Actuar dentro de la Ley

viernes, 10 de junio de 2011 ·






El Presidente de la Nación, Teniente General
Juan Perón, mantuvo un diálogo con
un grupo de diputados de la Juventud Peronista
en tomo al proyecto de reformas al
Código Penal.
22 de enero de 197 4




Sr. Presidente. - Muy bien, señores, ustedes pidieron hablar conmigo. Los escucho. De qué se trata .

Sr. Vitar. -Señor General: nosotros queríamos hablar con usted antes de hacerle entrega de un comunicado que hemos sacado repudiando el atentado de Azul. Queremos señalarle nuestros conceptos con respecto a la modificación del Código Penal. La nuestra no es una postura en contra de dicha modificación. Tenemos algunas dudas con respecto a la misma.
Estamos de acuerdo en la necesidad de que nuestro Gobierno popular tenga realmente un aparato de seguridad y una legislación de seguridad del Estado popular, pero vemos que algunos de los considerandos no tienen mucha clar~dad en torno a pautas técnicas legales y políticas. Queremos, con los compañeros diputados de la juventud, escucharlo a usted y además expresarle nuestra voluntad para sumarla al llamado que usted hizo al pueblo argentino para transitar el camino de la Reconstrucción y Liberación Nacional en paz y felicidad para el pueblo. Ese es, fundamentalmente, el aspecto sobre el cual queríamos conversar con usted.
La prensa distorsionó un poco el aspecto de nuestra postura. En el bloque hemos planteado, con los compañeros peronistas, la necesidad de una mayor discusión para que tampoco tengamos en el aspecto formal, enfrentamientos con los sectores opositores del Parlamento que hasta ahora vinimos trabajando en conjunto y en forma bastante profunda. Vemos en ese sentido la necesidad de poder dar con ello una discusión para que esta misma ley de defensa del Estado popular sea realmente una legislación que salga en forma unánime del conjunto del Congreso de la Nación Argentina.  
Nosotros aplicamos objeciones a uno o dos artículos y queremos escucharlo a usted, señor General. Por eso le hemos pedido esta entrevista y lo hemos molestado en la actividad que usted está desarrollando.

NORMA DE LOS GRUPOS COLEGIADOS
Sr. Presidente. - Por lo que veo se trata de un problema ínterno del bloque. No es un problema que escape al mismo. Ahora, es indudable que en los grupos colegiados existe una norma ante la cual funciona y fuera de la cual no debe funcionar. Los grupos colegiados tienen su discusión interna; el concepto de la tarea mismalegislativa  lo  impone,  por  eso existen  los bloques. ¿Cuál  debe  ser la norma dentro de los bloques? Eso no se discute. Cuando  se está en el bloque se acepta  lo que el bloque haya decidido en conjunto. Esa es una cosa que se debe cumplir, no se puede destruir  la unidad del cuerpo colegiado; no se puede  proceder  de otra manera.  Ese es un problema interno del bloque y tengo entendido  que lo han discu­tido dentro del  bloque.
Sr. Diputado.  - En  realidad  nosotros planteamos la  necesidad de  una  discusión de  este tema
en concreto, es decir, de  la modifi­ cación del Código Penal, no sólo en una discusión dentro  del bloque, sino también en cuanto a una discusión de todos sus aspectos ante funcionarios  del Poder Ejecutivo.
Nosotros insistimos no  sólo en  discutir  en  profundidad  dentro del bloque el problema  de la modificación de la ley penal, sino que también lo hicimos en cuanto a la necesidad de conversado -tenien­ do en cuenta el lapso que se planteaba, del 24 de este mes-, nuevamente en los niveles del Poder Ejecutivo, es decir, con el Ministerio del  Interior  y con el  Ministerio de Justicia.  Deseábamos eso con el objeto,  justamente,  de  tratar  de  ajustar una  serie  de aspectos  con relación a los cuales teníamos algunas serias dudas. De todos modos estas dudas no están referidas al propósito ni al conjunto de la modificación  o a  la  necesidad de  modificación  del  Código  Pena4 sino que  se vinculan con algunos de esos puntos que  quedan 
inser­ tados  en el  proyecto  de ley.
Ese  propósitQ nuestro  de  discutirlo  en  el bloque  y de  conver­sado,  inclusive con el Poder Ejecutivo,  se nos vio frustrado  simple­mente  por una  votación que  nos cerró  las  puertas  a la  posibilidad de  proceder  de esa manera.  Ese es el  problema.
Sr. Presidente. - Yo tengo entendido  que  hasta han concurrido ministros al bloque  para  tratar  este asunto.

