Anibal y la lista del Buchón

martes, 13 de abril de 2010 · 0 comentarios

Antes que nada, una pequeña introdución:

¡¡¡¡Cobos y recalcada concha de tu madre, renunciá hijo de un camión lleno de putas.!!!!
Bueno ahora, el video de Anibal Fernandez, donde habla de Urquiza... perdón de Cobos, y la lista facciosa que publicó en Clarín ("como te voy a cobrar por la solicitada, si estamos en la misma vereda").


Los 11 destituyentes

lunes, 12 de abril de 2010 · 0 comentarios




Había pensado comenzar con otra cosa, pero ocurrió un hecho que me llamó la atención. Mucho se ha hablado en el fútbol como mito en si mismo, de esa acción colectiva con un aire sindical que adoptan la mayoría de un equipo, para demostrar que están en desacuerdo con quien los dirige. 
Aclaro que soy más bien hincha que fanático de Boca. Pero lo ocurrido en el día de la fecha, da por el suelo mis argumentos con los que me defendía de aquellos que afirman que en el fútbol todo está arreglado, que existe la posibilidad de que una gran parte de un equipo tire para atrás, con tal de hacer notar que están desconformes con algo, que son ellos los que manejan sus voluntades en el campo de juego, aún a costa de llevar a un equipo a la peor de las situaciones. 
Muchos habrán delirado, festejado los cuatro goles de Boca, y se supone que yo debería estar  haciendo lo mismo. Pero me pareció alevoso, desproporcionado el contundente marcador de hoy. Podrían haber ganado por un gol, para que no se notara tanto que venían jugando mal porque así querían hacerlo.
Para muchas personas el sentimiento hacia su equipo es sagrado, y los resultados que este obtiene les modifica el sentido del humor. Hay jugadores que pareciera que esto le importa tres pitos,  y además de jugar en el campo de juego por el dinero mismo, por ese sueldo que un obrero tiene que estar un par de años para juntarlo,  comienzan también a jugar con la alegría de la gente. ¿Para qué carajo tienen que tirar todo un campeonato, al equipo hacia atrás, y al otro día en que han logrado la destitución del técnico, juegan de maravilla? 
Pregunto.
¿Por qué carajo no hacen un paro, antes de perder tantos puntos?
Menos mal que la ensalada opositora es un puterío y no le presta atención estas acciones del fútbol, porque sino aprenderían bastante sobre como llevar a cabo un plan destituyente.
 

La búsqueda de alguien que haga la tarea

sábado, 10 de abril de 2010 · 0 comentarios

En el video de post anterior vemos como Grondona, se lamenta de que teniendo la oposición -supuestamente- al gobierno entre las cuerdas, no le aplique el último golpe de  knock out. El golpe definitivo. Y cuando esta lacra habla de golpe de puño, no hace otra cosa que hablar de golpe destituyente. No es sorprendente esta actitud de golpista del mismo, ya que su pasado cuenta con acciones mucho más activas que las de ahora, que no pasan ser apenas, opiniones en un programa que ya no ve nadie. 
Antes escribía en acérrimo apoyo a los militares, en diversos diarios y revistas, textos como el siguiente salieron de la tinta envenenada de este hijo de puta: "Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí precisamente porque somos derechos y humanos”. Esto lo escribió en septiembre del 79, cuando el país recibía la visita de la Comisión Internamericana de Derechos Humanos.
También antes de apoyar a la dictadura, hizo lo mismo con López Rega, a quien defendió en otro escrito como la persona que debía hacer la tarea. O sea aquella persona que hacía lo que muchos querían, pero que en realidad no se animaban a llevar a cabo. López Rega era aquella persona. Era para él, la persona que recoje la ingratitud de aquellos a quienes defiende. Esta defensa la hizo através de una "nota" que tituló: "meditación del elegido".
En la cita que sigue José Pablo Feinmann, lo describe mejor.

