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El glifosato es intocable

miércoles, 9 de marzo de 2011 · 0 comentarios



Mientras el Ministerio de Salud estudia el grado de toxicidad del pesticida, un cable revela cómo opera la embajada norteamericana sobre Agricultura y el Chaco.


La embajada de los Estados Unidos defendió el uso del cuestionado pesticida glifosato ante autoridades del Senasa, el organismo responsable de garantizar y certificar la sanidad y calidad de la producción agropecuaria. Según un cable diplomático de julio del 2009 filtrado por Wikileaks, al que tuvo acceso Página/12, la embajada tomó la decisión de presentar estudios propios ante el ente regulador que había autorizado el uso del pesticida después de que este diario revelara un estudio científico alertando sobre la posible toxicidad del producto.
El lobbying estadounidense en favor del fabricante del pesticida, la multinacional Monsanto, tuvo lugar seis meses después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenara al Ministerio de Salud iniciar una investigación oficial sobre los posibles efectos nocivos del pesticida. El estudio, que aún se está realizando, servirá de base para limitar o eventualmente prohibir el uso de glifosato, si se demuestra que efectivamente afecta la salud de la población, tal como sugiere el trabajo cuestionado por la embajada. Lo realizó el toxicólogo Andrés Carrasco con embriones de pollo.
Según el cable, para la embajada, Carrasco es un investigador del “prestigioso” Conicet y de la “muy respetada” Universidad de Buenos Aires. Pero su estudio no sería “científicamente creíble” porque no había sido refrendado por esas instituciones ni incluido en una publicación científica.
“Dentro de los círculos científicos y las agencias regulatorias responsables por la aprobación del uso de glifosato en la Argentina, se acepta que el supuesto estudio no tiene credibilidad científica. Los resultados no han sido presentados para un análisis de metodologías, procedimientos y/o conclusiones”, dice el cable.

Como la coca

Para contrarrestar lo que calificó de “campaña de la prensa pro-gobierno”, la embajada estadounidense entregó información al Senasa favorable al uso del glifosato, señala el despacho.
“En respuesta a la controversia, la Secretaría de Agricultura de Argentina (a través del Senasa) estuvo reuniendo información para apoyar su aprobación del uso de glifosato en la Argentina. La sección de Agricultura de la embajada le brindó al Senasa información sobre estudios de glifosato, que es de uso común en Estados Unidos y también es usado en el programa de erradicación de coca del Plan Colombia.”
El cable también explica el interés de la embajada en defender el uso del pesticida: “Glifosato es el ingrediente activo del popular pesticida Roundup. Monsanto tiene la tajada principal del mercado de glifosato en la Argentina, con el cuarenta por ciento, y por lo tanto es la víctima circunstancial más prominente y más vulnerable a los ataques”.
Sin embargo, el cable no hace referencia a estudios científicos previamente realizados sobre la toxicidad del glifosato de la Universidad de Caen y el Centro Nacional de Investigación de Roscoff, ambos de Francia, de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos), de la Universidad Nacional de Rosario y de la Universidad Nacional del Litoral, aunque esos estudios habían sido citados en el artículo de Página/12 del periodista Darío Aranda sobre el trabajo de Carrasco. El cable tampoco dice nada sobre los distintos estudios de autoridades sanitarias en el interior del país alertando sobre altas tasas de cáncer y malformaciones en zonas fumigadas.
En cuanto a la validación del estudio de Carrasco, fue publicado en agosto del año pasado por la revista científica Chemical Research in Toxicology en un despliegue de diez páginas, que incluye todos los datos necesarios para ser revisados por la comunidad científica. En ese ambiente, la publicación de un estudio en una reconocida revista científica es considerada como una aceptación de su seriedad. Los cables de Wikileaks solo cubren despachos escritos hasta principios del año pasado, por lo que no indican si la embajada dio cuenta de la publicación y corrigió su percepción inicial sobre el trabajo del investigador argentino.

Fumigaciones

Con respecto al uso del glifosato que hace Estados Unidos, no se trata de una situación análoga a la de otros países porque la concentración del pesticida, las otras sustancias tóxicas con las que se mezcla y la forma de aplicación no son las mismas, alertan los científicos. “Así, los conceptos sobre seguridad para el ambiente y la salud, emitidos a partir de la caracterización y evaluación de riesgos calculados para las ‘condiciones normales recomendadas de uso’ en Estados Unidos, no tienen base científica en nuestro medio”, explica la ingeniera agrónoma, bióloga y química colombiana Elsa Nivia en el sitio biodiversidadla.org.
“En Colombia se está aplicando el glifosato sobre los cultivos ilícitos y todo lo que lo circunde, y en una concentración hasta 26 veces mayor, con el agravante de que se está adicionando el surfactante Cosmo-Flux 411F, el cual puede hasta cuadruplicar la acción biológica del Roundup. A esta lamentable situación se añade algo más perverso: hay denuncias de varias pasadas de las avionetas cuando fumigan sobre zonas campesinas; cuatro, seis y hasta doce veces fumigan el mismo campo”, señala la investigadora.
Las protestas del gobierno ecuatoriano llevaron a Colombia a suspender las fumigaciones con glifosato en la frontera con ese país.

“Denuncias graves”

En enero de 2009, en un discurso donde anunció nuevas medidas para el campo, la presidenta argentina informó sobre la apertura de la investigación oficial acerca de toxicidad del glifosato. “También hemos tomado conocimiento en estos días, porque ha sido profusamente publicado por muchos medios, e inclusive hay una medida de la Justicia de Córdoba, respecto de la fumigación en la que utilizan determinados agroquímicos en cuanto a las prohibiciones de no hacerlo cerca de poblados por lo que esto significa en impacto a la salud de la población”, dijo Cristina Kirchner. “Si bien esto es competencia exclusiva de municipios y provincias, le he pedido a la señora ministra de Salud de la Nación que realice una investigación porque me parece que son hechos muy importantes, hacen a la salud de todos los argentinos y ahí uno no puede entrar en cuestión de competencias y jurisdicciones: tiene que poner a disposición todos los elementos porque son denuncias muy graves y además porque han tomado intervención hasta las propias justicias provinciales por casos de contaminación, de agentes cancerígenos, etcétera”, explicó, y prometió seguir el tema “de cerca”.

La Leonesa

De las distintas denuncias a las que hizo referencia la Presidenta, quizá la más grave proviene de la provincia del Chaco. El año pasado un juez provincial suspendió las fumigaciones de arroceras por noventa días en la localidad de La Leonesa y ordenó a la provincia un estudio sobre los efectos del glifosato en esa población. La Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua publicó el informe en agosto del 2010. Advierte que en los últimos diez años en La Leonesa se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 15 años en la localidad y que se cuadruplicaron los casos de malformaciones en recién nacidos y que esto coincidió con el auge de la explotación arrocera en la zona del departamento Bermejo.
Científicos y ambientalistas denunciaron repetidamente la falta de respuestas del gobierno provincial ante la amenaza sanitaria. El propio Carrasco fue agredido por funcionarios locales cuando visitó La Leonesa en el 2009 para dar una charla sobre los peligros del glifosato, según denunció Amnesty Internacional. Una explicación posible para la denunciada pasividad del gobierno chaqueño ante estos hechos aparece en otro cable de Wikileaks publicado por este diario la semana pasada, que da cuenta de la visita del entonces presidente de Monsanto Argentina, Juan Ferreyra, a la embajada estadounidense en agosto de 2008.
“Ferreyra dijo que Monsanto estaba teniendo buenas conversaciones con productores de algodón para expandir el uso de bt cotton (algodón transgénico) en la provincia del Chaco, en el norte argentino, y cooperar allí”, dice el cable. “El 12 de agosto Monsanto firmó un acuerdo de cooperación con el gobernador del Chaco. El embajador pudo apoyar esta iniciativa con una nota en la página editorial del principal diario del Chaco y conversaciones con el gobernador ese mismo día. El gobernador Capitanich se mostró muy entusiasmado en trabajar con Monsanto para mejorar y expandir la producción local de algodón.”

