pesticida. El estudio, que aún se está realizando, servirá de base para limitar o eventualmente prohibir el uso de glifosato, si se demuestra que efectivamente afecta la salud de la población, tal como sugiere el trabajo cuestionado por la embajada. Lo realizó el toxicólogo Andrés Carrasco con embriones de pollo.
Según el cable, para la embajada, Carrasco es un investigador del “prestigioso” Conicet y de la “muy respetada” Universidad de Buenos Aires. Pero su estudio no sería “científicamente creíble” porque no había sido refrendado por esas instituciones ni incluido en una publicación científica.
“Dentro de los círculos científicos y las agencias regulatorias responsables por la aprobación del uso de glifosato en la Argentina, se acepta que el supuesto estudio no tiene credibilidad científica. Los resultados no han sido presentados para un análisis de metodologías, procedimientos y/o conclusiones”, dice el cable.

Como la coca

Para contrarrestar lo que calificó de “campaña de la prensa pro-gobierno”, la embajada estadounidense entregó información al Senasa favorable al uso del glifosato, señala el despacho.
“En respuesta a la controversia, la Secretaría de Agricultura de Argentina (a través del Senasa) estuvo reuniendo información para apoyar su aprobación del uso de glifosato en la Argentina. La sección de Agricultura de la embajada le brindó al Senasa información sobre estudios de glifosato, que es de uso común en Estados Unidos y también es usado en el programa de erradicación de coca del Plan Colombia.”
El cable también explica el interés de la embajada en defender el uso del pesticida: “Glifosato es el ingrediente activo del popular pesticida Roundup. Monsanto tiene la tajada principal del mercado de glifosato en la Argentina, con el cuarenta por ciento, y por lo tanto es la víctima circunstancial más prominente y más vulnerable a los ataques”.
Sin embargo, el cable no hace referencia a estudios científicos previamente realizados sobre la toxicidad del glifosato de la Universidad de Caen y el Centro Nacional de Investigación de Roscoff, ambos de Francia, de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos), de la Universidad Nacional de Rosario y de la Universidad Nacional del Litoral, aunque esos estudios habían sido citados en el artículo de Página/12 del periodista Darío Aranda sobre el trabajo de Carrasco. El cable tampoco dice nada sobre los distintos estudios de autoridades sanitarias en el interior del país alertando sobre altas tasas de cáncer y malformaciones en zonas fumigadas.
En cuanto a la validación del estudio de Carrasco, fue publicado en agosto del año pasado por la revista científica Chemical Research in Toxicology en un despliegue de diez páginas, que incluye todos los datos necesarios para ser revisados por la comunidad científica. En ese ambiente, la publicación de un estudio en una reconocida revista científica es considerada como una aceptación de su seriedad. Los cables de Wikileaks solo cubren despachos escritos hasta principios del año pasado, por lo que no indican si la embajada dio cuenta de la publicación y corrigió su percepción inicial sobre el trabajo del investigador argentino.

Fumigaciones

Con respecto al uso del glifosato que hace Estados Unidos, no se trata de una situación análoga a la de otros países porque la concentración del pesticida, las otras sustancias tóxicas con las que se mezcla y la forma de aplicación no son las mismas, alertan los científicos. “Así, los conceptos sobre seguridad para el ambiente y la salud, emitidos a partir de la caracterización y evaluación de riesgos calculados para las ‘condiciones normales recomendadas de uso’ en Estados Unidos, no tienen base científica en nuestro medio”, explica la ingeniera agrónoma, bióloga y química colombiana Elsa Nivia en el sitio biodiversidadla.org.
“En Colombia se está aplicando el glifosato sobre los cultivos ilícitos y todo lo que lo circunde, y en una concentración hasta 26 veces mayor, con el agravante de que se está adicionando el surfactante Cosmo-Flux 411F, el cual puede hasta cuadruplicar la acción biológica del Roundup. A esta lamentable situación se añade algo más perverso: hay denuncias de varias pasadas de las avionetas cuando fumigan sobre zonas campesinas; cuatro, seis y hasta doce veces fumigan el mismo campo”, señala la investigadora.
Las protestas del gobierno ecuatoriano llevaron a Colombia a suspender las fumigaciones con glifosato en la frontera con ese país.

“Denuncias graves”

En enero de 2009, en un discurso donde anunció nuevas medidas para el campo, la presidenta argentina informó sobre la apertura de la investigación oficial acerca de toxicidad del glifosato. “También hemos tomado conocimiento en estos días, porque ha sido profusamente publicado por muchos medios, e inclusive hay una medida de la Justicia de Córdoba, respecto de la fumigación en la que utilizan determinados agroquímicos en cuanto a las prohibiciones de no hacerlo cerca de poblados por lo que esto significa en impacto a la salud de la población”, dijo Cristina Kirchner. “Si bien esto es competencia exclusiva de municipios y provincias, le he pedido a la señora ministra de Salud de la Nación que realice una investigación porque me parece que son hechos muy importantes, hacen a la salud de todos los argentinos y ahí uno no puede entrar en cuestión de competencias y jurisdicciones: tiene que poner a disposición todos los elementos porque son denuncias muy graves y además porque han tomado intervención hasta las propias justicias provinciales por casos de contaminación, de agentes cancerígenos, etcétera”, explicó, y prometió seguir el tema “de cerca”.

La Leonesa

De las distintas denuncias a las que hizo referencia la Presidenta, quizá la más grave proviene de la provincia del Chaco. El año pasado un juez provincial suspendió las fumigaciones de arroceras por noventa días en la localidad de La Leonesa y ordenó a la provincia un estudio sobre los efectos del glifosato en esa población. La Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua publicó el informe en agosto del 2010. Advierte que en los últimos diez años en La Leonesa se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 15 años en la localidad y que se cuadruplicaron los casos de malformaciones en recién nacidos y que esto coincidió con el auge de la explotación arrocera en la zona del departamento Bermejo.
Científicos y ambientalistas denunciaron repetidamente la falta de respuestas del gobierno provincial ante la amenaza sanitaria. El propio Carrasco fue agredido por funcionarios locales cuando visitó La Leonesa en el 2009 para dar una charla sobre los peligros del glifosato, según denunció Amnesty Internacional. Una explicación posible para la denunciada pasividad del gobierno chaqueño ante estos hechos aparece en otro cable de Wikileaks publicado por este diario la semana pasada, que da cuenta de la visita del entonces presidente de Monsanto Argentina, Juan Ferreyra, a la embajada estadounidense en agosto de 2008.
“Ferreyra dijo que Monsanto estaba teniendo buenas conversaciones con productores de algodón para expandir el uso de bt cotton (algodón transgénico) en la provincia del Chaco, en el norte argentino, y cooperar allí”, dice el cable. “El 12 de agosto Monsanto firmó un acuerdo de cooperación con el gobernador del Chaco. El embajador pudo apoyar esta iniciativa con una nota en la página editorial del principal diario del Chaco y conversaciones con el gobernador ese mismo día. El gobernador Capitanich se mostró muy entusiasmado en trabajar con Monsanto para mejorar y expandir la producción local de algodón.”