Sr. Diputado.   - Concurrieron  para  hablar  con  el  presidente de la comisión. Hay una comisión  especializada  interna permanente.

Sr. Presidente.  - Esto  se  ha  tratado   en  el  bloque   y  se  ha votado.
Sr. Diputado.  - Se votó simplemente si nosotros podíamos dis­cutir  el tema. Y se votó que  no podíamos discutirlo.

Sr. Pedrini.  - En  el  bloque  no  se  pueden  votar  de  ninguna manera los proyectos del Poder Ejecutivo. Lo que se votó fue la con­ veniencia o no de que comparecieran en el bloque los tres ministros, esto es, de Justicia,  de  Interior  y de  Defensa.  Y el bloque  resolvió que  no era necesario, porque  en  realidad  los tres  ministros habían tenido una reunión con el presidente de la Cámara,  con el suscripto, presidente  del bloque, y con los presidentes  de las cómisiones Penal y de  Ju sticia. Esa fue  la resolución del  bloque.
El  bloque  de  ninguna  manera  podía  ponerlo  a  votación.   Se analizó  el  proyecto artículo  por  artículo,  dándose  las explicaciones del  caso en  las dudas  que  había.
Los  compañeros  de  la  juventud  tienen  problemas  en  dos  ar­ tículos  de  la  ley,  que son  Asociación Ilícita  y  Configuración  del Delito.

LA JUSTICIA  CONFIGURA  EL  DELITO

Sr. Presidente.   - Entonces,  las  consideraciones  son  sobre  la configuración  del  delito. Esa  es una  tarea  del  juez; el que  hace  la configuración  del  delito  de  asociación  ilícita  es  el  juez.  Nosotros no podemos pensar en que ya la ley va a ir configurando los delitos de  asociación ilícita. Eso es  una  enormidad;  esa es una  tarea  para el  juez. Lo  que  no esté claro en la ley será el  juez el que lo inter­ prete.  Yo no lo considero una dificultad  porque  eso ya se ha discu. tido entre nosotros, en el Poder Ejecutivo. En cualquiera de esas circunstancias,  el  delito  lo  configura  el  juez,  no  nosotros. La  ley no configura un delito, la ley enuncia un delito y sanciona ese delito. Quien  debe  configurar  el  delito  e  imponer  la  sanción  correspon­diente  es el  juez.

Sr. Diputado.  - Con relación a esta figura  de asociación ilícita, nosotros  pensamos que  la justificación  que  se hace  en  el  proyecto es  excesivamente ambigua;  están  desdibujados  los contornos  de  la figura  penal  y  permite  incluir,  dentro   de  este  tipo  de  asociación ilícita, un  sinnúmero  de  situaciones.
UNA LEY NECESARIA

Sr. Presidente.  - Pero  si no  cometió  el  delito. . .  en  una  em­ boscada de  esta naturaleza  asesinando  a  las  personas  que  están tranquilas  y en paz. Ahora bien, si esto no implica la necesidad  de ser enérgicos  a través  de  la  ley, no estaremos  jamás respetando  la ley  desde  que  la  pedimos.
El Poder Ejecutivo pide esta ley porque  la necesita. Hay treinta a altos qe justificarían una ley dura; sin embargo hasta ahora hemos s1do pacwntes,  pero  ya :no se  puede  seguir  adelante, porque  de lo contrario  la  debilidad  nuestra  será  la  que  produzca  la  propia  des­gracia del  país, que  es  lo queremos  evitar.
Ahora  bien,  hablando  con toda  franqueza,  indudablemente  no le veo razón a ninguno de los
argumentos que vienen exponiéndome para la defensa de la ley. Eso será por la tarea de discutir  y buscar triquiñuelas a las cosas. No; aquí  hay un fin,  el medio es otra cosa.