Predicciones Duhaldistas en Asamblea Opositora Agrogarca

viernes, 4 de marzo de 2011 · 1 comentarios



Si fuera el caso de que de aquí a Octubre, los personajes como Duhalde, Carrió y otros, entre los que podemos contar a Pino también, no llegasen a realizar declaraciones a los medios,  situación difícil de suceder pues son todos empleados de Clarín, deberíamos tener un equipo preparado para ir a realizarles este tipo notas de las que son posibles frases como la que dijo El Padrino, en la asamblea opositora denominada Expoagro. 
"Cristina Kirchner, se bajará de la reelección en junio, porque se dará cuenta de que "no tiene posibilidad" de ganar en segunda vuelta."
También dijo que Cristina se quiere vengar ahora del campo, con esto de el trabajo esclavo. Como si sacar a la luz todos los vericuetos de los que se valen los  agrogarcas para ganar más de lo que ya ganan, es un capricho del gobierno.
En definitiva, estos deformados con lo que escupen a diario, dan la impresión que trabajan más por la reelección de Cristina, que por aspirar, en el caso de Duhalde, a ser elegido presidente por primera vez democraticamente.
Hay que dejar que sigan hablando, y si no lo hacen, hay que buscarle la lengua.

La iglesia y los transgénicos

jueves, 3 de marzo de 2011 · 0 comentarios



Coincidiendo con la aparición de la nueva Guía Roja y verde de los Alimentos transgénicos 2010, la celebración de la Semana Estatal de Lucha Contra los Transgénicos y la gran manifestación contra los transgénicos que se realizará el próximo 17 de abril frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, la Fundación Antama da a conocer un curioso documento en el que la iglesia católica defiende el uso de los alimentos transgénicos.
Da la impresión de que se pretenda apelar a la fe de los creyentes para que acepten la modificación genética de los alimentos, mostrando el beneplácito de la Iglesia se intenta ganar aceptación de los alimentos transgénicos. El documento de la Fundación Antama (Fundación para la Aplicación de Nuevas Tecnologías en la Agricultura, el Medio Ambiente y la Alimentación), es una recopilación de referencias obtenidas a través de declaraciones de los miembros de la iglesia y de los documentos oficiales emitidos por el Vaticano, cuyas conclusiones muestran que la iglesia católica defiende el uso de los alimentos transgénicos.

Evidentemente, esto no es una novedad para nosotros, recordemos el post El vaticano apuesta por los alimentos transgénicos, en él podíamos conocer una reunión celebrada el año pasado entre los miembros de la Academia Científica del Vaticano y científicos de todo el mundo con el propósito de desarrollar una campaña de apoyo a los alimentos modificados genéticamente. La finalidad era mostrar las bondades de estos alimentos y su utilidad para hacer frente al cambio climático o al hambre y la pobreza que se sufre en los países en vías de desarrollo.
El caso es que el documento se presenta argumentando que la iglesia ofrece su criterio buscando el bien común, posicionándose claramente y de forma abierta a favor de los alimentos transgénicos como la alternativa más fiable y efectiva para acabar con la inseguridad alimentaria. Se citan además unas palabras del Papa Juan Pablo II de 1982 indicando que la biotecnología es “un precioso instrumento en la solución de graves problemas como el hambre, produciendo variedades de plantas más avanzadas y resistentes, además de crear medicamentos más efectivos”. Evidentemente la situación de los transgénicos hace 30 años no era la actual, tampoco se disponía de los conocimientos y estudios que hoy se poseen, por lo que estas palabras no tienen mucha validez.
Como ya hemos dicho en otras ocasiones, la biotecnología es una herramienta eficaz y beneficiosa, pero dependerá de quién la manipule para que se convierta en un peligro para la biodiversidad o los seres humanos. Recordemos que empresas como Monsanto sólo se preocupan por rentabilizar las producciones agroalimentarias y dejan en segundo lugar valores que sí son de gran interés para la humanidad, será cuestión de citar un caso de desarrollo biotecnológico de interés como el maíz transgénico vitamínico desarrollado por la Universidad de Lleida (Catalunya).
La iglesia asegura que no se pueden ignorar los beneficios de las nuevas prácticas agrícolas innovadoras, indicando que las mejoras genéticas impulsan el progreso, parece evidente que están a favor de la nueva revolución verde transgénica, teniendo en cuenta las consecuencias de la primera revolución verde, adoptar el principio de precaución sería lo más recomendable, al menos hasta que se realicen estudios más exhaustivos y se permita el acceso a la información sobre las investigaciones que las empresas biotecnológicas ocultan argumentando la protección de datos.
También se pronuncia el Papa Benedicto XVI indicando que hay que promover el desarrollo agrícola en los países pobres, utilizando la tecnología agrícola con la que se mejora el uso de los recursos económicos, humanos y sociales, garantizando a largo plazo su sostenibilidad. Pero ahora viene lo mejor del documento, citamos textualmente “La Iglesia Católica tradicionalmente ha favorecido los conocimientos científicos y las aplicaciones de las tecnologías que generan desarrollo y progreso”, si algo ha caracterizado a la iglesia, ha sido una actitud totalmente contraria y conservadora. Su cambio de postura ha sido forzado por los nuevos tiempos y por el mayor conocimiento adquirido por los seres humanos, aunque esto es una cuestión de opiniones.
Monseñor Giampaolo Crepaldi, arzobispo de Trieste y Presidente del Observatorio Internacional Cardinale Van Thuân, declara al respecto “La Biotecnología no debe ser glorificada ni satanizada. Hablamos de tecnología y, como consecuencia, pese a la bondad de la Biotecnología, puede ser utilizada de forma incorrecta, por ello es necesario que, como en cualquier actividad humana, incluida la economía o la política, sea guiada por la moral”
Precisamente Monsanto no goza de mucha moralidad y tampoco respeta las decisiones que adopten los países sobre sus productos, intentan introducirlos por la fuerza. Recordemos que el riesgo de los alimentos transgénicos son los efectos impredecibles y desconocidos que pueden encerrar, la iglesia tiene derecho a mostrar su opinión pero no a utilizarla para convencer a sus fieles, que cada uno valore y juzgue en base a la información que pueda recabar, recomendamos al respecto ver el documental Alimentos transgénicos, dos posturas.
La iglesia considera “inaceptable que sus decisiones, a nivel nacional o internacional, estén dictadas por presiones procedentes de intereses particulares. Las autoridades públicas deben favorecer una correcta información de la opinión pública y saber tomar las decisiones más convenientes para el bien común.” Precisamente ocurre todo lo contrario, la información brilla por su ausencia y se intenta forzar la aceptación de los alimentos transgénicos. Léase por ejemplo el post Francia mantiene la prohibición sobre el maíz transgénico y cómo la Comunidad Europea pretendía obligar al país a levantar la prohibición de cultivo que pesa sobre el maíz transgénico Mon 810.


¡No es nada, metete igual!

jueves, 10 de febrero de 2011 · 0 comentarios





-Qué color tiene el agua, Profe.
-¡No es nada, metete igual!

 
 
Se debe imaginar que los lotes de soja existentes alrededor de la pileta del Aero Club, donde chicos de los CAI y el Hogar de Niños Golondrinas, “disfrutaron” de la Colonia de Verano, nunca fueron fumigados ya que de haber sido así, con seguridad, el agua de ese natatorio podría haber recibido más de una vez, residuos de esa fumigación. Los expertos dirán cuál pudiera ser el resultado. ¿Alguien podrá informarnos al respecto de la fumigación en esa zona, al lado de la pileta de natación, como se observa en las fotos? Seguramente, llegará el mensaje tranquilizador que nos informará que ese sector jamás fue fumigado. Casi no tenemos dudas.