Predicciones Duhaldistas en Asamblea Opositora Agrogarca

viernes, 4 de marzo de 2011 · 1 comentarios



Si fuera el caso de que de aquí a Octubre, los personajes como Duhalde, Carrió y otros, entre los que podemos contar a Pino también, no llegasen a realizar declaraciones a los medios,  situación difícil de suceder pues son todos empleados de Clarín, deberíamos tener un equipo preparado para ir a realizarles este tipo notas de las que son posibles frases como la que dijo El Padrino, en la asamblea opositora denominada Expoagro. 
"Cristina Kirchner, se bajará de la reelección en junio, porque se dará cuenta de que "no tiene posibilidad" de ganar en segunda vuelta."
También dijo que Cristina se quiere vengar ahora del campo, con esto de el trabajo esclavo. Como si sacar a la luz todos los vericuetos de los que se valen los  agrogarcas para ganar más de lo que ya ganan, es un capricho del gobierno.
En definitiva, estos deformados con lo que escupen a diario, dan la impresión que trabajan más por la reelección de Cristina, que por aspirar, en el caso de Duhalde, a ser elegido presidente por primera vez democraticamente.
Hay que dejar que sigan hablando, y si no lo hacen, hay que buscarle la lengua.

¡No es nada, metete igual!

jueves, 10 de febrero de 2011 · 0 comentarios





-Qué color tiene el agua, Profe.
-¡No es nada, metete igual!

 
 
Se debe imaginar que los lotes de soja existentes alrededor de la pileta del Aero Club, donde chicos de los CAI y el Hogar de Niños Golondrinas, “disfrutaron” de la Colonia de Verano, nunca fueron fumigados ya que de haber sido así, con seguridad, el agua de ese natatorio podría haber recibido más de una vez, residuos de esa fumigación. Los expertos dirán cuál pudiera ser el resultado. ¿Alguien podrá informarnos al respecto de la fumigación en esa zona, al lado de la pileta de natación, como se observa en las fotos? Seguramente, llegará el mensaje tranquilizador que nos informará que ese sector jamás fue fumigado. Casi no tenemos dudas.

El "Mito" del Glifosato

domingo, 26 de septiembre de 2010 · 0 comentarios



Según para La Sociedad Rural Sampedrina en igual sintonía que Federación Agraria local, el Glifosato es un "mito". Bueno, así titularon una charla que ofrecieron días atrás "Mitos y realidades del Glifosato" en el Centro de Comercio de nuestra ciudad, y en la que por ejemplo el informe de Andrés Carrasco, seguramente fue ignorado. Cómo también no han leído el reciente articulo delTiempo Argentino, en el que habla de la audiencia pública en Diputados, y en donde Proyecto Sur propuso prohibir las fumigaciones aéreas y restringir las terrestres.  Tema que comparto, y en el que se puede afirmar que el Glifosato está lejos de ser un mito. Los datos epidemiológicos oficiales (los tarados sin fundamento seguramente lo asociarán con el Indec) brindaron la terrible información existe cuatrocientos por ciento más de malformaciones congénitas y 300% de patologías oncológias infantiles. 
Seguro que van a existir, los repetidores de las supuestas "desgracias" de quienes en este país, están obteniendo una gran rentabilidad, que esto es una persecución, o que existe una paranoia inducida a propósito por el Gobierno Nacional.
La nota completa aquí. 

Arriba. La captura en video de la exposición de Enrique Hopman (Proyecto Sur San Pedro) en la audencia pública por la aplicación de plaguicidas y sus consecuencias en la salud.

Agroquímicos y malformaciones

viernes, 6 de agosto de 2010 · 2 comentarios


Andrés Carrasco: “El glifosato produce malformaciones”

Lo afirmó el titular del Laboratorio de Embriología de la UBA y uno de los principales investigadores de los efectos de los agroquímicos en la salud humana. Dijo que hay resistencia inexplicable en las autoridades para aplicar el principio precautori.
 
“Comprobamos que el glifosato –el principal agroquímico utilizado en la producción sojera-, en las condiciones en que uno quiera probarlo en modelos animales, produce malformaciones. Creemos tener una idea bastante certera de cuál es el mecanismo de acción, por qué el glifosato incrementa las malformaciones”. Así lo aseguró el médico especialista en Embriología de la Universidad de Buenos Aires, Andrés Carrasco, en diálogo exclusivo con RADIO CIUDAD (92.3 mhz.), como anticipo de las charlas que brindará este viernes y sábado en el Chaco.

La investigación de Carrasco sobre los efectos del glifosato puso el dedo en la llaga del modelo de explotación agrícola hegemónico en la Argentina y en casi toda Sudamérica: el de la soja transgénica. Y su difusión provocó enérgicos rechazos no sólo de las empresas vinculadas al sector de los agronegocios sino también dentro de la propia comunidad científica y en el ambiente político.

El médico explicó que la investigación surgió a partir de los reclamos de vecinos de pueblos del Chaco, Santiago del Estero, Córdoba y Santa Fe que estaban sometidos a consecuencias derivadas de las fumigaciones con agroquímicos. “Nosotros lo único que hicimos es recoger ese guante”, reconoció Carrasco.

“Activar el principio precautorio”

Tras comprobar en el laboratorio que el glifosato produce malformaciones, el investigador del CONICET aseguró que “lo que reflexionamos a partir de eso es que nuestros datos son suficientes como para activar el principio precautorio, cosa que en este país las instituciones se resisten”. Al respecto, citó la medida de una Cámara de Apelaciones de la provincia de Santa Fe que aplicó el “principio precautorio” por denuncias de contaminación en la localidad de San Jorge. También se puede citar el caso del juez García Redondo del Chaco que hizo lugar a una medida cautelar suspendiendo por noventa días las fumigaciones con agrotóxicos en las arroceras de La Leonesa y Las Palmas. 
 
“Resistencia inusitada e inexplicable”

Sobre la reacción de las autoridades públicas, Carrasco puntualizó que “hay una resistencia inusitada e inexplicable sobre por qué las autoridades de aplicación no recurren a ese principio para decir: están pasando cosas. Entonces, lo que tenemos que ver es revisar el uso, la clasificación, la manera, muchas cosas, en una instancia gradual”.

Al respecto, el profesor de la UBA admitió que “son 20 millones de hectáreas, son el 70% de la producción agrícola, se están usando 200 millones de litros, eso no se cambia de la noche a la mañana”. Y advirtió que “el debate gira ahí, por qué no se aplica el principio precautorio y se empiezan a tomar medidas de contención. Y empezar a pensar en el debate de cómo a futuro estos sistemas agrícolas, de agronegocios, altamente tecnologizados, con instrumentos que pueden llevar a estas consecuencias a lo largo de los años, no son revisados”.

“¿Qué nos va a pasar dentro de diez años? Acá no se trata de decir qué va a pasar en un año con la renta agraria. Tenemos esta situación económica pero tenemos que pensar a mediano plazo qué va a pasar con nuestro suelo, con nuestra gente, con la salud y el medioambiente en general”, concluyó Carrasco.

Glifosato bajo la lupa

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Cuando vecinos de distintos lugares denuncian que los están envenenando con las producciones sojeras y mineras, ¿tienen razón, o es puro cuento? ¿Cuál es el impacto social y ambiental del actual modelo de producción? ¿Se lo puede pensar científicamente? ¿O también hay un monocultivo de cerebros? El doctor Andrés Carrasco dirige el Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA, donde estudió el glifosato (el herbicida sojero) y detectó las malformaciones y daños neuronales que produce, confirmando todo lo que los vecinos denuncian. Algunas ideas sobre sentido común, chanchos chinos, libertad, elefantes blancos, pensamiento crítico, la economía del “derrame”, negocios & tecnología, y dónde puede encontrarse, hoy, la mejor verdad posible.
Fuente: Lavaca , página donde podemos encontrar el audio de la entrevista a Carrasco.
En la Feria del libro pasada, el doctor Andrés Carrasco tenía programado brindar una charla sobre este tema, pero fue víctima de censura por parte de la organización de la misma. Acciones como esta no hacen sino impulsar con más fuerza la verdad. Hoy en día hay otros medios por donde las noticias importantes comienzan a filtrarse. 