Sr.  Diputado  - Pero  la  asociación ilícita  podría  venir ¡:>or   el solo hecho de  estar agrupado  en  una  asociación que  no esté legal­ mente  reconocida.  Como  puede  suceder  con una  agrupación  que recién  se  integra  en  un  sindicato  o  en  una  agrupación  de  base política ...

LOS  FINES  ILICITOS  SON  DELITOS
Sr. Presidente. - ¿Pero, dónde está el delito?...  Por otra parte, esa es la tarea del juez y no de la ley, porque asociación ilícita puede haber  en todas las gamas de la delincuencia. Pero todo eso es com­ petencia  de  los  jueces. Nosotros no  podemos  hacer  de  jueces. El delito  lo configura el  juez. Para  eso  tenemos  Cámara  y  Suprema Corte  de  Justicia.  De  manera  que ponernos  nosotros a  hacer  una ley configurarla un todo, esto es, configurar todos los delitos de asociación ilícita  que  existen, y  que  son infinitos.
Todo aquel que se asocie con fines ilícitos configura el delito. Ahora, quien  debe  determinar  si el fin es lícito o ilícito es el  juez. Para· eso tenemos  jueces. Por  otra  parte,  no  es el objeto  mío  con­ versar sobre estas cosas, porque no corresponden a mí. Toda esta discusión debe hacerse en el bloque. Y cuando ·el mismo decida  por votación  lo que  fuere,  ésta  debe  ser palabra  santa  para  todos  los que  forman  parte  de  él; de lo contrario, se van del bloque. Esa es la  solución.

EL  QUE  NO ESTA CONTENTO,  SE  VA
En  esto se debe  actuar  de la misma manera  que  actuamos  en el orden político. Nadie está obligado a pemianecer  en una fracción política.  El  que  no  está  contento,  se va. En  este sentid o,  nosotros no vamos a poner el menor  inconveniente.  Quien  esté en otra  ten­dencia diferente  de la peronista, lo que  debe  hacer es irse. En ese aspecto  hemos sido  muy tolerantes  con todo  el  mundo. El  que  no está  de acuerdo o al que  no le conviene, se va.
Pero  en  ese  caso  representa  ni  más  ni menos  que  al  moví... miento. Lo que no es lícito, diría, es estar  defendiendo  otras  causas y usar la camiseta peronista. En esto hay que  proceder con la mayor seriedad  porque  se trata  de cosas trascendentes  para  el país.
En  este  momento, con  lo que  acabamos  de  ver, en  que  una banda  de  asaltantes   que  invoca cuestiones  ideológicas  o  políticas para cometer un crimen, ¿ahí nosotros vamos a pensar que eso lo justifica? ¡No!; un crimen es un crimen cualquiera  sea el móvil que lo provoca, y el delito es delito cualquiera sea el pensamiento, o sentimiento, o la pasión que impulse al criminal. Siempre que hay voluntad criminal es un delito y eso lo tiene que penar la ley, no nosotros.

ESTAMOS EN UN MOMENTO CRITICO
Recurrimos a esto porque estamos en un momento crítico para el país; cuando vemos que estos señores en la mayor impunidad y porque no hay con qué sancionarlo, se largan al ataque.
Nosotros estamos en la necesidad de contar con una legislación fuerte para parar lo que se está produciendo, que es también fuerte; y a grandes males no hay sino grandes remedios, que es lo que nosotros necesitamos. En este momento se está asaltando en nombre de no sé qué cosa. Si hasta han tomado ciudadanos; ya los ciudadanos no tienen la seguridad que el Estado tiene la obligación de dar, porque no hay sanción en las leyes para este tipo de delitos, que son nuevos.
¿Cómo es posible que todos los hombres que tengan armas estén amenazados de ser tomados por bandas de delincuentes que se dicen de una tendencia o de otra?
No interesa la "tendencia", interesa el delito que cometen. No sé, yo no veo otra solución para estas cosas.
Señores: yo estoy totalmente de acuerdo con el bloque que ha resuelto eso. Ahora, lo que hay que hacer después de eso sólo ustedes y cada uno de ustedes lo debe resolver.