"Nuevos descubrimientos" de trabajo esclavo en SP

lunes, 3 de enero de 2011 · 2 comentarios




"Una vez, vaya y pase, pero que nos sigamos haciendo los boludos, ahora que se destapó la olla, ni en pedo. No vamos a quedar pegados otra vez, como quienes teníamos que prevenir esto y resultamos por omisión o intención, siendo complices de la esclavitud". Creo que esto último encomillado debe haber sido lo que les pasó por la cabeza a la gente de Uatre San Pedro, en referencia a lo ocurrido con el trabajo esclavo en nuestra ciudad. Por eso, esa repentina actitud de controlar los lugares donde pueda existir la reducción a la servidumbre de personas, que se tomó en base también, a repentinas denuncias de esos lugares. 
Lo cierto en todo esto es que la sociedad en su conjunto es hipócrita, pues esta forma de empleo por parte del sector campestre se viene practicando desde hace ya, mucho tiempo. 
Ahora ponemos caras de sorpresa porque salimos en la tapa de un diario nacional, y nos hacemos los boludos como si no supiéramos que esto era practica corriente en nuestra ciudad. Si sabemos entre otras cosas, esa zoncera sampedrina a la que muchos inconscientemente afirmamos con la cabeza, de que a los gente de aquí les gusta poco el pique. Por eso es que se fundamenta con la misma, que tiene la gente de campo que salir a buscar mano de obra más barata en el norte, llevando a la gente hasta el "acostumbramiento" a la esclavitud, con el fin de llevar a cabo su actividad económica,  para cubrir esa "oferta" de empleo que la gente sampedrina rechaza.
La zoncera no hace más que cubrir la intención de estos "empresarios de grandes espacios", de pagar siempre lo menos posible.
Lo bueno de lo ocurrido, si se puede decir que hay algo bueno dentro de toda esta mierda, es que se ha empujado a la gente de Uatre, quienes tenían que velar por los derechos de los trabajadores rurales, a realizar la función por la que estos les pagan, cuando se desprenden de una parte de su misero sueldo, para entregárselos a ellos, y dejaran de una buena vez de lado esa actitud de omisión (a propósito) que se venía llevando a cabo sobre este tipo de situaciones.

El link de los "nuevos descubrimientos" sampedrinos, de trabajo esclavo, en la página de San Pedro Informa.

Esclavos de los Agrogarcas Sampedrinos

domingo, 2 de enero de 2011 · 2 comentarios


Me preguntaba después de leer la nota de Página, tanto que se nos critican con la zoncera de convocatoria a través del chori y la coca, (zoncera actualizada, pues antes era por el asado y las empanadas) cuánta gente convocarían, y con qué o a través de qué, para que se les acompañe en futuras protestas ruteras, los "revolucionarios sojeros". 



TRABAJO ESCLAVO PARA UNA TRADER CEREALERA EVASORA

Una vida nueva

El procedimiento realizado el 30 de diciembre en San Pedro ilustra de qué son capaces los mercados sin control. Nidera, transnacional granera que la AFIP denunció por evasión de 260 millones, tenía encerrados a 130 trabajadores del norte, adultos y adolescentes, que no sabían dónde estaban, no podían salir, no tenían luz ni agua y se les descontaba del salario en negro las provisiones que la empresa les vendía a precios alucinantes, incluyendo fideos gratuitos de los planes sociales de Scioli.

Por Horacio Verbitsky

Una de las grandes traders exportadoras de productos agropecuarios, a la que el Estado Nacional investiga por evasión de impuestos, explotaba el trabajo esclavo de adultos y niños traídos desde provincias del norte. Los alojaba en trailers de chapa, en los que dormían hacinados de a veinte. La jornada laboral era de diez horas incluido el día de Navidad, bajo el rayo del sol, sin luz, sin agua potable salvo la que recibían en baldes. No podían salir de los límites de la propiedad en la que trabajaban ni conocían cuál sería su remuneración. La paga se difería para el último día del contrato informal, ya que no estaba registrado. Mientras, les descontaban todo lo que consumían a precios tan exorbitantes que nunca tenían un saldo favorable para cobrar. Les anotaban 80 pesos por una bolsa de papas, 65 por una de cebollas, 54 por un pollo, 17 por un atado de cigarrillos, ocho por un kilo de pan viejo y dos por recargar la batería del celular. También se hallaron fideos con la leyenda del ministerio de Desarrollo Social. Por un paquete, cuya venta está prohibida, los esclavos debían pagar 35 pesos. El titular de ese ministerio, Baldomero Alvarez de Oliveira, es el padrino político del ex intendente de San Pedro Julio Pángaro, quien este año fue designado secretario legal y técnico del ministerio de Justicia y Seguridad. También se encontraron alimentos vencidos. El único dinero que recibieron en las tres semanas transcurridas antes del allanamiento, fueron 12 pesos “para comprar pan dulce”. El ministro de Trabajo provincial, Oscar Cuartango, dijo que los hechos descubiertos rozaban el crimen de lesa humanidad.

Un millar
 El campamento alojaba a 130 personas, entre ellas unos 30 niños y adolescentes, pero la justicia considera que hay por lo menos un millar en las mismas condiciones, en otros campos próximos a San Pedro. Su representación sindical corresponde a la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores, Uatre, conducida por Gerónimo Venegas, fundador junto con José Luis Barrionuevo de la denominada CGT Azul y Blanca. Los delegados de Uatre recién llegaron al lugar una vez que el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones N0 6 de San Nicolás, Rubén Darío Giagnorio, notificó al ministerio de Trabajo de la situación. El representante de Uatre en San Pedro, Cecilio Salazar es el líder local del peronismo opositor. Una de sus actividades más notorias ha sido el auspicio de Uatre al corredor de carreras de autos Pichi Iglesias, lo cual provocó críticas en un gremio de paupérrimos afiliados. A principios de diciembre, Giagnorio ordenó a la patrulla rural del Pueblo Doyle que rondara los campos de la zona en búsqueda de situaciones irregulares en la cosecha del maíz, que son habituales a esta altura del año, cuando son traídos trabajadores temporales desde el interior para desflorar maíz, una actividad que sólo se realiza en forma manual. Giagnorio dijo que lo hizo en aplicación de la política criminal determinada por el Ministerio Público Fiscal que él integra. El 20 de diciembre la patrulla le comunicó sus observaciones sobre la Estancia El Algarrobo, ubicada en el Paraje Beladrich, a pocos kilómetros de Santa Lucía, partido de San Pedro. Se trata de una finca de unas 1600 hectáreas, de las cuales 200 están arrendadas a Nidera. El acceso es dificultoso porque está a 12 km de la ruta más próxima. El miércoles 22 el fiscal solicitó una orden de allanamiento a la titular del Juzgado de Garantías N0 1 de San Nicolás, pero la jueza María Laura Vázquez se la negó, porque adujo que no había pruebas. Giagnorio prefirió que las patrullas rurales no se acercaran demasiado, para evitar que fueran advertidas y se levantaran los campamentos antes de que pudiera intervenir. Ante la negativa judicial comunicó su presunción a los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires y a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, del ministerio de Justicia de la Nación. El ministerio de Trabajo de la Provincia tiene el poder de policía en estos casos y el miércoles 29 se presentó para inspeccionar la situación detectada por el fiscal. Giagnorio participó como veedor. Como escribió en su mensaje del 31 de diciembre un cura que ejerce en Haití su opción por los pobres, hay lugares y personas que más que un año nuevo precisan una vida nueva. Éste es el doloroso contraste con la Argentina eufórica de consumo y placeres que desde la tarde del jueves colmó todas las rutas de salida de las grandes ciudades.

Reducción a la servidumbre
 Al verificar la gravísima situación en que se encontraban los trabajadores, el fiscal inició actuaciones por reducción a la servidumbre y malversación de caudales públicos. En cambio no tiene competencia para investigar el delito de trata de personas. Sin mención al desempeño del fiscal Giagnorio, el ministerio de Trabajo provincial se atribuyó el mérito. Según el subsecretario de Trabajo Carlos Molina se trató de un procedimiento habitual en la tarea que habría ordenado el gobernador Daniel Scioli para detectar trabajo infantil y controlar las condiciones de seguridad del trabajo rural. Según esa dependencia, Nidera deberá pagar 5000 pesos de multa por cada trabajador no registrado. Entre los detenidos están los ingenieros de Nidera Nicolás Martínez Allende y Diego Carballo, dos capataces y tres encargados de la distribución de alimentos. El fiscal les tomó declaración y los puso en libertad mientras continúa la investigación.