Consecuencias de la soja

miércoles, 4 de agosto de 2010 · 2 comentarios

Tremendo informe para enriquecer el discurso, si quiere, Biolcatti.

¡Están matando gente Hijos de puta!

Fuente Argenpress.


Tuvieron que pasar cientos de víctimas para que la Justicia santafecina emitiera un histórico fallo prohibiendo el uso de glifosato, entre otros agroquímicos, en campos de la ciudad de San Jorge. Ahora, el objetivo es que semejante sentencia imponga un precedente judicial que extienda esta prohibición a todo Santa Fe y el resto del país. Entrevista al referente de la ONG Centro de Protección a la Naturaleza.

Si se quisiera graficar la situación en una sola imagen, bien se podría imaginar un claro contraste entre un grupo frotándose las manos por los réditos comerciales que les dejó la producción de soja y otro, notoriamente mayoritario, con diferentes niveles de afectación por los estragos causados a partir de los agroquímicos utilizados sobre los campos sembrados con este cultivo.


Tuvieron que pasar cientos de víctimas para que la Justicia santafecina emitiera un histórico fallo prohibiendo el uso de glifosato, entre otros agroquímicos, en campos de la ciudad de San Jorge (ver nota aparte).


Ahora, el objetivo es que semejante sentencia quede firme tras las sucesivas apelaciones que se presenten en diferentes instancias el Gobierno de esa provincia junto a productores y, objetivo más ambicioso, que se defina un precedente judicial que extienda esta prohibición a todo Santa Fe y el resto del país.


En este sentido, Carlos Manessi, referente del Centro de Protección a la Naturaleza (Cepronat), organización impulsora de la causa inicial, aclaró que, pese a la vigencia de la prohibición de los agroquímicos los productores agrarios aún no pudieron demostrar que hayan tenido pérdidas de producción.


“Enfermar a la gente e intoxicar el suelo constituyen la peor herencia que podemos dejar a las generaciones futuras. Se está eliminando toda forma de vida y contaminando el agua por el uso del glifosato, entre otros químicos”, explicó el coordinador de la Red Nacional de Acción Ecologista (Renace) que este viernes inició su 33º asamblea en San Miguel de Tucumán (ver video adjunto).


El glifosato es el agroquímico más difundido en la agricultura argentina supuestamente para controlar malezas. En la actualidad, se usan entre 160 y 180 millones de litros por año, en un mercado que mueve US$ 600 millones, y el 70% del producto se destina a plantaciones de soja.


Según Manéis, son muchos los ejemplos existentes sobre las consecuencias que acarrean los agroquímicos sobre la salud de las personas y los ecosistemas. Uno de ellos es la notable proliferación de casos de cáncer en poblaciones cercanas a los campos sojeros, principalmente. “Creemos que no hacen falta más pruebas. Lo que si es necesario es que las autoridades y los productores tomen conciencia de los daños que se generan. Esta forma de producir sólo trae dolor y pobreza para la mayor parte de la población”.


“A esta problemática se le suma la gravísima condición que se da en las escuelas rurales y que nadie parece tener en cuenta”, dijo Manessi, y aseguró que “la mayoría están rodeadas por soja y sus directivos presentaron numerosas denuncias.

Humor de campo

miércoles, 21 de julio de 2010 · 2 comentarios


De dirigente de Federación Agraria a Concejal, Norberto Mistelsky (Agrosojero y piquetero) no tiene techo. Ahora también es humorista. Según él, existen otros "insumos"  (pesticidas, insecticidas y plaguicidas, como por ejemplo el tan conocido Glifosato o Raundup) que son benévolos. Si mi amigo leyó bien, benévolos. Chistazo de gente de campo.
Creemos que cuando hizo este comentario, estaba seguramente, hablando de la benevolencia que tienen estos "insumos" para con sus bolsillos.
El "edil" (es su última denominación) dice que está en contacto con entidades productivas, empresas del sector y ambientalistas. Sigue aquí con el humor irónico. Con los dos primeros, sí, creemos que esté en contacto, llevando a cabo reuniones, pero seguro que tienen que ver con el negocio agropecuario. Con los últimos, los grupos ambientalistas, al decir que está hablando con ellos de la benevolencia de los agroquímicos, no hace ni más ni menos que  cagarse de risa en nuestras caras.

Monsanto en la India

· 1 comentarios

 
 
Por Vandana Shiva
 
Vandana Shiva es una experimentada activista en la denuncia de los daños de la globalización al servicio de las grandes compañías, en particular de la alimentación. Es doctora en Física y fundadora de la asociación Navdanya, institución dedicada al apoyo científico a causas medioambientales y la protección de los pueblos autóctonos contra la biopiratería y la invasión de los transgénicos.

En éste video y artículo podemos ver las denuncias que se han realizado acerca del poder destructivo de Monsanto en la India y la reacción suicida de la población campesina ante el abuso territorial de ésta multinacional. En Colombia, que tanto les gustan los productos de Monsanto, vendría bien conocer éstos hechos.

MONSANTO siembra la muerte entre los campesinos de la India

Cuando se celebre en Curitiba, Brasil, la Octava Conferencia sobre la Convención de la ONU para la Diversidad Biológica con las reuniones sobre el Protocolo para la Bioseguridad (20-31 de marzo), estarán en el orden del día las semillas asesinas de la industria de las biotenologías. Semillas que matan la biodiversidad, matan a los cultivadores y matan la libertad de las personas. Entre ellas está el Bt. Cotton de la Monsanto, que ha sumido ya a millares de agricultores hindúes en la deuda, la desesperación y la muerte.

Los gobiernos de Australia, Nueva Zelanda y Canadá, actuando como instrumentos del gobierno de los EEUU y de la industria biotecnológica, tratan de minar la moratoria actualmente existente –impuesta por la Unión Europea— sobre todos los alimentos y semillas genéticamente modificados y sobre la llamada tecnología Terminator, una tecnología que induce a las plantas genéticamente modificadas a producir semillas estériles. En contra de la moratoria de la Unión Europea se ha manifestado el pasado 7 de febrero la OMC. Y el mensaje es claro: la libertad de los ciudadanos para elegir qué quieren cultivar y qué quieren comer no tiene carta de ciudadanía en un mundo regulado por los beneficios de las grandes corporaciones empresariales. El Bt. Cotton, un algodón genéticamente modificado vendido por la Monsanto, ha venido engañando repetidamente a los agricultores hindúes desde que la empresa comenzara ilegalmente sus experimentos en 1998. Y desde que, en 2003, se autorizó la comercialización de sus semillas. La publicidad de la Monsanto prometía a los campesinos una producción de 15 quintales por acre y cerca de 226 dólares de beneficios añadidos. Pero para un gran número de agricultores el Bt, Cotton ha significado la pérdida de cosechas enteras. Otros muchos han cosechado de media sólo tres quintales por acre, una quinta parte de lo prometido.