Los que hacen la tarea

No todas las tareas son iguales, no todas entregan a quienes las hacen la misma retribución, el mismo cálido, honorífico reconocimiento. Todo hombre desea ser reconocido. Incluso Hegel dijo que en eso consistía la historia humana: en el deseo de ser reconocido por el Otro. Pero, en la polis, hay reconocimientos que se retacean porque otorgarlos revelaría aspectos sombríos, incómodos. Hay tareas sucias. No todos están dispuestos a hacerlas porque no todos se atreven al verdadero sacrificio por la patria, acaso al más grande: al oscuro, al secreto, al que nadie ponderará. Hacia fines de 1974 la Argentina era un campo de batalla en el que la vida se tomaba ligeramente, con liviana crueldad, porque nada valía. Creo, seriamente lo creo, que debo decir por qué estoy metiendo al lector en una historicidad amarga, de recuerdo doloroso. Ando, desde hace tiempo, preparando materiales para un libro sobre la historia del peronismo. Se trataría, en lo posible, de reflexionar acerca de los materiales que van surgiendo. A esta reflexión sobre los hechos (y a otros elementos que se le suman) se le podría dar el nombre de Filosofía política. Pero esto es lo de menos. La cuestión –lo que aquí interesa– viene por otro lado. Hay un acopio de materiales y ese acopio exige meterse entre papeles, documentos y hasta hablar con algunas personas, preguntarles qué hacían durante el año, digamos, 1953 o 1956 o 1974. Detengámonos aquí, en este año, en 1974. Aquí es cuando la Argentina era un campo de batalla: el 1o de julio muere Perón. El 4 de julio la presidenta (la heredera de Perón, la vice que él se puso y que ahora gobierna, Isabel Martínez) confirma a López Rega como su secretario privado. Mala noticia para muchos: nadie ignoraba que López Rega manejaba la organización terrorista Triple A, que era un ejército de mercenarios que mataban sin cesar, y deseaban por tal motivo la caída del secretario de la presidenta. No: ella lo confirma. También mataba la guerrilla. Mataba tan irracionalmente como para matar a Arturo Mor Roig, que había sido ministro del Interior de Lanusse. El 31 de julio la Triple A mata a Rodolfo Ortega Peña, un hombre brillante, un notable historiador, un estilista. El ERP secuestra al mayor Larrabure. En septiembre el siniestro brigadier Lacabanne asume como interventor en Córdoba. Es un hombre comprometido con la Triple A, uno de los suyos, un asesino. Atilio López, un tipo bueno, un auténtico negrazo peronista, con bigotes, panza, cordobés, derrocado malamente por algo que se llamó el “Navarrazo”, recibe entre ochenta y cien balazos de la Triple A. Ni la cara le dejan. Sucede el 16 de septiembre, aniversario de la Revolución Libertadora. Al día siguiente asume un nazi en la Universidad de Buenos Aires, Alberto Ottalagano, más cercanamente recordado porque hizo el saludo hitleriano en medio de la campaña de Luder, en el ’83. Los Montoneros secuestran a los hermanos Born. Matan al médico policial Alejandro Bartosch. La Triple A mata a Julio Troxler, uno de los dos o tres que se habían salvado de la “operación masacre” de José León Suárez, en el ’56. Matan a Silvio Frondizi. En octubre, el ERP 22 de Agosto mata a Jordán Bruno Genta, un nacionalsocialista nativo que enseñaba a los militares las doctrinas del Führer alemán. Los Montoneros matan a Villar, policía formado por la OAS y la Escuela de las Américas, colocado por Perón en el más alto escalón de la Policía Federal. Montoneros roba y luego devuelve el cadáver de Aramburu. El ERP, en Tucumán, mata al capitán Viola y a su hija de tres años, otra queda malherida. En diciembre, el ERP 22 de Agosto mata a Carlos Sacheri, un profesor de filosofía, hombre de la derecha argentina que dictaba clases a los militares. Estos eran los tiempos. Durante ellos, en una revista de nombre Carta política, a fines de 1974, un periodista, que también daba cursos a los militares, con un estilo cuidadoso, con una prosa de una precisión, de una minuciosidad admirables, publica un texto (él es el director de la publicación) que titula: Meditación del elegido.