Un campo de concentración
 El médico Julio Caraballo, director de Bromatología de San Pedro, dijo a una radio local que las condiciones eran las de un campo de concentración, con dos agujeros en el suelo como baños, sólo aislados por una cortina cosida con bolsas de Nidera. También vio a un adolescente que se bañaba con agua acarreada en un recipiente de agrotóxicos. “Es para pasar de la indignación a las lágrimas”, dijo. La comida era suministrada por la distribuidora Comat S.A, del ex concejal radical de San Pedro Eugenio Abel González. Al mismo grupo pertenecen la Compañía Argentina de Recursos Humanos y Soluciones Agropecuarias, que prestan servicios de tercerización de personal no permanente para empresas agropecuarias. A Comat, Nidera le pagaba a 24 pesos por día por persona. Pero los precios que les cargaba a los trabajadores eran tan altos que siempre excedían el monto diario asignado. La diferencia se anotaba, para ser debitada del salario. Comat dijo que sólo era proveedora de alimentos secos y frescos a Nidera y que la acusación en su contra equivalía a responsabilizar a Coca-Cola por “la tragedia de Cromañón, porque proveía las gaseosas”. También negó haber suministrado los alimentos del programa de ayuda social del gobierno bonaerense que el fiscal secuestró en El Algarrobo. El reclutamiento de personas muy humildes se hizo en Santiago del Estero, con la promesa de trabajar en la cosecha del maíz en Buenos Aires “en la mejor empresa”, en condiciones laborales apropiadas y un buen salario. Un colectivo los trasladó en forma directa hasta la estancia, de la que una vez que ingresaron no se les permitió salir. Nidera les hizo saber que si alguien abandonaba el predio, toda la cuadrilla de trabajo que integraba sería devuelta a su pueblo sin pago. Consultado para esta nota el fiscal agregó que estas personas “ni sabían en qué lugar estaban”. Giagnorio pasó el 31 de diciembre de la mañana a la noche en la estancia, completando el sumario. El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se encargó de llevar a los trabajadores hasta sus pueblos de origen, donde quedarán a cargo de las autoridades provinciales. El mismo fiscal allanó hace poco varios prostíbulos de la zona, en los que también encontró leche de las partidas gratuitas que distribuye el gobierno bonaerense.

Empresa líder
 Nidera es una compañía transnacional, líder en el mercado argentino de semillas y uno de los mayores exportadores de aceites, de cereales y de oleaginosas. Su participación ronda el 10 por ciento del total de las exportaciones argentinas de esos productos. En 1996, fue la primera que obtuvo autorización para liberar al consumo humano y animal la soja transgénica resistente al glifosato, durante la gestión como secretario de agricultura del ingeniero Felipe Carlos Solá. Tiene tres centros semilleros, en Venado Tuerto (maíz), Chacabuco (girasol) y Miramar (trigo y maíz). Creada hace noventa años por comerciantes de granos de los Países Bajos, su nombre surge de la combinación de las iniciales de los grandes mercados cerealeros en los que actuaba entonces: Holanda (Netherlands) India, Alemania (Deutschland), Inglaterra (England), Rusia y la Argentina, donde Nidera Argentina se instaló en 1929. También comercializa insumos agrícolas, opera en fletes marítimos y produce fertilizantes, herbicidas y fungicidas. Posee terminales portuarios propios en Rosario, Quequén y Bahía Blanca. En 2010 fue el sexto exportador de granos (detrás de Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus y Toeper) y el séptimo en los de subproductos y aceites (detrás de Cargill, Bunge, AGD, Dreyfus, Molinos y Vicentín). Nidera es la empresa líder en los mercados de semillas de soja y de girasol, está en segundo lugar en el de maíz y en el tercero en el de trigo. También opera una sociedad de garantías recíprocas, que financia siembras de sus clientes por medio de fideicomisos. Como no informa sobre volúmenes de negocios ni cotiza en bolsa, esos rankings ayudan a evaluar en forma aproximada su facturación. Según el ranking publicado hace seis meses por la revista Mercado, en 2009 Nidera Argentina facturó 3500 millones de pesos y ocupa el puesto 47 entre la cúpula de las empresas que más venden. La Escuela de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario estima que los salarios pagados por Nidera representan el 1,54 por ciento de esa facturación. La redacción de esta nota entre el viernes 31 y el sábado 1 dificultó la obtención de mayores precisiones.

Nidera en Acción
 El presidente de Nidera global, Martín Mayer Wolf, de una de las familias fundadoras, es uno de los sostenedores de Accion International, una organización privada sin fines de lucro, cuya misión es ayudar a la gente a salir de la pobreza a través de su propio trabajo. “Al proporcionar microcréditos, capacitación empresarial y otros servicios financieros a hombres y mujeres pobres que inician sus propios negocios, ayuda a estas personas a alcanzar un nivel en la escala económica, con dignidad y orgullo”, informa en su documento “El negocio de luchar contra la pobreza”. Entre los accionistas minoritarios de Nidera Argentina está Rolgra Inversora SA, empresa presidida por Raúl Simón Loeb, presidente de la Cámara de Comercio Argentina para el Sudeste Asiático, vicepresidente de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, y cónsul honorario de Singapur y de Sri Lanka. El presidente de Nidera Argentina, Ricardo López Mayorga organiza concursos que otorgan premios a alumnos de escuelas agrotécnicas, estimulándolos a cuidar el suelo y utilizarlo en forma racional. En septiembre, la AFIP anunció que estaba investigando por evasión impositiva a cuatro de las mayores exportadoras de granos. Sus nombres se fueron conociendo en forma gradual: Bunge, Cargill, Molinos Ríos de La Plata y Nidera. En este último caso, la AFIP estima la evasión en 260 millones de pesos entre 2005 y 2009.

Entrevista: Adrián Vigna.



Fuente: Página/12

El "Mito" del Glifosato

domingo, 26 de septiembre de 2010 · 0 comentarios



Según para La Sociedad Rural Sampedrina en igual sintonía que Federación Agraria local, el Glifosato es un "mito". Bueno, así titularon una charla que ofrecieron días atrás "Mitos y realidades del Glifosato" en el Centro de Comercio de nuestra ciudad, y en la que por ejemplo el informe de Andrés Carrasco, seguramente fue ignorado. Cómo también no han leído el reciente articulo delTiempo Argentino, en el que habla de la audiencia pública en Diputados, y en donde Proyecto Sur propuso prohibir las fumigaciones aéreas y restringir las terrestres.  Tema que comparto, y en el que se puede afirmar que el Glifosato está lejos de ser un mito. Los datos epidemiológicos oficiales (los tarados sin fundamento seguramente lo asociarán con el Indec) brindaron la terrible información existe cuatrocientos por ciento más de malformaciones congénitas y 300% de patologías oncológias infantiles. 
Seguro que van a existir, los repetidores de las supuestas "desgracias" de quienes en este país, están obteniendo una gran rentabilidad, que esto es una persecución, o que existe una paranoia inducida a propósito por el Gobierno Nacional.
La nota completa aquí. 

Arriba. La captura en video de la exposición de Enrique Hopman (Proyecto Sur San Pedro) en la audencia pública por la aplicación de plaguicidas y sus consecuencias en la salud.

Agroquímicos y malformaciones

viernes, 6 de agosto de 2010 · 2 comentarios


Andrés Carrasco: “El glifosato produce malformaciones”

Lo afirmó el titular del Laboratorio de Embriología de la UBA y uno de los principales investigadores de los efectos de los agroquímicos en la salud humana. Dijo que hay resistencia inexplicable en las autoridades para aplicar el principio precautori.
 
“Comprobamos que el glifosato –el principal agroquímico utilizado en la producción sojera-, en las condiciones en que uno quiera probarlo en modelos animales, produce malformaciones. Creemos tener una idea bastante certera de cuál es el mecanismo de acción, por qué el glifosato incrementa las malformaciones”. Así lo aseguró el médico especialista en Embriología de la Universidad de Buenos Aires, Andrés Carrasco, en diálogo exclusivo con RADIO CIUDAD (92.3 mhz.), como anticipo de las charlas que brindará este viernes y sábado en el Chaco.

La investigación de Carrasco sobre los efectos del glifosato puso el dedo en la llaga del modelo de explotación agrícola hegemónico en la Argentina y en casi toda Sudamérica: el de la soja transgénica. Y su difusión provocó enérgicos rechazos no sólo de las empresas vinculadas al sector de los agronegocios sino también dentro de la propia comunidad científica y en el ambiente político.

El médico explicó que la investigación surgió a partir de los reclamos de vecinos de pueblos del Chaco, Santiago del Estero, Córdoba y Santa Fe que estaban sometidos a consecuencias derivadas de las fumigaciones con agroquímicos. “Nosotros lo único que hicimos es recoger ese guante”, reconoció Carrasco.

“Activar el principio precautorio”

Tras comprobar en el laboratorio que el glifosato produce malformaciones, el investigador del CONICET aseguró que “lo que reflexionamos a partir de eso es que nuestros datos son suficientes como para activar el principio precautorio, cosa que en este país las instituciones se resisten”. Al respecto, citó la medida de una Cámara de Apelaciones de la provincia de Santa Fe que aplicó el “principio precautorio” por denuncias de contaminación en la localidad de San Jorge. También se puede citar el caso del juez García Redondo del Chaco que hizo lugar a una medida cautelar suspendiendo por noventa días las fumigaciones con agrotóxicos en las arroceras de La Leonesa y Las Palmas. 
 