Nuestras investigaciones sobre los cultivos de estaciones anteriores han mostrado para el Maharashtra y el Andrhra Pradesh cosechas medias de 1,2 quintales por acre. Un estudio del Centro para la Agricultura Sostenible probó que mientras las semillas del Bt. Cotton les cuestan a los campesinos 36 dólares por acre, las semillas de los cultivadores orgánicos cuestan solamente 10 dólares por acre, es decir, menos de un tercio. El Bt. Cotton ha de ser rociado tres veces y media con pesticidas, a un coste de 59 dólares por acre.

Los cultivadores orgánicos, en cambio, usan para el control de los parásitos substancias ecológicas que cuestan menos de 9 dólares por acre, es decir, una sexta parte del coste del Bt. A causa de los altos costes del cultivo y de los bajos beneficios de su rendimiento, los campesinos hindúes hallan atrapados en gravosas deudas, para subvenir a las cuales se están dejando la vida. En la última década, en la India, se han suicidado más de 40.000 agricultores (aunque sería más exacto hablar de homicidio o de genocidio).

Más del 90% de los agricultores que se han quitado la vida en el Maharashtra y en el Andhra Pradesh durante la estación algodonera de 2005 habían plantado Bt. Cotton. Y sin embargo, lobistas de las bioteconologías como Graham Brookes y Peter Barfoot manipulan los datos para ocultar tal horror. En un reciente viaje a la India, Brookes ha sostenido que los agricultores hindúes, cultivando el Bt. Cotton, habrían obtenido 113 millones de dólares, con un incremento de 45 dólares por hectárea. En realidad, usar las semillas de Monsanto ha significado para los cultivadores 50 dólares más por acre, lo que representa más de 226 millones de dólares en pérdidas. Este es el motivo de que los gobiernos del Andhra Pradesh y del Gujarat hayan llevado a Monsanto a los tribunales.

La monopolización de las semillas por parte de las corporaciones globales es una receta segura para destruir la biodiversidad y a las campesinos. Más del 90% del mercado de semillas genéticamente modificadas está constituido por sólo cuatro tipos de cultivo: trigo, soja, colza y algodón. Sólo dos variedades han sido comercializadas a gran escala: los cultivos resistentes a los herbicidas y los cultivos de Bt. Cotton. Y más del 90% del mercado de semillas genéticamente modificadas es controlado por una sola compañía: la Monsanto.

El estudio de Brookes y Barfoot no está basado en datos empíricos de primera fuente, sino en extrapolaciones inferidas de falsos presupuestos y de estudios manipulados. En lo que toca a los EEUU, los lobistas sostienen que el algodón resistente a los herbicidas reportaría a los agricultores norteamericanos 66,59 dólares por hectárea de beneficios añadidos. Sin embargo, 90 cultivadores texanos del algodón han llevado a Monsanto a los tribunales por las grandes pérdidas en sus cosechas: la Monsanto no les había advertido de un defecto de su algodón genéticamente modificado. Con la causa instruida se proponen obtener reparaciones por lo que definen como”una larga campaña de engaños”.

El intento de introducir la teconología Terminator traerá consigo el aumento de la vulnerabilidad de los agricultores hindúes y la amenaza a la biodiversidad. Cuando en enero pasado se reunió en Granada el grupo de trabajo sobre el artículo 8(j) de la Convención para la biodiversidad, los EEUU sostuvieron la falsa tesis, según la cual la tecnología Terminator, una tecnología que crea esterilidad, haría “aumentar la productividad”.

Las poblaciones indígenas ven la tecnología Terminator como una amenaza a su libertad y a su soberanía. Como ha afirmado en Brasil Mariana Marcos Tarine, en nombre del Forum internacional indígena sobre la biodiversidad, “la tecnología Terminator representa una amenaza a nuestro bienestar y a nuestra soberanía alimentaria, y constituye una violación de nuestro derecho a la autodeterminación”.
Y en juego está no sólo la libertad de las poblaciones indígenas. El pronunciamiento de la OMC sobre la cuestión de los OGM [organismos genéticamente modificados] amenaza la libertad de todos nosotros para elegir semillas y modo de alimentarse. En 2003, cuando el presidente Bush rompió hostilidades bélicas, nosotros teníamos una campaña mundial. En la reunión de la OMC de 2005 en Hong Kong, yo y el agricultor y activista francés José Bové habíamos enviado a la OMC más de 60 millones de firmas estampadas en una declaración en la que se decía que estar libres de OGM es parte integrante de nuestro derecho fundamental a elegir libremente los cultivos que cultivamos y los alimentos que comemos. No nos dejaremos reducir a servidumbre por los gigantes de la genética. No permitiremos que sus semillas asesinas maten a nuestros agricultores y nuestra libertad. Seguiremos conservando nuestras semillas como un deber con la creación y con nuestra comunidad. Defenderemos las zonas OGM-free como zonas de nuestra biodiversidad y de nuestra libertad de alimentación. Esparciremos semillas de paz, y cegaremos la fuente de difusión de las semillas de la muerte.

Vanda Shiva es una reputada analista política y activista hindú.

Traducción para www.sinpermiso.info : Leonor Març

La Argentina sojera

domingo, 9 de mayo de 2010 · 0 comentarios



Excelente nota de Página/12 sobre el Glifosato, totalmente ignorada por el resto de los medios, sumándose a la censura por parte de la Feria del libro, a la conferencia que iba a brindar el Dr. Andrés Carrasco, sobre este veneno que tanto billetes verdes genera al sector agrogarca.


“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”

La Argentina sojera 


Por Susana Gallardo
Centro de Divulgacion Cientifica, UBA


“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”, señala la doctora Haydée Pizarro, docente e investigadora de la FCEyN-UBA y del Conicet. Un efecto indeseado de la aplicación en exceso es que se están generando malezas resistentes, lo que lleva a los fabricantes a desarrollar formulaciones cada vez más potentes.

Si bien lo aconsejable, según el INTA, es emplear un litro del formulado por hectárea, “los productores confiesan que vierten entre 10 y 14 litros por hectárea”, según informa Pizarro. El formulado comercial (Round up, la marca registrada de la empresa Monsanto) contiene 48 por ciento del principio activo, y el resto, un compuesto que facilita la entrada del producto a la planta. En particular, se emplea uno que se conoce como POEA, que, según algunos estudios, puede ser más tóxico que el glifosato.

La doctora Pizarro, junto con el doctor Horacio Zagarese del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech) y el doctor Carlos Bonetto, del Instituto de Limnología de La Plata, determinaron que, en los cuerpos de agua, el glifosato produce una modificación de la comunidad de algas, ya que elimina a algunas de ellas, hace que otras aumenten y, además, se produce un incremento de fósforo en el agua, compuesto que forma parte de la propia molécula del glifosato. Los resultados acaban de publicarse en Ecotoxicology.

“La adición del formulado genera cambios significativos en la estructura y el funcionamiento de las comunidades de algas”, señala Pizarro, y destaca: “Tanto el fitoplancton como el perifiton conforman la base de la trama alimentaria acuática y, si hay alteraciones en estas comunidades, se generan efectos en los demás componentes del ecosistema, por ejemplo los peces”. El perifíton designa a aquellos organismos muy pequeños que se adhieren a las paredes o a otros sustratos presentes en los cuerpos de agua.