LA MAYORIA DECIDE
El bloque tiene la obligación de proceder así. No porque haya disidencias dentro de un bloque, éste va a hacer lo contrario de lo que disponga la mayoría. Para esos se hacen los bloques: para que sea la mayoría la que decida. Y si la mayoría dispone, hay que aceptar o irse. No hay otro término medio. O se acepta lo que dice el bloque o que lo abandone.
Nadie está obligado a permanecer dentro de él; absolutamente nadie, porque este es un acuerdo de todos. Si el bloque resuelve que hay que hacerlo, hay que hacerlo, y el que no quiere hacerlo, se va; que es lo que ha pasado y pasará siempre en estas disidencias.
Nadie, por muy importante que sea, puede pretender imponer su voluntad a los demás, sobre todo, cuando la voluntad de los demás es mayoritaria y cuando se ha ido voluntariamente a la formación de un bloque. Para mí este no es un asunto para discutir la ley, no; aquí hay otra cosa.
Como político ya veo que se puede conducir muy bien esto.El que no está de acuerdo, se va. Por perder un voto no nos vamos a poner tristes. Pero aquí debe haber una disciplina. Y si ésta se pierde, estamos perdidos.
Es así como yo veo el problema y como debo comentarlo.

CONTRIBUIR A LA TAREA COMUN

Sr. Diputado. - Yo quiero ratificar nuestra decisión, que es una decisión no sólo ética, moral y muy sentida, sino también en el plano político, que es la de permanecer y contribuir en la medida de nuestras posibilidades . a la tarea común del peronísmo, por una simple razón: porque somos peronistas y no otra cosa. En este sentido y partiendo de una concepción que creo que usted comparte, porque nos lo ha dicho, sostenemos que el mejor éxito de la tarea de conjunto es la contribución y el aporte que todos podamos hacer.
En alguna medida nosotros nos hemos sentido, si usted quiere disculparme la palabra, un poco limitados en nuestra posibilidad de contribuir al proceso porque en los planteas en nuestro sector no ha habido lugar para que nosotros podamos contribuir en forma positiva, por una serie de razones que son largas de explicar.
 
Sr. Presidente. - Ese es un cargo que lo tiene que hacer al presidente del Bloque.
Sr. Diputado. - De todas maneras, a pesar de esas situaciones, nosotros ratificamos nuestra intención de seguir trabajando contributivamente con usted, para que usted pueda seguir llevando adelante su tarea.
Nuestra situación de inserción en distintas organizaciones políticas, que creemos se ven perjudicadas por algunos aspectos de esta ley, no la vamos a volver a introducir, porque sobre este tema usted ha sido muy claro en ese sentido.
Planteamos también, señor General, una cuestión de orden político. Es una apreciacicón que es válida en la medida en que usted la admita, y deja de ser válida en la medida que usted tenga otra apreciación.
Sr. Presidente. - ¿En qué consiste esa apreciación?

VIOLENCIA Y GRUPOS MINORITARIOS
Sr. Diputado - Nosotros pensamos, que partiendo de un principio que usted ha manifestado en numerosas oportunidades, y al cual le otorgamos la máxima razón y sabiduría, sostenemos que la violencia es la que se ejerce no solamente a través de Ios grupos minoritarios de ultra derecha o de ultra izquierda. Son episodios elaborados; no son productos de una generación espontánea, sino productos de una generación que está, de alguna manera, sumergiéndonos a todos en la violencia.
Sr. Presidente. - Entonces, ¿cómo usted evitaría eso?
Sr. Diputado. - Le voy a contestar con sus palabras: nosotros pensamos eso, que hemos desterrado las estructuras violentas que hacen que esa violencia de abajo sea generada por la violencia de arriba.
Sr. Presidente. - Y a pesar de eso, la violencia continúa cada vez en mayor forma.
Sr. Diputado. - Sí señor, y ahí se aplica con toda celeridad y con toda decisión el poder represivo del estado popular.
Sr. Presidente. - ¿Y le parece que hemos esperado poco, con todo lo que ha pasado en estos siete meses de gobierno popular y plesbicitario, donde todos esos señores de las organizaciones terroristas se largan a la calle, culminando en este episodio, atacando a un regimiento?
Sr. Diputado.- ¿Me permite, señor Presidente? Precisamente ...
Sr. Presidente. - ¿Es decir, que somos nosotros los que provocamos la violencia?
Sr. Diputado. - Consideramos, señor General, lo siguiente sobre este tema: que los lamentables acontecimientos de Azul, a nuestro juicio y a nuestro modesto entender, indican, precisamente. una decisión de estos grupos minoritarios, totalmente ausentes de lo que es un sentimiento nacional y de lo que es la comprensión de la necesidad de unidad del pueblo argentino, en un proceso de reconstrucción.
Entendemos que, precisamente, la intención de estos sectores es especular con un clima de violencia, en crear una actitud del Estado, que estos sectores califican arbitrariamente de represiya y es, precisamente, el caldo de cultivo político en el cual se desarrolla su planteo político.
Hemos conocido durante años, a través de un enfrentamiento de la dictadura, cuál es la política del ERP, el autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo. Sabemos que su política crece y se desarrolla en un ambiente de violencia.
 