“Resistencia inusitada e inexplicable”

Sobre la reacción de las autoridades públicas, Carrasco puntualizó que “hay una resistencia inusitada e inexplicable sobre por qué las autoridades de aplicación no recurren a ese principio para decir: están pasando cosas. Entonces, lo que tenemos que ver es revisar el uso, la clasificación, la manera, muchas cosas, en una instancia gradual”.

Al respecto, el profesor de la UBA admitió que “son 20 millones de hectáreas, son el 70% de la producción agrícola, se están usando 200 millones de litros, eso no se cambia de la noche a la mañana”. Y advirtió que “el debate gira ahí, por qué no se aplica el principio precautorio y se empiezan a tomar medidas de contención. Y empezar a pensar en el debate de cómo a futuro estos sistemas agrícolas, de agronegocios, altamente tecnologizados, con instrumentos que pueden llevar a estas consecuencias a lo largo de los años, no son revisados”.

“¿Qué nos va a pasar dentro de diez años? Acá no se trata de decir qué va a pasar en un año con la renta agraria. Tenemos esta situación económica pero tenemos que pensar a mediano plazo qué va a pasar con nuestro suelo, con nuestra gente, con la salud y el medioambiente en general”, concluyó Carrasco.

Glifosato bajo la lupa

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Cuando vecinos de distintos lugares denuncian que los están envenenando con las producciones sojeras y mineras, ¿tienen razón, o es puro cuento? ¿Cuál es el impacto social y ambiental del actual modelo de producción? ¿Se lo puede pensar científicamente? ¿O también hay un monocultivo de cerebros? El doctor Andrés Carrasco dirige el Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA, donde estudió el glifosato (el herbicida sojero) y detectó las malformaciones y daños neuronales que produce, confirmando todo lo que los vecinos denuncian. Algunas ideas sobre sentido común, chanchos chinos, libertad, elefantes blancos, pensamiento crítico, la economía del “derrame”, negocios & tecnología, y dónde puede encontrarse, hoy, la mejor verdad posible.
Fuente: Lavaca , página donde podemos encontrar el audio de la entrevista a Carrasco.
En la Feria del libro pasada, el doctor Andrés Carrasco tenía programado brindar una charla sobre este tema, pero fue víctima de censura por parte de la organización de la misma. Acciones como esta no hacen sino impulsar con más fuerza la verdad. Hoy en día hay otros medios por donde las noticias importantes comienzan a filtrarse. 

Humor de campo

miércoles, 21 de julio de 2010 · 2 comentarios


De dirigente de Federación Agraria a Concejal, Norberto Mistelsky (Agrosojero y piquetero) no tiene techo. Ahora también es humorista. Según él, existen otros "insumos"  (pesticidas, insecticidas y plaguicidas, como por ejemplo el tan conocido Glifosato o Raundup) que son benévolos. Si mi amigo leyó bien, benévolos. Chistazo de gente de campo.
Creemos que cuando hizo este comentario, estaba seguramente, hablando de la benevolencia que tienen estos "insumos" para con sus bolsillos.
El "edil" (es su última denominación) dice que está en contacto con entidades productivas, empresas del sector y ambientalistas. Sigue aquí con el humor irónico. Con los dos primeros, sí, creemos que esté en contacto, llevando a cabo reuniones, pero seguro que tienen que ver con el negocio agropecuario. Con los últimos, los grupos ambientalistas, al decir que está hablando con ellos de la benevolencia de los agroquímicos, no hace ni más ni menos que  cagarse de risa en nuestras caras.

La Argentina sojera

domingo, 9 de mayo de 2010 · 0 comentarios



Excelente nota de Página/12 sobre el Glifosato, totalmente ignorada por el resto de los medios, sumándose a la censura por parte de la Feria del libro, a la conferencia que iba a brindar el Dr. Andrés Carrasco, sobre este veneno que tanto billetes verdes genera al sector agrogarca.


“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”

La Argentina sojera 


Por Susana Gallardo
Centro de Divulgacion Cientifica, UBA


“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”, señala la doctora Haydée Pizarro, docente e investigadora de la FCEyN-UBA y del Conicet. Un efecto indeseado de la aplicación en exceso es que se están generando malezas resistentes, lo que lleva a los fabricantes a desarrollar formulaciones cada vez más potentes.

Si bien lo aconsejable, según el INTA, es emplear un litro del formulado por hectárea, “los productores confiesan que vierten entre 10 y 14 litros por hectárea”, según informa Pizarro. El formulado comercial (Round up, la marca registrada de la empresa Monsanto) contiene 48 por ciento del principio activo, y el resto, un compuesto que facilita la entrada del producto a la planta. En particular, se emplea uno que se conoce como POEA, que, según algunos estudios, puede ser más tóxico que el glifosato.

La doctora Pizarro, junto con el doctor Horacio Zagarese del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech) y el doctor Carlos Bonetto, del Instituto de Limnología de La Plata, determinaron que, en los cuerpos de agua, el glifosato produce una modificación de la comunidad de algas, ya que elimina a algunas de ellas, hace que otras aumenten y, además, se produce un incremento de fósforo en el agua, compuesto que forma parte de la propia molécula del glifosato. Los resultados acaban de publicarse en Ecotoxicology.

“La adición del formulado genera cambios significativos en la estructura y el funcionamiento de las comunidades de algas”, señala Pizarro, y destaca: “Tanto el fitoplancton como el perifiton conforman la base de la trama alimentaria acuática y, si hay alteraciones en estas comunidades, se generan efectos en los demás componentes del ecosistema, por ejemplo los peces”. El perifíton designa a aquellos organismos muy pequeños que se adhieren a las paredes o a otros sustratos presentes en los cuerpos de agua.

ALGAS RESISTENTES

Los experimentos fueron realizados en un predio del Intech, en Chascomús, en diez piletas construidas especialmente, de 25 metros cuadrados de superficie, que semejaban lagunas.

En cinco de esas piletas, los investigadores inocularon el formulado Round up para tener en el agua 8 miligramos de glifosato por litro, cantidad comparable con la que puede recibir una laguna en un ambiente natural, rodeado por cultivos, y adonde el viento puede transportar el herbicida desde las avionetas o los tractores que fumigan.

Al cabo de once días, los investigadores observaron que el herbicida en cuestión producía una gran mortandad de ciertas algas, pero un grupo en particular, las cianobacterias, hicieron frente al embate del herbicida. Estas últimas son resistentes a situaciones extremas, por ejemplo temperaturas muy altas o muy bajas, o falta de agua. De hecho, se las encuentra en los desiertos, así como en la Antártida.

Terminado el experimento, las piletas fueron vaciadas, pero en el fondo quedó el sedimento que se había formado. Al tiempo, los investigadores volvieron a llenar las piletas con agua limpia, con el fin de realizar un nuevo experimento. Pero, al cabo de unos meses, hallaron que en cinco de ellas el agua estaba turbia. Se habían puesto turbias, precisamente, las que habían recibido la aplicación de glifosato el año anterior.

“Fue un efecto impensado. El glifosato, con una sola inoculación un año atrás, se había unido a compuestos del suelo y, a largo plazo, había provocado la turbidez del agua”, destacó Pizarro.

LAS AGUAS BAJAN TURBIAS

"La turbidez del agua en las piletas se relaciona con una gran proliferación de algas debido al efecto a largo plazo del glifosato”, subrayó Pizarro. El herbicida contribuyó a aumentar la presencia de fósforo, que acelera el proceso de eutrofización, es decir, el aumento de materia orgánica en el agua. Este es un problema que afecta a las lagunas de la provincia de Buenos Aires y ello se debe, sobre todo, a la actividad agrícola.

“La gran mayoría de las lagunas pampeanas se encuentra hoy en un estado más turbio que el original. La eutrofización en ellas se ha incrementado en los últimos veinte años debido a la intensificación de la agricultura, que trajo aparejadas elevadas tasas de fertilización. Los excedentes de nutrientes terminan en los cuerpos de agua de la región e incrementan aún más su grado trófico”, explica el doctor Armando Resella, docente en la Facultad de Agronomía de la UBA, quien participó en un trabajo de relevamiento y estudio de las lagunas pampeanas.