ALGAS RESISTENTES

Los experimentos fueron realizados en un predio del Intech, en Chascomús, en diez piletas construidas especialmente, de 25 metros cuadrados de superficie, que semejaban lagunas.

En cinco de esas piletas, los investigadores inocularon el formulado Round up para tener en el agua 8 miligramos de glifosato por litro, cantidad comparable con la que puede recibir una laguna en un ambiente natural, rodeado por cultivos, y adonde el viento puede transportar el herbicida desde las avionetas o los tractores que fumigan.

Al cabo de once días, los investigadores observaron que el herbicida en cuestión producía una gran mortandad de ciertas algas, pero un grupo en particular, las cianobacterias, hicieron frente al embate del herbicida. Estas últimas son resistentes a situaciones extremas, por ejemplo temperaturas muy altas o muy bajas, o falta de agua. De hecho, se las encuentra en los desiertos, así como en la Antártida.

Terminado el experimento, las piletas fueron vaciadas, pero en el fondo quedó el sedimento que se había formado. Al tiempo, los investigadores volvieron a llenar las piletas con agua limpia, con el fin de realizar un nuevo experimento. Pero, al cabo de unos meses, hallaron que en cinco de ellas el agua estaba turbia. Se habían puesto turbias, precisamente, las que habían recibido la aplicación de glifosato el año anterior.

“Fue un efecto impensado. El glifosato, con una sola inoculación un año atrás, se había unido a compuestos del suelo y, a largo plazo, había provocado la turbidez del agua”, destacó Pizarro.

LAS AGUAS BAJAN TURBIAS

"La turbidez del agua en las piletas se relaciona con una gran proliferación de algas debido al efecto a largo plazo del glifosato”, subrayó Pizarro. El herbicida contribuyó a aumentar la presencia de fósforo, que acelera el proceso de eutrofización, es decir, el aumento de materia orgánica en el agua. Este es un problema que afecta a las lagunas de la provincia de Buenos Aires y ello se debe, sobre todo, a la actividad agrícola.

“La gran mayoría de las lagunas pampeanas se encuentra hoy en un estado más turbio que el original. La eutrofización en ellas se ha incrementado en los últimos veinte años debido a la intensificación de la agricultura, que trajo aparejadas elevadas tasas de fertilización. Los excedentes de nutrientes terminan en los cuerpos de agua de la región e incrementan aún más su grado trófico”, explica el doctor Armando Resella, docente en la Facultad de Agronomía de la UBA, quien participó en un trabajo de relevamiento y estudio de las lagunas pampeanas.

A medida que una laguna se carga de nutrientes pasa por diferentes etapas, en que varía tanto la flora como la población de peces. “Si la carga de nutrientes y materia orgánica es muy elevada, la laguna puede pasar a un estado hipertrófico, en donde las condiciones ya no son viables para la continuidad de peces como el pejerrey. En estos cuerpos de agua sumamente turbios, con fondos sin oxígeno y de olor desagradable, son más frecuentes las floraciones de algas potencialmente tóxicas”, señala Rennella.

El nivel de eutrofización se vincula, por lo general, al uso de la tierra en la cuenca de drenaje de la laguna. “A mayor intensidad de uso de la tierra (urbanización, agricultura intensiva, ganadería en feed lot), mayor carga de nutrientes en el cuerpo de agua y por lo tanto mayor desarrollo del fitoplancton y mayor turbidez. Las causas principales son los fertilizantes utilizados en la agricultura y las descargas de desechos urbanos pobremente tratados”, recalca el investigador.

Cuando un cuerpo de agua se vuelve turbio y eutrófico, pueden aparecer algas nocivas para el hombre, como la Microcistis aeruginosa, una cianobacteria, que es tóxica para el hombre y los animales, y afecta principalmente al hígado. Esa alga no sólo resiste el efecto del herbicida, sino que, además, lo emplea como nutriente, por su alto contenido en fósforo.

“En nuestro trabajo el problema era el herbicida”, dijo Pizarro. Luego de haber observado que cinco de las piletas estaban turbias, los investigadores realizaron otro experimento, y agregaron glifosato a cinco de las piletas al azar, ya fueran turbias o claras. Luego colocaron distintos sustratos para que las poblaciones de algas se adhirieran a ellos. Y los retiraron a diferentes lapsos: a los 8, a los 14, a los 28 y a los 42 días. “Vimos que había una gran mortandad de varias especies de algas, principalmente diatomeas, mientras que a las otras algas, las cianobacterias, este herbicida no las había afectado. Donde no pusimos herbicida, las diatomeas crecieron.”

MAS ESTUDIOS

Ahora, los investigadores están trabajando con otro equipo de investigación de la FCEyN para determinar por qué se produce la mortandad de algas, y si la toxicidad proviene del principio activo del glifosato, del aditivo o de la mezcla de ambos.

Lo cierto es que los resultados obtenidos ponen en evidencia el efecto que el uso indiscriminado del glifosato puede tener sobre la calidad de las lagunas, que son fuente de agua dulce para el hombre, así como sobre la vida de los organismos que allí habitan y que se encuentran en la base de la cadena alimentaria.

Censura en la Feria del Libro

domingo, 2 de mayo de 2010 · 0 comentarios



El Dr. Andrés Carrasco iba a dar en la Feria del Libro, una conferencia sobre los efectos del glifosato, pero por decisión del CONICET la charla ha sido vetada. Esta tenia como objetivo la divulgación por parte del Sr. Carrasco de la investigación del efecto teratógeno del glifosato en el desarrollo embrionario mediada por la alteración de los niveles de ácido retinoico, un conocido morfógeno conservado en el desarrollo de todos los vertebrados (incluyendo a la especie humana). (Carrasco E. Andres, Glyphosate affects development in Xenopus embryos 68th Meeting of Developmental Biology Society, San Francisco 23-27 Julio, 2009)

No es necesario recordar que la investigación de los efectos del glifosato estuvo rodeada de acontecimientos donde se expresaron con hostilidad indeseables intereses privados y desataron juicios de valor inaceptables desde sectores del gobierno, que apelando a la razón de estado, asumieron sin pudor la defensa de dichos intereses. (ver fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y comercial (Sala II) sobre San Jorge, Santa Fe, marzo 2010).
Por lo cual no es descabellado interpretar la decisión tomada por el CONICET, como censura de una investigación científica realizada en el país para bloquear su difusión pública. Bloqueo que lesiona la libertad académica al subordinarse a intereses ajenos a la ciencia y al mismo tiempo es un mensaje de disciplinamiento, para todos aquellos que intenten una crítica desde el sentido de la ciencia, a criterios y políticas instituidas desde poder económico y sus voceros.

Puede ser...

jueves, 10 de diciembre de 2009 · 0 comentarios

Por Alfredo Zaiat  Página 12 del 11/12/2009

Puede ser que gran parte de la población se dio cuenta de que la Mesa de Enlace representa al sector del campo privilegiado.

Puede ser que, pese al cerco informativo, se enteró de que existe otro campo, el de los pequeños productores castigados por el avance sojero, y que con su producción garantizan la soberanía alimentaria del país.

Puede ser que muchos han empezado a tomar conciencia de que un país de monocultivo de soja deriva en una elevada vulnerabilidad política y social.

Puede ser que se convencieron de que los sojeros ganaron, ganan y ganarán mucha plata trabajando poco y nada.