UN MOVIMIENTO QUE NO ES ARGENTINO
Sr. Presidente. - No, está totalmente equivocado. Yo a eso lo he conocido "naranjo", cuando se gestó ese movimiento, que no es argentino. Ese movimiento se dirige desde Francia, precisamente, desde París, y la persona que lo gobierna se llama Posadas, de seudónimo.
El nombre verdadero es italiano. Los he conocido "naranjo", como dice el cuento del cura. Sé qué persiguen y lo que buscan. De manera que en ese sentido a mí no me van a engañar, porque, como les digo, los conozco profundamente.
He hablado con muchísimos de ellos en la época en que nosotros también estábamos en la delincuencia, diremos así. Pero jamás he pensado que ~sa gente podría estar aliada con nosotros, por los fines que persigue.
Ustedes ven que lo que se produce aquí, se produce en todas partes. Está en Alemania, en Francia. En este momento, Francia tiene un problema gravísimo de ese orden. Y ellos lo dejaron funcionar allí; no tuvieron la represión suficiente. En estos momentos, el gobierno francés está por tomar medidas drásticas y violentas para reprimir eso que ellos mismos dejaron funcionar. Ya lo he dicho más de veinte veces, que la cabeza de este movimiento está en París. Eso ustedes no lo van a parar de ninguna manera, porque es un movimiento organizado en todo el mundo. Está en todas partes: en Uruguay, en Bolivia, en Chile, con distintos nombres. Y ellos son los culpables de lo que le ha pasado a Allende. Son ellos y están aquí en la República Argentina, también. Están en Francia, en España, en una palabra, están en todos los países.

TENEMOS QUE ACTUAR DENTRO DE LA LEY
Porque esta es una Cuarta Internacional, que se fundó con una finalidad totalmente diferente a la Tercera Internacional, que fue comunista, pero comunista ortodoxa. Aquí no hay nada de comunismo; es un movimiento marxista deformado, que pretende imponerse en todas partes por la lucha. A la lucha - y yo soy técnico en eso- no hay nada que hacerle, más que imponerle y enfrentarle con la lucha. Y atarse las manos, frente a esa fuerza; atarse las manos y especialmente atarse las manos suprimiendo la ley que lo puede sancionar. Porque nosotros, desgraciadamente, tenemos que actuar dentro de la ley, porque si en este momento no tuviéramos que actuar dentro de la ley ya lo habríamos terminado en una semana.
Fuera de la ley, la ventaja que ellos tienen es, precisamente, esa: los que tienen que someterse a la ley y ellos que buscan los vericuetos para actuar fuera de la ley. Con todas las implicancias del cuerpo de la ley, nosotros estamos con las manos atadas dentro de la ley. Y si además estamos atados por la debilidad de nuestras leyes, entonces ya sabemos cuál va a ser el final y el resultado de eso.
Para nosotros es un problema bien claro. Queremos seguir actuando dentro de la ley y para no salir de ella necesitamos que la ley sea tan fuerte como para impedir esos males. Dentro de eso,
tenemos que considerar si nosotros podemos resolver el problema. Si no contamos con la ley, entonces tendremos también nosotros que salirnos de la ley y sancionar en forma directa como hacen ellos.
 