A medida que una laguna se carga de nutrientes pasa por diferentes etapas, en que varía tanto la flora como la población de peces. “Si la carga de nutrientes y materia orgánica es muy elevada, la laguna puede pasar a un estado hipertrófico, en donde las condiciones ya no son viables para la continuidad de peces como el pejerrey. En estos cuerpos de agua sumamente turbios, con fondos sin oxígeno y de olor desagradable, son más frecuentes las floraciones de algas potencialmente tóxicas”, señala Rennella.

El nivel de eutrofización se vincula, por lo general, al uso de la tierra en la cuenca de drenaje de la laguna. “A mayor intensidad de uso de la tierra (urbanización, agricultura intensiva, ganadería en feed lot), mayor carga de nutrientes en el cuerpo de agua y por lo tanto mayor desarrollo del fitoplancton y mayor turbidez. Las causas principales son los fertilizantes utilizados en la agricultura y las descargas de desechos urbanos pobremente tratados”, recalca el investigador.

Cuando un cuerpo de agua se vuelve turbio y eutrófico, pueden aparecer algas nocivas para el hombre, como la Microcistis aeruginosa, una cianobacteria, que es tóxica para el hombre y los animales, y afecta principalmente al hígado. Esa alga no sólo resiste el efecto del herbicida, sino que, además, lo emplea como nutriente, por su alto contenido en fósforo.

“En nuestro trabajo el problema era el herbicida”, dijo Pizarro. Luego de haber observado que cinco de las piletas estaban turbias, los investigadores realizaron otro experimento, y agregaron glifosato a cinco de las piletas al azar, ya fueran turbias o claras. Luego colocaron distintos sustratos para que las poblaciones de algas se adhirieran a ellos. Y los retiraron a diferentes lapsos: a los 8, a los 14, a los 28 y a los 42 días. “Vimos que había una gran mortandad de varias especies de algas, principalmente diatomeas, mientras que a las otras algas, las cianobacterias, este herbicida no las había afectado. Donde no pusimos herbicida, las diatomeas crecieron.”

MAS ESTUDIOS

Ahora, los investigadores están trabajando con otro equipo de investigación de la FCEyN para determinar por qué se produce la mortandad de algas, y si la toxicidad proviene del principio activo del glifosato, del aditivo o de la mezcla de ambos.

Lo cierto es que los resultados obtenidos ponen en evidencia el efecto que el uso indiscriminado del glifosato puede tener sobre la calidad de las lagunas, que son fuente de agua dulce para el hombre, así como sobre la vida de los organismos que allí habitan y que se encuentran en la base de la cadena alimentaria.

Censura en la Feria del Libro

domingo, 2 de mayo de 2010 · 0 comentarios



El Dr. Andrés Carrasco iba a dar en la Feria del Libro, una conferencia sobre los efectos del glifosato, pero por decisión del CONICET la charla ha sido vetada. Esta tenia como objetivo la divulgación por parte del Sr. Carrasco de la investigación del efecto teratógeno del glifosato en el desarrollo embrionario mediada por la alteración de los niveles de ácido retinoico, un conocido morfógeno conservado en el desarrollo de todos los vertebrados (incluyendo a la especie humana). (Carrasco E. Andres, Glyphosate affects development in Xenopus embryos 68th Meeting of Developmental Biology Society, San Francisco 23-27 Julio, 2009)

No es necesario recordar que la investigación de los efectos del glifosato estuvo rodeada de acontecimientos donde se expresaron con hostilidad indeseables intereses privados y desataron juicios de valor inaceptables desde sectores del gobierno, que apelando a la razón de estado, asumieron sin pudor la defensa de dichos intereses. (ver fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y comercial (Sala II) sobre San Jorge, Santa Fe, marzo 2010).
Por lo cual no es descabellado interpretar la decisión tomada por el CONICET, como censura de una investigación científica realizada en el país para bloquear su difusión pública. Bloqueo que lesiona la libertad académica al subordinarse a intereses ajenos a la ciencia y al mismo tiempo es un mensaje de disciplinamiento, para todos aquellos que intenten una crítica desde el sentido de la ciencia, a criterios y políticas instituidas desde poder económico y sus voceros.

Construyendo el camino hacia el Golpe Destituyente

jueves, 2 de julio de 2009 · 5 comentarios

Pasando por Derek me entero que este estúpido piensa con la misma intensidad con la que odia. Es más, cuando odia dice que piensa, y encima lo escribe. Y cuando escribe no hace otra cosa que vomitar odio. ¿Pero por qué lo hace? Primero, porque es un gorila, que quiere demostrar que es más gorila que cualquier otro. Segundo, lo hace porque le pagan. Pues entre las empresas a las que les ha realizado tareas de creatividad, estímulo y reflexión podemos citar a Los Grobo, la mega empresa sojera dirijida por el Rey de la Transgénica Gustavo Grocopatel, archienemigo del gobierno nacional. ¿Cómo no iba a ser tan creativo Alejandrito, a la hora de vomitar el odio de sus patrones sobre la envestidura presidencial de Cristina?
Alejandro, el filósofo que piensa y luego escribe boludeces, el mismo que fumado escribió Pernicioso vegetal, el mismo tipo que en cómo hacen los que ganan, asegura que "ganan, los que saben que fracasar es no intentar, y que intentar y fallar es medirse con el mundo, ponerse en juego y tratar de lograr lo más de lo posible.", pero por otro lado asesora a grandes empresas acostumbradas a someter a sus empleados, bloqueando a estos la mínima posibilidad de intentar sacudirse el yugo explotador de aquellos. Alejandro no está solo. 
Si se fijan cada canal, cada radio, cada medio, vamos a notar que hay un plan destabilizador. A cada cosa que el gobierno haga o diga, lloveran criticas subjetivas, con bases débiles a causa del arrebato de escribir algo en contra.
Todos quieren hacer leña del arbol caido. Lo que no saben es que el arbol no ha caido, y que con hachas de goma no se logra astillar nada, más que lograr que se les devuelva el golpe.
Todos quieren, porque está de moda ser anti K, y a los tilingos, eso les pega fuerte. 

El enlace de Alejandro, la columna de perversa verborragia:  http://www.cronista.com/notas/194640-la-lideresa-exasperante-(un-acto-verbal-justicia)

Un ataúd para el gigante funebrero

domingo, 7 de junio de 2009 · 2 comentarios

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soja transgénica y otras cincuenta mil están gravemente amenazados. Este pánico se debe a una “mala” hierba que ha decidido oponerse al gigante Monsanto, conocido por el ser el mayor predador de la tierra. Insolente, esta planta mutante prolifera y desafía al Roundup, el herbicida total a base de glifosato, al que “no se resiste ninguna mala hierba”.


Cuando la naturaleza se recupera


En 2004 un agricultor de Macon, en Georgia, ciudad situada a unos 130 kilómetros de Atlanta, se dio cuenta de que algunos brotes de amaranto resistían al Roundup con el que él rociaba sus campos de soja.
Los campos víctimas de esta invasora mala hierba habían sido sembrados con granos Roundup Ready, que contienen una semilla que ha recibido un gen de resistencia al Roundup al que “no se resiste ninguna mala hierba”.
Desde entonces la situación ha empeorado y el fenómeno se ha extendido a otros estados, Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri. Según un grupo de científicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, organización británica situada en Winfrith, Dorset, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas indeseables como el amaranto. Esta constatación contradice las afirmaciones perentorias y optimistas de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG) que pretendía y siguen afirmándolo que una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “ imposible”.
Para el genetista británico Brian Johnson, especializado en problemas relacionados con la agricultura, “basta con un solo cruce logrado entre varios millones de posibilidades. Una vez creada, la nueva planta posee una enorme ventaja selectiva y se multiplica rápidamente. El potente herbicida que se utiliza aquí, a base de glifosato y de amonio, ha ejercido una presión enorme sobre las plantas, las cuales ha aumentado aún más la velocidad de la adaptación”. Así, al parecer un gen de resistencia a los herbicidas ha dado nacimiento a una planta híbrida surgida de un salto entre el grano que se supone protege y el amaranto, que se vuelve imposible de eliminar.
La única solución es arrancar a mano las malas hierbas, como se hacía antes, pero esto ya no es posible dadas dimensiones de los cultivos. Además, al estar profundamente arraigadas, estas hierbas son muy difíciles de arrancar con lo que, simplemente, se han abandonado 5.000 hectáreas.
Muchos cultivadores se plantean renunciar a los OMG y volver a la agricultura tradicional, tanto más cuanto que las plantas OMG cuestan cada vez más caras y la rentabilidad es primordial para este tipo de agricultura. Así, Alan Rowland, productor y vendedor de semillas de soja en Dudley, Missouri, afirma que ya nadie le pide granos Monsanto tipo Roundup Ready mientras que en estos últimos tiempos este sector representaba el 80 % de su comercio. Hoy los granos OMG han desaparecido de su catálogo y la demanda de granos tradicionales no deja de aumentar.
Ya el 25 de julio de 2005 The Guardian publicaba un artículo de Paul Brown que revelaba que los genes modificados de cereales habían pasado a plantas salvages y creado un “supergrano” resistente a los herbicidas, algo “inconcebible” para los científicos del ministerio de Medio Ambiente. Desde 2008 los medios de comunicación agrícolas estadounidenses informan de cada vez más casos de resistencia y el gobierno de Estados Unidos ha practicado importantes recortes de presupuesto que han obligado al ministerio de Agricultura a reducir y después detener algunas de sus actividades.