No se trata de un “artículo periodístico”. De eso que se llama una “nota”. Ni siquiera es un “editorial”. Es mucho más: es una meditación. Palabra venerable que remite a la filosofía y, muy especialmente, a la religiosidad. Tiene un aire medieval, tomista, que impone respeto, cierta distancia, la distancia de lo sereno, de la cautela, no el apresuramiento de lo periodístico, sino la hondura del silencio recoleto, austero. El efecto escalofriante del texto se produce por la austeridad del estilo y los hechos criminales a los que alude. Pocas veces el asesinato fue reclamado con tanto ascetismo, bajo la forma serena pero poderosa de una plegaria laica. (menudo párrafo de Feinmann)
El autor del texto es Mariano Grondona, largamente conocido en este país. Tomaremos sólo algunos párrafos de su homilía. El “elegido” es José López Rega, el ministro de Bienestar Social, creador, junto con el comisario Alberto Villar y bajo la mirada insoslayable de Juan Perón (no podía “no saber” lo que se hacía bajo sus propios ojos, participara o no de los hechos), de la Triple A. La organización había actuado sin desbocarse en vida de Perón, aunque realizara acciones terribles y hasta espectaculares. Perón, además, hizo tomar los datos de la periodista Ana Guzzeti, quien se atrevió a preguntarle si actuaban fuerzas parapoliciales en el país. A partir de la muerte del viejo líder la Triple A se entregó a una matanza incontenible. Muchos, gente del establishment, militares, sindicalistas, habitantes aterrorizados de todo el país, pidieron o desearon la caída de López Rega, sabiéndolo el líder de los asesinos. Alguien, no obstante, surgió para decir cautamente: “La caída, que muchos desean, entrañaría peligros”. Fue Mariano Grondona en su revista Carta política. Un liberal, un hombre de la democracia, un hombre del riñón oligárquico, un ideólogo de las Fuerzas Armadas, sale a defender a un fascista muñecoide, a un patético Adolf Hitler de opereta, un monje umbandista, un tipo que sólo parecía ser útil para masajear la próstata del General, a quien llamaba “Faraón”. Describe como “serie de desenvolvimientos” los actos que López ha promovido. Dice que los mismos “se aprueban en voz baja y se critican en voz alta”. Le encuentra, a López, una “estirpe”: “De la estirpe de los Ottalagano y los Lacabanne, José López Rega es uno de esos luchadores que recogen, por lo general, la ingratitud del sistema al que protegen”. Dura tarea la de López: tiene que ordenar muertes, torturas, desapariciones y nada puede esperar. El bronce será para otros. “Hay hombres (se lee en la Meditación) cuyo destino es hacer la tarea. Otros tienen la vocación de coronarla.” Observemos la justeza de la prosa. Dos frases breves. Cada una dice lo suyo. Una habla de un “destino” y de una “tarea”. El “elegido” es el que –precisamente– ha sido “elegido” para la “tarea”. Debemos respetar su soledad, su sacrificio austero: no busca la gloria, esa coronación que la segunda frase menciona. No quiere ser coronado, sólo quiere cumplir. Cumplir con el destino para el que ha sido elegido. Muchos quieren librarse de él. No entienden las sinuosidades de la Historia. Hay grandes hombres que coronan grandes sucesos. Hay pequeños hombres que les preparan el camino haciendo el trabajo sucio, sólo les queda la poética de las zanjas, el amontonamiento de cadáveres clandestinos. “López Rega” (sigue meditando el meditador) “cumple al lado de la presidenta el papel de meter la mano en tareas antipáticas (...) Sería por lo menos arriesgado prescindir, hoy, de este servicio”. Pocas veces –insistamos en esto– la muerte fue requerida con tan buena prosa. Durante esos días las listas de la Triple A eran groseras, toscas. La revista El Caudillo, que dirigía un matón de nombre Felipe Romeo, decía, antes de que Ortega Peña fuera asesinado, que los “buenos peronistas” ya tenían una bala para él. O también: “El que le teme a la Triple A por algo será”, frase que haría historia en la Argentina del Proceso, que coronó los esfuerzos de López, sobredimensionados hasta lo monstruoso. Lejos de toda esta chatarra deslenguada y patotera, gangsteril, la Meditación de Grondona fue el apoyo más elegante que López Rega pudo haber recibido. Difícil saber si el “elegido” la valoró adecuadamente. Era muy tosco el hombre, un matarife sin grandeza, sólo un clown sanguinario. Sin embargo, fue el exacto hombre que en ese momento la Historia requirió para “hacer la tarea”, fue “el elegido”. No dejó de advertirlo Grondona. Quien, como vemos, también supo siempre y también sabe ahora “hacer la tarea”.