¿NOS DEJAMOS MATAR?
¿Y nos vamos a dejar matar? Lo mataron al secretario general de la Confederación General del Trabajo, están asesinando alevosamente y nosotros con los brazos cruzados, porque no tenemos ley para reprimirlos. ¿No ven que eso es angelical? El fin es la sustentación del Estado y de la Nación; está en que tengamos los medios para defendernos. Si nosotros todavía nos limitamos nuestros propios medios de defensa, estamos entregándonos a estas fuerzas, que, como he dicho, las conozco profundamente y sé cómo actúan.
Ahora bien; si nosotros no tenemos en cuenta a la ley, en una semana se termina todo esto, porque formo una fuerza suficiente, lo voy a buscar a usted y lo mato, que es lo que hacen ellos. No actúan dentro de la ley. De esa manera, vamos a la ley de la selva y dentro de la ley de la selva, tendría que permitir que todos los argentinos portaran armas a la vista.
Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo? Que los delincuentes están todos armados, mientras que las personas decentes no pueden llevar armas y están indefensas en manos de estos señores.
¿Y todavía nosotros vamos a pensar si sancionamos o no la ley? ¡Vamos! Necesitamos esa ley porque la República está indefensa frente a ellos. Ese es para nosotros el fundamento de todo eso. Con toda claridad afirmo que no queremos la violencia.

INTERESES DISTINTOS A LOS NUESTROS
Desde hace 7 meses estamos diciendo que queremos la paz, y estos señores, en 7 meses, no se han dado cuenta que están fuera de lugar, porque no se han dado cuenta que están perturbando lo que ellos dicen que sostienen, que es mentira. La mitad son mercenarios, los conozco, los he visto actuar y por el sólo hecho de que estén mandados de afuera, tienen intereses distintos a los nuestros. Los nuestros no se defienden desde París, se defienden desde Buenos Aires. Para mí, eso es lo que yo veo con toda claridad.
Ahora, la decisión es muy simple: hemos pedido esta ley al Congreso para que éste nos dé el derecho de sancionar fuerte a esta clase de delincuentes. Si no tenemos la ley, el camino será otro; y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios posibles para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio, porque no estamos aquí de monigotes.
Estamos afrontando una responsabilidad que nos ha dado plesbicitariamente el pueblo argentino. Nosotros no somos dictadores de golpes de Estado. No nos han pegado con saliva. Nosotros vamos a proceder de acuerdo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley, también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia vi01encia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer; no tenga la menor duda.

EL PUEBLO NOS ACOMPAl"JA
Tenemos la seguridad de que la mayoría absoluta del pueblo nos acompaña, y cuando un movimiento está apoyado por el pueblo no hay fuerza que se le pued~ oponer. De eso estoy totalmente convencido.
En cuanto al problema en sí, es un problema de ustedes y del bloque, y lo tienen que resolver con. él y no conmigó.
Tenemos un Movimiento y éste lo maneja el Consejo Superior. Reitero que el problema es de ustedes y del bloque, y yo no puedo interferir eón mis ideas; éstas, por otra parte, las acabo de exponer, así como también lo he hecho en cuanto a las necesidades del Estado.
Ahora, ustedes pueden resolvér lo que quieran. Esa es una cuestión individual en la cual yo no me he metido ni me meto.
 
Sr. Diputado. - Señor General: deseamos manifestarle nuestra coincidencia. Usted conoce de hace años a la juventud peronista y su lealtad hacia usted como líder y conductor. En ese sentido conoce también cuál ha sido nuestro es"fuerzo durante estos últimos años. De modo que én orden a eso, yo quisiera. . . ·
Sr. Presidente. - Lo he reconocido veinte veces. - Sería lamentable dejar de pensar así. -

COINCIDIMOS CON ESTA LEGISLACION
Sr. Diputado. - Quería indicar, entonces, que de alguna forma nuestro aporte no es oponerse a esa posición, sino que, por el contrario, y como usted lo ha expresado, es una necesidad legítima la defensa del pueblo, tal como se ha manifestado en los últimos días. Es decir, coincidimos totalmente, incluso, en la necesidad cierta de esta legislación. En ese sentido coincidimos totalmente con lo que usted ha planteado.
Por esa misma razón, y utilizando sus palabras, no hemos querido expresarle discrepancias sino que, por el contrario, deseamos efectuar un aporte objetivo para lograr los fines que consideramos necesarios en la ley, a fin de no cometer posibles errores.