¿Planta diabólica o planta sagrada?

Resulta divertido constatar que esta planta, “diabólica” para la agricultura genética, es una planta sagrada para los incas. Pertenece a los alimentos más antiguos del mundo. Cada planta produce una media de 12.000 granos al año y las hojas, más ricas en proteínas que la soja, contienen vitaminas A y C, y sales minerales .
Así este bumerán, devuelto por la naturaleza a Monsanto, no sólo neutraliza a este predador, sino que instala en sus dominios una planta que podría alimentar a la humanidad en caso de hambre. Soporta la mayoría de los climas, tanto las regiones secas como las zonas de monzón y las tierras altas tropicales, y no tiene problemas ni con los insectos ni con las enfermedades con lo que nunca necesitará productos químicos [1].
Así “el amaranto” se enfrenta al muy poderoso Monsanto como David se opuso a Goliat. ¡Y todo el mundo sabe como acabó el combate, sin embargo muy desigual! Si estos problemas se producen en cantidad suficiente, lo que parece que va a ocurrir, pronto a Monsanto no le quedará más remedio que echar el cierre. Aparte de sus empleados, ¿quién se compadecerá verdaderamente de esta fúnebre empresa?
 [1] Para saber más sobre el amaranto, véase http://www.amaranto.com.mx/vertical/faq/faq.htm. Para conocer Monsanto es imprescindible el libro de Marie-Monique Robbin, El mundo según Monsanto, Península, 2008 (N. de la t.)

Inconseguible, Recomendado I

martes, 12 de mayo de 2009 · 0 comentarios

 El Mundo Según Monsanto, obra de la periodista francesa Marie Monique Robin

Este libro se encuentra agotado, con confirmación de una nueva edición por salir a la venta. El retardo de la misma, lo imposible de conseguirle y su rápido agotamiento en las librerías del país de su primera, hace suponer que, realmente se está tomando conciencia y lo está leyendo mucha gente, o que el grupo de Agroligarcas que tiene este país, está destinando algo de su renta extraordinaria sojera, para que esta edición no salga a la luz. 

“Un pueblo que se dedica a un solo cultivo se suicida”  es el ensayo periodístico más leído de los últimos meses en Francia y está dedicado en gran parte a la Argentina. En esta entrevista, su autora, Marie-Monique Robin se pregunta qué pudo haber ocurrido para que ‘Eduardo Buzzi cambie de bando en tres años’.
 
-¿Cuáles son los aspectos ligados al modelo de explotación agrícola en Argentina que, según lo que usted pudo investigar en nuestro país, han quedado hasta ahora afuera de la discusión política?

-Si bien es necesario que el Gobierno intente reglamentar las exportaciones debería, sobre todo, limitar la expansión absolutamente demencial de la soja transgénica. Aunque las retenciones contribuyen a limitar la producción indiscriminada, no es suficiente. A mi juicio es urgente analizar el peligro de los organismos genéticamente modificados (OGM) a fondo. En la actualidad la producción cubre un total de 18 millones de hectáreas. ¿Y esto que quiere decir? Una sola cosa: aumento del monocultivo. Se trata de una constatación que, para mí, es inobjetable y confirma lo que había observado hace tres años, en otra visita que hice a la Argentina. La frase ‘Un pueblo que se dedica al monocultivo se suicida’ es evidente en este caso. Lo que hay que entender es que la expansión de la soja transgénica va en detrimento de los pequeños y medianos productores, al verse obligados a abandonar la producción de alimentos para la población. En primer lugar, porque las semillas que suministra la multinacional Monsanto, de nombre Roundup Ready (Soja RR), se fumigan con el herbicida Roundup, de modo que el resto de las tierras queda contaminado, puesto que es un herbicida muy volátil. Es decir, los pequeños agricultores deben abandonar su hacienda porque sus plantaciones son sencillamente destruidas por el herbicida. La soja provoca problemas sanitarios graves. Y esto ha sido confirmado por un informe del Hospital Italiano de Rosario. Pero también constituye un terrible problema social. No regular la producción de soja transgénica es darle la llave de la agricultura del país a unos inversores que nada tienen que ver con la agricultura. Darles todo el poder de maniobra a los ‘pools de siembra’, como lo describía Eduardo Buzzi en una entrevista que le realicé en 2005, es poner en juego la seguridad alimentaria de la Argentina.

-¿Cómo fue el desembarco de las semillas de Monsanto en la producción agrícola Argentina? ¿Tuvo resistencias este modelo?

-En 2005 Monsanto y el gobierno argentino estaban en medio de un conflicto por el tema de las regalías que la multinacional estadounidense pretendía cobrar por la exportación de la soja, ya que Argentina no reconoce la patente que reclama Monsanto sobre el gen Roundup Ready. Por ese tiempo Monsanto quería cobrarle 15 dólares a cada cargamento de granos o harina de soja a su llegada a los puertos europeos, ante la imposibilidad de cobrar tres dólares a los productores en territorio argentino. Allí Monsanto comenzaba a mostrar su verdadera cara. Pero antes, en la década de 1990, la totalidad de los productores recibieron a esta empresa con entusiasmo, por supuesto. Recuerdo haber entrevistado a agricultores que me dijeron que, al principio, llamaban a las semillas transgénicas ’semillas mágicas’. Inclusive Buzzi me había dicho en esa oportunidad: ‘Nosotros sostuvimos ese modelo, pero caímos en la trampa. Estaba todo calculado’.

-¿De qué se trata el llamado ‘principio de equivalencia en sustancia’, retomado en Argentina?

-Este principio aceptado inicialmente en los Estados Unidos no tiene ninguna base científica que lo valide. Sin embargo, al impedir que los OGM sean considerados como aditivos alimentarios, las empresas de biotecnología pudieron evadir pruebas toxicológicas y evitar el etiquetado especial de sus productos. La decisión que permitió comercializar los OGM sin ninguna evaluación fue aceptada también en la Argentina. Gracias a estas mentiras los OGM llegaron al país y desde allí invadieron Paraguay y Brasil, donde no estaban autorizados. Como me había dicho Eduardo Buzzi en 2005, se trató de una estrategia planificada por Monsanto para forzar la legalización y generalización de los OGM. Como Brasil no autorizaba los transgénicos, Monsanto se implantó en la Argentina de Menem y desde allí elaboró su estrategia, que terminó contaminando a buena parte de América del Sur.

-¿Le parece lógico que durante el conflicto por las retenciones, el presidente de la Federación Agraria Argentina se uniera a los ‘pools de la siembra’, como él mismo los apodaba?