Puede ser que también se convencieron de que el resto que se dedica al trigo, maíz, girasol, ganadería y lechería no gana lo mismo que con la soja, pero no le va mal si se excluye la última campaña que padeció los estragos de la sequía.

Puede ser que, después de haberse entusiasmado con la imagen de gauchos sacrificados y hombres que trabajan la tierra, se encontraron con rentistas, de buena posición económica y más dedicados a aparecer en los medios que a producir.

Puede ser que descubrieron que esos productores, que en el imaginario colectivo moldeado por las corrientes conservadoras eran los forjadores de la patria, se transformaron en políticos con verba rústica y limitada.

Puede ser que la crisis internacional, que puso en alerta a sectores medios y trabajadores acerca del riesgo de perder sus frágiles ingresos, revelara que existen otros sectores más vulnerables que los dueños, rentistas y proveedores de la zona núcleo de la actividad agropecuaria.

Puede ser que exista cierto hastío de la persistente queja de la abundancia de un grupo social que, si no fuera por la sequía que afectó a la última campaña, no la pasa nada mal.

Puede ser que su discurso crispado y violento, a pesar de que esas características se lo asignan a sus críticos, haya cansado.

Puede ser que sus posiciones reaccionarias y destituyentes hayan alejado a algunos aliados políticos, inesperados por provenir del arco de la centroizquierda, en los turbulentos días de la 125.

Puede ser que sea cierto que la sociedad haya tomado conciencia de todo esto que representa la trama multinacional sojera. O puede ser que nada haya cambiado. Pero lo que es seguro es que el acto de ayer en el Rosedal fue un fracaso de convocatoria.



Manaña Me Chanto

· 0 comentarios

Grupo: Mañana Me Chanto
Tema: GLIFOSATO






Tres historias y un vaso de leche

martes, 8 de diciembre de 2009 · 0 comentarios


Tres historias y un vaso de leche


Post Viejo, pero vale la pena volver a leerlo

miércoles, 2 de diciembre de 2009 · 0 comentarios

Robado de Derek Dice.



Un taxista me dijo sobre Cristina y el Campo:

"Ayer hizo de periodista, habló de la pobreza en el país, pero se olvida que Armstrong le manda 40 millones de pesos por año. Le puedo hacer una declaración jurada si quiere, acá por las industrias, por los productos agrícolas y por la ganadería le damos esa plata más todo lo que aportamos de retenciones, IVA e impuesto al cheque. De todo ese dinero ni un peso retorna por coparticipación. Todo lo nuestro va al conurbano bonaerense donde están los punteros políticos que son los que le juntan los votos”

El engendro mediático que dijo esta estupidez no es un taxista, sino Fernando Fischer y es el intendente de Armstrong, la ciudad mas gorila y pendenciera de la Argentina. Más que Buenos Aires o Córdoba, mirá lo que te digo.
El cartel que ilustra el post lo realizó un tipo que dibuja letreros para los chacareros: "Si pasas el corte te baleamos", "Kristina Konchuda", "Retenciones 0" y todas esas frases que hacen a la dignidad de la Argentina.

"Todo lo nuestro va al conurbano bonaerense donde están los punteros políticos que son los que le juntan los votos”

Mentira: es completamente al revés y Fischer lo sabe de memoria, pero lo oculta con la misma verguenza que oculta que llegó a ese puesto traccionado por la gestión exitosa de Nestor Kirchner. Armstrong es una ciudad gobernada por inútiles que no producen ni un solo alimento en beneficio de la población sino forrajes para la especulación en el mercado externo. Es una ciudad subvencionada por toda la República Argentina, es el lugar con la mayor cantidad de parásitos arrendatarios de esos que se afilian de la Federación Agraria (no de los que desafilian en masa como ultimamente viene ocurriendo), es el sitio con mayor cantidad de trabajadores en negro, no hay sindicatos sino funcionarios que trabajan para los chacareros y no podés emitir una sola opinión a favor de las Retenciones sin correr el riesgo de que te maten.

Considerándose como el “Brazo Fuerte de Santa Fe”, Armstrong es una de las principales ciudades de la Argentina en cantidad de fábricas de maquinaria agrícola, con sus 70 fabricantes de máquinas y unas 50 que producen agropartes, y lejos de manifestar el agradecimiento por su fuerte desarrollo y bonanza -vinculado a la explosión sojera- vive inmersa en el miedo y en el terror generados por la arrogancia de las 4x4 pasando rugiendo en patota fascista con armas largas fuera de la ventana todo el puto día.
Armstrong es el punto neurálgico donde la Argentina gobernada por estos delincuentes cereales proyecta su sombra de decadencia, pobreza y ausencia de solidaridad.
El cartel entonces debería decir: "Armstrong: Vanguardia Agrogarca, Retaguardia de la Decadencia Argentina y Quintacolumna de Monsanto para nuestro exclusivo beneficio"

Si pasa por Armstrong, deje este post en el cartel.


Glifosato en Almagro

miércoles, 21 de octubre de 2009 · 0 comentarios

Por Washington Cucurto

Están rociando con glifosato las vías del tren Sarmiento! ¡Están rociando con glifosato las vías del tren Sarmiento! Y lo hace la misma empresa (¡están locos!) para matar los yuyos que crecen al costado de las vías. En vez de contratar a un par de “macheteros” y generar mano de obra digna, le mandan glifosato que es más barato. Vaya forma de abaratar costos en mantenimiento. Y de seguro el glifosato que usan, que es un pesticida, muy de moda en diarios y revistas, con todo este tema del conflicto del campo, que se utiliza entre otras cosas para rociar la soja, que ya de por sí es un yuyo fuerte. ¡Imagínense el poder del glifosato! El glifosato que corre impío, como las vías y atraviesa barrios, avenidas, calles, casi hasta Liniers y de ahí, continúa, porque este tren va de Once a Moreno. Este tren, alias “el tren del Oeste”, el tren que va de Once a Moreno y viceversa, diariamente, transportando una parva de trabajadores. Y de esta noticia me enteré de casualidad, gracias a la Asamblea de Vecinos de Almagro que repartían volantes en la Plaza Almagro. “¡Están rociando con glifosato las vías del tren Sarmiento!”, denunciaba el humilde y resquebrajado volante. Gracias a la Asamblea de Almagro, un grupo de vecinos autoconvocados, me enteré de muchas cosas del barrio que antes ignoraba. Por ejemplo la lucha titánica y desigual con los gobiernos de turno para lograr que permitan el Murallón Verde al Oeste. Ustedes verán si andan por Díaz Velez, a la altura de Mario Bravo, verán el Murallón que pintaron los vecinos de la Asamblea de Almagro. Si lucha continúa y si usted, querido vecino, quiere participar, puede reunirse con ellos en el teatro popular Fray Mocho, en Perón casi esquina Bulnes, todos los lunes tipo seis de la tarde.

La Asamblea de Vecinos de Almagro es una de las tantas agrupaciones independientes que surgieron después de la crisis de 2001, junto a otros miles de microemprendimientos, cooperativas y fábricas tomadas. ¡Son un ejemplo de que las personas, sean vecinos o laburantes, organizadas, pueden generar un montón de cosas! Desde ya les mando un gran abrazo y prometo darme una vuelta por el Fray Mocho cualquier tardecita de lunes y de Almagro.


Consecuencias Sojeras

martes, 13 de octubre de 2009 · 0 comentarios

“BANDERILLEROS: Los niegan, los ocultan, pero hablan.” - medio y medio
Escrito por Dra Graciela Gomez,”Ecos de Romang” y Oscar Brasca, “Autoconvocados de La Criolla”.