EL BLOQUE DECIDE
Sr. Presidente. - Esa es una tarea de los jueces, ¿o es que los jueces no tienen conciencia? Es una tarea de la Justicia, la de interpretarla y aplicarla. Yo tengo la obligación de cumplirla.
Por eso, como les he dicho, ésta es una tarea del bloque; no es una tarea de los ministerios. Es en el bloque donde ustedes deben discutir ese asunto; discutirlo hasta que la mayoría lo decida, como en los cuerpos colegiados, que es la que decide con sus aciettos y con sus errores. Pero eso ustedes lo presentan al bloque y éste debe resolverlo. Esa es la forma en que deben funcionar los cuerpos colegiados. Una vez resuelto por éste, no hay más remedio que acatarlo. En ese sentido no hay otra posición, porque esa es una cosa que viene de época inmemorial y siempre ha funcionado así.
 
Sr. Diputado. - Nosotros estamos resueltos a acatar lo que el bloque decida. Lo que sí queremos es que podamos hacer un aporte a ese proyecto de ley, que va a resultar en su mejoramiento en el orden técnico y en el orden político.
Sr. Presidente. - ¿Y qué dice el bloque?
Sr. Diputado. - No hemos tenido la oportunidad concreta de poderlo discutir, no hemos tenido tiempo, porque el bloque, en su conjunto, resolvió cerrar la discusión.
Sr. Presidente. - Entonces, hijo, ¿qué quiere que yo le haga? Yo no soy el presidente del bloque, ni represento al bloque, ni puedo ordenarle al bloque, como tampoco puedo ordenarles a ustedes, porque tienen una tarea específica. Yo puedo ordenarles a ustedes como hombres del Movimiento, pero no como hombres del bloque ... porque, ¡allá ustedes!
Sr. Diputado. - Nosotros estamos convencidos, señor, que con algunos retoques el proyecto de ley ...  
Sr. Presidente. - Pero, ¿se lo ha dicho al bloque?
Sr. Diputado. - Sí, señor.
Sr. Presidente. - ¿Y qué le ha dicho el bloque?
Sr. Diputado. - Ha decidido no discutir más el tema.

EL INDIVIDUALISMO EN LOS CUERPOS COLEGIADOS

Sr. Presidente.- Se ha votado, ¿ha habido una mayoría? ¿Qué quiere que le haga? El individualismo en los cuerpos colegiados tiene un valor compulsivo y proporcional: uno frente a todos los demás. No hay más remedio, aun con toda la razón del mundo, para que eso pueda funcionar de alguna manera es necesario que se diga, sí señor. Eso no se discute y se hace lo que dice el bloque.
Sr. Lastiri. - ¿Me permite, General? Inclusive aparte de la posición del bloque, esto se ha discutido en las comisiones respectivas, que además están integradas con diputados de las distintas fracciones políticas de la mayoría de nuestro Movimiento.
Cada legislador tiene el derecho de integrarse a esas comisiones y prestar su colaboración. Algunos diputados lo han hecho así y han cumplido con su deber. La preocupación de cada legislador, aunque no pertenezca a la comisión respectiva, es concurrir a ella para exponer sus inquietudes hasta el momento en que sale de la comisión.
Sr. Presidente - Ya conozco el procedimiento.
 
SOLDADOS DEL MOVIMIENTO

Sr. Diputado. - Nosotros, un poco como soldados del movimiento y de usted que es el conductor de ese gran movimiento nacional en la Argentina, le queremos señalar que nuestra entrevista la hicimos en carácter de militantes peronistas. Era fundamental escucharle a usted acerca de lo que realmente pensaba en tomo a ese problema, el cual nosotros no cuestionamos globalmente sino en algunos de sus aspectos. ·
Lo que queremos es señalarle y ratificarle, con toda la fuerza que tenemos, que estamos totalmente junto a usted como integrantes del movimiento peronista y junto al pueblo.
En ese sentido, somos disciplinados en nuestro Movimiento. Fuimos, somos y seremos disciplinados, hasta la muerte.
Queremos agradecerle, de todo corazón, esta entrevista, y estamos muy contentos de estar con usted, de verlo y de escucharlo. Ese ha sido uno de los objetivos que tuvimos para venir a verlo.
Sr. Presidente - Muy bien, muchas gracias.

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