-Que Eduardo Buzzi en un comienzo haya defendido el modelo de la soja transgénica es posible, porque para él, como para muchos productores, se trataba de ’semillas mágicas’. Es decir, se puede entender que los productores, dejándose llevar por la propaganda fraudulenta, hayan creído en lo que Monsanto les prometía. Lo realmente curioso, y que da lugar a sospechas, es que hoy en día Buzzi se haya cambiado de bando, por así decirlo, y comulgue con los ‘pools de la siembra’, que en 2005 le habían tendido una trampa. Me pregunto ¿qué habrá pasado desde 2005 que explique ese cambio abrupto de posición? Yo filmé a Buzzi hace tres años para un documental sobre la soja en Argentina, que transmitió la cadena francoalemana Arte. Allí, Eduardo Buzzi hacía un balance del modelo agrícola sojero, y concluía señalando que lo único que podía garantizar la seguridad alimentaria del país era la pequeña y mediana agricultura, a partir del suministro de cultivos diversificados. En esa oportunidad, Buzzi diferenciaba a los productores nucleados en la Federación Agraria de lo que él llamaba ‘un modelo agrícola destinado al agrobusiness’ . Ahora bien: ¿qué hace hoy en día Buzzi? Está con los ‘pools de la siembra’. ¿Qué pasó? No sé exactamente, no tengo pruebas. Todo lo que puedo decir es que Monsanto desembarcó en Argentina en 1997, e impuso los OGM en un gobierno corrupto como el de Carlos Menem. Y en esa operación es muy probable que haya habido maniobras oscuras. Monsanto tiene una vasta experiencia en hacer cambiar de opinión a la gente.

-En uno de los capítulos de su libro, usted habla del rol que juegan ciertos medios de comunicación en la difusión y apoyo de los OGM en nuestro país. ¿En que consiste este apoyo concretamente?

-Hay medios de comunicación en Argentina que hacen claramente propaganda de los OGM. Al leer diarios como Clarín vemos perfectamente este tipo de discursos y nos hace por lo menos sospechar que, en ese ámbito, habría también una importante corrupción. Cuando uno lee los artículos de su colega Héctor Huergo de Clarín Rural, no puede más que preguntarse cuál es la relación de este hombre con Monsanto. Lo que escribe es propaganda pura, con informaciones falsas. Se les quiere hacer creer a los lectores que van a terminar con el hambre gracias a los OGM, que no habrá más problemas de malnutrición, pero es mentira. Estas cosas hay que investigarlas en profundidad. Hay que tener en cuenta que Monsanto es capaz de corromper al más fuerte. En Indonesia, por ejemplo, hay casos probados y condenas a Monsanto por corromper a más de cien funcionarios del gobierno.

-En general, los antecedentes non sanctos de Monsanto son poco a nada conocidos, o por lo menos no han sido lo suficientemente difundidos…

-En Argentina los medios no dicen que Monsanto ha sido condenada en Estados Unidos y Francia por publicidad falsa, que no tienen más derecho a marcar en sus productos que no afectan al medioambiente. He verificado en varios países la manera de actuar de Monsanto: compran… En el libro y en el film se demuestra que hubo científicos comprados durante más de 20 años para contar mentiras. Hoy sabemos que el Roundup es cancerígeno. Está claro que en un tiempo será prohibido, como ocurrió con tantos productos de Monsanto en el pasado (el PCB, la dioxina, entre otros) que generaron polución en el planeta por cuarenta años y que finalmente fueron prohibidos. El Roundup es altamente tóxico, en la Argentina más de la mitad de las tierras cultivadas son regadas con un producto que no es biodegradable, que llega a las napas freáticas, que contamina los suelos. Al ritmo actual, a mediano plazo los suelos serán inutilizables. Los OGM manipulados resisten al Roundup y lo absorben. Cuando una madre argentina les da la denominada leche de soja a sus hijos, les está dando un producto regado con una sustancia tóxica. Hoy tienen la oportunidad de hacer un balance y sacar conclusiones, es lo que debería hacer el Parlamento. Hoy los productores ya no pueden decir que no saben. Hoy hay pruebas, tenemos los datos. Sabemos que la soja transgénica va a generar enfermedades y va a disminuir el rendimiento de la tierra. En Argentina hay que hacer una evaluación seria antes de que sea demasiado tarde. Hay que dejar bien claro que esta empresa no quiere ganarle al hambre sino hacer grandes negocios.

-Los países europeos debaten en la actualidad sobre los OGM y estudian los controles a poner en práctica. ¿Cuál es la situación en Francia?

-En Francia, al igual que en el resto de los países, hay sectores que proponen legalizarlos. Conozco bien al sector del campo francés porque soy hija de agricultores. Estamos en lo que yo llamaría una guerra de información. Hay agricultores que durante encuentros de discusión me dicen que los OGM les permitirían usar menos pesticidas. ¡Cómo menos pesticidas! Si se trata de plantas que producen tóxicos y que desarrollan una resistencia cada vez mayor a los pesticidas utilizados. Cuando la discusión es profunda se entiende, pero hay una enorme propaganda. Claro que los agricultores, no los pools de siembra que son industriales y especuladores, tienen problemas en todo el mundo. Los verdaderos agricultores son víctimas de estos nuevos modelos, no les alcanza para vivir y se los inunda con la publicidad de estas ’semillas mágicas’. En Francia también existe un lobby muy fuerte de los grandes agricultores que militan por la introducción de los OGM. También hay diputados franceses que mienten en la Asamblea Nacional en defensa de los intereses de estas empresas. En Francia, algunos senadores tuvieron el coraje de denunciar que los legisladores son presionados por Monsanto. El aspecto esencial de esta disputa es controlar las semillas, que son el primer eslabón de la cadena alimentaría. Lo que le interesa a Monsanto es vender el Roundup y tener las patentes sobre las semillas para luego cobrar las regalías sobre la producción ajena. Hoy, en países como la India, sólo hay semillas transgénicas. Monsanto compró todas las empresas semilleras, y los campesinos que comienzan a ver los efectos negativos ya no tienen cómo volver atrás. Peor aún, los agricultores deben pagarle regalías a Monsanto al utilizar las semillas o les mandan la policía. Es un negocio redondo. Lo mismo intentó Monsanto en la Argentina. Primero dijeron que no cobrarían regalías, pero en 2005 cambiaron el discurso por el de o nos pagan o vamos a un conflicto fuerte.

-¿Cómo puede salir Argentina de este chantaje que usted describe?

-Todavía es posible. Recordemos que Monsanto tuvo mucha suerte, porque Argentina no era un país productor de soja. El primer productor de soja en América latina era Brasil. Si Argentina hoy es un enorme productor se debe a una circunstancia particular: la gran crisis del 2001. Argentina necesitaba encontrar una salida, y al mismo tiempo la crisis de la vaca loca en Europa generó la prohibición de harinas animales y la necesidad de soja. Esta doble coincidencia benefició a Monsanto. Pero en la actualidad la mitad de los campos de la Argentina están contaminados de OGM, y ésta es una lógica muy cercana a la de tener un país endeudado. Continuar con este modelo sin regulaciones importantes sería pensar a cortísimo plazo. Ya no se trata de la salida de una crisis extrema sino de la viabilidad de un modelo a largo plazo. Esto significa analizar todos los datos y actuar en consecuencia con una visión clara. No hay que olvidar que por el momento Argentina no reconoce la patente sobre el gen Roundup Ready, pero las presiones en la Organización Mundial de Comercio son enormes. Si se llega a la uniformización del sistema de patentes, es decir a la imposición del sistema norteamericano, los problemas de Argentina serán mayores. El debate ciudadano sobre estos temas es fundamental, el debate político en el Parlamento es esencial aunque genere manifestaciones. En Europa, los movimientos de resistencia a los OGM son cada vez más fuertes, debemos alentar la agricultura natural que es la única salida. La pregunta es cómo volver a estos modelos naturales cuando Argentina tiene 18 millones de hectáreas regadas con Roundup.

-¿Está al tanto de que el sector que se opone a las retenciones subraya que, con el avance de la producción de la soja se ganará la guerra contra el hambre?

-Sí, lo sé, y es completamente falso. Los OGM son todo lo contrario, reproducen el hambre a largo plazo justamente porque condenan a los países al monocultivo, como señalaba antes. La prueba está en que, con el avance de la soja, en la Argentina un alto porcentaje de los tambos se están cerrando, por culpa del Roundup desperdigado por los pastizales. La soja se cultiva cerca de donde pastan los animales. Una vez que las vacas se alimentan de las hierbas contaminadas con herbicida quedan afuera del proceso de producción de productos lácteos. Lo mismo ocurre con la producción de arroz y lentejas, que están en la base de la cultura alimentaria argentina, que también ha disminuido considerablemente, sin contar el hecho de las grandes superficies de árboles que fueron arrancados para cultivar soja, sobre todo en el norte del país. Todo un desastre ecológico destinado a producir alimento para vacunos, bobinos y pollos de Europa.


Heber Ostroviesky y Enrique Schmukler
Página 12

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