 

Javier Oscar Villalba vive en Marcelino Escalada, Santa Fe, pero enseguida aclara que trabajaba en otras localidades. Hoy tiene 24 años y a los 17 años empezó a trabajar de “banderillero”.
Cuenta que con su padre comenzaban a las nueve de la mañana, y “hasta la hora que fuera necesaria”, por 10 centavos la hectárea. El campo no es necesariamente la imagen que el mismo campo reproduce de si mismo en los medios. En el campo hay un repetido escenario de la explotación de la pobreza entre otros males. Y con la llamada frontera agropecuaria que no es ni más ni menos que la colonización, los ricos aparecen más ricos y los pobres más pobres. 

Cuando llovía no trabajábamos, también  se tenía en cuenta el viento pero igual en el remolino, desde el “mosquito” el veneno nos salpicaba hasta en la cara” me dice Javier.
Muchos chicos como Javier trabajan en el campo como banderilleros. Parados a los costados del paso de la máquina fumigadora indican por donde tienen que pasar. Paradójicamente a estas máquinas se las llama mosquitos porque se parece al insecto que el glifosato también acabará.

Javier cuenta con naturalidad que comían y tomaban agua al lado del mosquito y que en ese campo nunca fumigaban con avioneta.  

 ¿No les daban ninguna protección?  

Nada. Trabajábamos sin ningún tipo de protección, ni guantes, ni máscara, ni nada. Una vez le pedí al patrón un barbijo pero jamás me lo dio”

Las condiciones duras del trabajo salen disparadas.  “Mi papá y yo caminábamos por el sembrado, hasta llegar a unos 50 metros del mosquito, para “marcar, de ahí nos pasaba al lado fumigando, no tenía que quedar nada seco.

¿También manejabas el mosquito?

“No, a veces viajábamos arriba del tanque, nada más, pero lo que sí hacíamos era cargar  los bidones y llenábamos el tanque con Round Up mezclado con Cipermetrina”

“¿Recordás para quién trabajabas?

“Si, para la empresa FAGAGRO”
Dicha empresa figura en la web del INASE sancionada por Asuntos Jurídicos, Ley 20.247 artículo 35, de Semillas y Creaciones Fitogenéticas.

Javier dejó de hacer ése trabajo y hoy hace changas de albañil. El contacto con los tóxicos dejó huellas.  Su padre sufre problemas de estómago, sin tratar y un amigo perdió todo el pelo, por problemas de salud. A Javier lo van a operar de un “tumorcito” en un ojo y que tiene salpullidos constantes en la espalda y detrás de las orejas, que no sanan. El “tumorcito” como el lo llama, es como una verruga que va creciendo en su ojo.

Se me hace un nudo en la garganta y siento tristeza. Me dice que es un gusto ayudar y colaborar y que hubiera querido seguir estudiando. Con esas palabras  recordé mi pueblo.

Otra persona que trabajó de banderillero vive en Cacique Ariacaiquin. El pueblo está a una media hora de La Criolla. Intentamos llegar pero las calles de tierra y la lluvia no nos dejan avanzar con la chata que se resiste. Allí está la Secundaria Nº 1359.  Llamamos unas cuatro veces a la escuela donde estudia. Nunca lo contactamos, lo negaron siempre. La directora tienen miedo, no quiere que se involucre a la escuela, el joven no quiere hablar, la familia dice que nunca fue banderillero porque sufre de un pulmón, solo fue una broma mal contada. Las historias mal contadas dejan dudas nos prometemos volver.   

Otro es el caso de Humberto Miguel Lencina que vive en el Barrio Santa Rosa, de La Criolla. Comenzó el trabajo de banderillero a los 22 años y hoy tiene 25. Nos cuenta que sus jornadas comenzaban a las siete de la mañana y finalizaban a veces a las nueve de la noche. A cambio recibía $30 de jornal.

Como Humberto Javier también trabajaba sin protección alguna y tambièn cargaba el mosquito. “Usábamos Glifosato, Endosulfán y Cipermetrina, en la mayoría de los casos juntos, acá le dicen cóctel.

¿Comían en el lugar?

No nos daban de comer en toda la jornada, solo un poco de agua en algunos casos ,si había plantas de citrus, naranja o pomelo cerca ,ése era nuestro almuerzo.”
Nos relata que una vez tuvieron la rotura de una manguera, la cual lo bañó con el líquido del veneno para fumigar y tuvo que terminar la jornada con la misma ropa, que se secó sobre su piel.

Muchas veces, dice,” el maquinista en horas de la noche, no nos veía, y con los brazos del aparato, terminaba pulverizándonos encima”. Humberto hoy sufre de alergias y fuertes dolores de cabeza constantes, sin tratar .

Martín Villalba, espera su turno para hablar. También vive en el Barrio Santa Rosa y fue compañero de equipo de Humberto en las fumigaciones. Trabajó hasta la cosecha pasada  Hoy tiene 22 años y es banderillero desde los 19. .
Martín también está enfermo. Sufre muchos problemas hepáticos “sin tratar”. El drama de los chicos que son empleados en campos de soja es la cara de una actividad sumamente aberrante. Los niños-bandera están atados al círculo de la pobreza, ese lugar que no ve nadie.


Sólo nos interesa la soja.

sábado, 22 de agosto de 2009 · 0 comentarios

Es una nota de publicación vieja, del 08, pero a raíz de que los agrogarcas quieren volver a las rutas, perdón a las pantallas, no deja de ser actual.


Sojipolio gorilin

La protesta volvió sin esconder lo que se olía desde un principio: el problema no es la política agropecuaria que beneficia a unos pocos y reproduce la concentración oligopólica que se da en otros ámbitos de la economía nacional. No. Lo que se discute es que las retenciones impiden soñar con ser Los Grobo al resto de los productores. Y entonces, a todo aquél que sueña con que un día será lo que la tele promete, le da por poner el cartel en la vidriera de su negocio: “Estoy con el campo”. Distribuir la riqueza implica tocar intereses económicos, y tocárselos a quienes más tienen. Eso está claro, y los que protestan por sus ganancias lo tienen bien claro.
Si al kirchnerismo se le ocurrió recién ahora que la sojización acarrea consecuencias terribles, bienvenido sea. Más vale tarde que nunca. El discurso de la distribución de la riqueza deberá ser puesto en ejercicio, y nos impele a todos a hacérselos cumplir. El camino que dicen querer  recorrer está por delante y es muy largo. El movimiento campestre quiere no recorrerlo. Habrá quienes consideren que al kirchnerismo hay que empujarlo para que no se vuelva solito al punto de partida. Un punto de partida que habrá que reconocer como logro. Póngale las causas que más guste: contexto internacional, necesidad histórica, casualidad ineludible. Pero no deje de reconocer que esto no es el menemismo ni 2001. El gobierno kirchnerista, que no rompió con la concentración oligopólica y que contribuyó en muchos casos a exacerbarla, es el mismo que puede mostrar índices de crecimiento y desarrollo mínimos pero insoslayables. El techo está muy lejos, pero el piso es innegable.
Por eso vale recordar a Viñas: se puede ser contrera, sí, pero nunca gorila. El gorila desprecia a ese otro que es distinto pero puede querer parecerse. Vayan dos ejemplos elocuentes: una anciana me contaba que siendo mucama cama adentro en una casa bian en Capital tuvo que devolver las pantuflas que con mucho esfuerzo ahorrativo se había comprado, pues su señora tenía las mismas y la obligó a deshacerse de ellas; el otro: en una radio FM de Rosario escuché a un conductor de apellido Polino o Polini, o algo así, decir ante la pregunta si era peronista o qué: “Peronista, no. Yo tuve la posibilidad de educarme”.
 





El Comandante convoca

jueves, 20 de agosto de 2009 · 0 comentarios




El revolucionario Comandante Victores (Zángano Agrogarca Sojero Explotador de gente), convoca por intermedio de la Sociedad Rural local,  a la vigilia a realizarse hoy en el Km. 152 de la Ruta 9 desde las 14.
La intención es “dar un testimonio de nuestros reclamos frente al tratamiento en el Senado de la Nación”.
La referencia es al debate final por la prórroga de las facultades delegadas por el Congreso al Poder Ejecutivo, que incluyen la de fijar el valor de las retenciones.

Link de la nota: Noticias San Pedro

A la bandera de arriba le falta otro tramo que no salió en la foto. Completo el texto sería así:

"Los chacareros también somos pueblo ¡¡¡Argentino!!!... que se debora al resto."





Éste es “el campo”, ¡estúpidos!

lunes, 17 de agosto de 2009 · 1 comentarios

Éste es “el campo”, ¡estúpidos!

Conforman la organización rural más grande del país, con 15 mil familias campesinas. Enfrentan a la Mesa de Enlace y apuestan a otro modelo agropecuario. “Que la Mesa de Enlace hable de pobreza es como Videla hablando de democracia”, ironizan.

Artículo publicado en Página 12 el 17/08/2009

Crían animales para autoconsumo y cosechan algodón, son arrieros y trabajadores de la vid, hacheros y productores de carbón. Poseedores ancestrales de parcelas donde trabajan y viven desde hace generaciones. El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) está integrado por quince mil familias de siete provincias, la base de la pirámide rural, hombres y mujeres que les ponen el cuerpo a los trabajos duros del campo, manos curtidas e ideas claras. “No sembramos soja, no entendemos la tierra como un negocio, no somos ricachones que explotan a trabajadores rurales. Quizá por eso los medios de comunicación y la clase política no nos llaman ‘campo’”, resumen. En la vereda de enfrente de la Mesa de Enlace, paradójicamente también son excluidos por el Gobierno: “La soberanía alimentaria que practicamos es contraria al modelo de agronegocios actual”. Advierten que una baja en las retenciones de soja traerá aparejado un avance del monocultivo y consideran “cínico” que la Sociedad Rural se refiera a la pobreza. Tres integrantes del MNCI –Diego Montón, Ramiro Fresneda y Ariel Méndez– apuntan al reclamo de fondo: un cambio de modelo agrario.

–¿Por qué gran parte de la sociedad urbana utilizan Mesa de Enlace como sinónimo de campo y se olvidan del sector campesino?

Diego Montón: –La Mesa de Enlace representa principalmente a empresarios y corporaciones que se benefician de la alta concentración que existe de la tierra, los bienes naturales y los mercados. Para ellos, propiedad privada y ganancia desmedida son los principales pilares de una sociedad. Para ellos, la tierra es una mercancía más. El verdadero campo no tiene nada que ver con eso: la tierra, la naturaleza y las familias campesinas son vida, solidaridad y trabajo.

Ramiro Fresneda: –Actualmente, la verdadera población rural está siendo avasallada por la Mesa de Enlace, el agronegocio, que intenta despojarnos de la tierra y los medios para producirla. Invierten mucho dinero en crear esa falsa imagen de que son campechanos y laburadores, pero es todo un cascarón armado junto con los medios de comunicación.

Ariel Méndez: –Históricamente, los sectores agropecuarios se agremian alrededor de organizaciones que los representan en su carácter productivo y clasista. Las organizaciones que componen la Mesa de Enlace representan a sectores altos y medios de la burguesía agraria. No somos parte de ese campo con soja, superávit y dirigentes ricachones nucleados en entidades tradicionales que nunca han metido las manos en la tierra y que explotan a nuestros compañeros.

–¿Por qué permanece la idea que Federación Agraria representa a pequeños productores?

D. M.: –FAA invierte mucho dinero en los medios para generar esa idea, que es falsa. Si Eduardo Buzzi es pequeño productor, ¿qué es doña Ramona Bustamante, en Córdoba, con sus pocas hectáreas, escasa agua y pocos animales?

R. F.: –En algún momento habría que definir claramente a qué se le llama “pequeño” productor. Como lo entiende el sector campesino, FAA está desde hace tiempo compuesto por medianos y grandes empresarios del agro. Sería importante que algún periodista le pregunte a Buzzi o De Angeli cuánto dinero ganan al año, quizás ahí sabremos qué tan pequeños productores son.

A. M.: –En la década del ’90, los productores de FAA que no se sojizaron desaparecieron y la entidad no hizo nada por ellos. Además, la entidad no dice que sus afiliados, con la complicidad del sistema político y jurídico, desalojan campesinos. Además, esos empresarios no cosechan alimentos en beneficio del pueblo, producen forrajes para la especulación en el mercado externo.

–Cuando comenzó la pelea por la Resolución 125, ustedes señalaron que Mesa de Enlace y Gobierno eran socios que se estaban peleando por una porción de la torta y que en algún momento arreglarán. ¿Cómo lo ven hoy?

D. M.: –Siempre dijimos que apoyamos la política de retenciones, pero eso es insuficiente. Es claro que no hay política para el campesinado, para el indígena, que somos los sujetos que podemos cambiar la lógica productiva.

A. M.: –La Secretaría de Agricultura está hecha a medida de la Mesa de Enlace y estos empresarios reciben millones de pesos de subsidios, mientras que los campesinos y agricultores familiares apenas ven migajas que en total no llegan al 5 por ciento del presupuesto total.

–¿La pelea es por la rentabilidad?

D. M.: –Es económica e ideológica. La rentabilidad de la soja es enorme, aun con retenciones y gastos de producción. Los agroempresarios ganan muchísimo dinero. Sería cuestión de ir a ver cómo viven estos señores y las propiedades que tienen. Pero es también una lucha ideológica porque el modelo de agronegocios no acepta que un Estado actúe regulando la economía ni acepta retenciones ni regulación de exportaciones, que son tibias maneras de intervenir el mercado.

R. F.: –Para el modelo de agronegocios, la única intervención posible es el subsidio a las empresas; el resto es una herejía y por eso combaten con tanta belicosidad.

–¿Si se bajan las retenciones habrá más sojización?

D. M.: –Sin duda. Bajar las retenciones es dar una ganancia tan exa-gerada que todos los empresarios van a querer producir más soja.
R. F.: –Es una relación simple y directa: si bajan las retenciones, aumentan las hectáreas con soja, los desmontes y la contaminación y baja el trabajo genuino.
A. M.: –Avanzarán sobre otros cultivos, lo que llevará al aumento de precios de los alimentos.

–¿Qué les significa escuchar a la Mesa de Enlace hablar de pobreza?

D. M.: –Hipocresía y arrogancia. Que la Mesa de Enlace hable de pobreza es como Videla hablando de democracia. No se puede hablar del hambre y tirar la leche, desabastecer a la población de alimentos y sólo pensar en su gran rentabilidad.


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