Golpismo explícito

viernes, 9 de abril de 2010 · 0 comentarios

Grondona dixit: "Qué mierda me importa que me digan golpista, si en realidad es lo que soy. Aparte ahora lo digo más suelto, porque no hay tanta gente que mire mi programa".




Sabemos quienes son el 102 y 103

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Página/12:
 
 
La Cámara Nacional de Casación penal avaló, por unanimidad, la decisión de comparar la sangre de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, Felipe y Marcela Noble Herrera, con la totalidad de las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos del Hospital Durand.

Por unanimidad y sin analizar la cuestión de fondo sobre la constitucionalidad del tema, el máximo tribunal penal del país rechazó por "inadmisible" y en duros términos un recurso para intentar frenar esta medida, presentado por los abogados de Noble, Jorge Anzorreguy y Horacio Silva. Además, ordenó enviar de inmediato el expediente al juez federal de San Isidro Conrado Bergesio, para que continúe con el trámite de la causa y eventualmente fije nueva fecha a los análisis, suspendidos por la apelación.
Por otra parte, la Cámara dispuso remitir copias de los escritos al Colegio Público de Abogados para investigar la conducta de los letrados de Ernestina Herrera de Noble, Jorge Anzorreguy y Horacio Silva. Los camaristas entendieron que ambos carecieron de "legitimación" para apelar la medida a nombre de supuestas víctimas de un delito -los hijos adoptivos de Herrera de Noble- sin la firma de éstos y menos aún cuando en otros tramos de la causa representaron a la imputada Herrera de Noble.Además, consideraron -en línea con el argumento de Abuelas de Plaza de Mayo- que podrían haber incurrido en la "representación de intereses contrapuestos" al patrocinar "alternativamente" a Herrera de Noble y a sus hijos adoptivos.


Ya sabemos a quienes pertenecen los números 102 y 103. Felipe y Marcela ya no hay vuelta atrás. Hay familias que hace años que están esperando que ustedes reconozcan sus correspondientes números, de nietos recuperados.


 Buena imagen de los Caniches.

Así no Pino, así no, que es peor

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Ayer miércoles, cuando la ensalada opositora no conseguía lo que por los medios viene asegurando, desde diciembre, ¡que digo diciembre, junio del año pasado!, sabiendo que Todo Negativo seguía transmitiendo y grabando en las cabecitas de sus fáciles influyentes teleoyentes,  la supuesta barbaridad de la bancada oficialista de utilizar una herramienta legal del congreso, como es la de no dar quórum, muchos comenzaron a pugnar por ver quién meaba más lejos.
Y comenzaron después de que la desorbitada Camaño se desorbitara más, a ir levantando poco a poco el tono de voz, tanto que resultó raro verlo a Solá disfrazado de malo, de hombre enojado. Un tipo que nos tiene acostumbrado hablarnos como si fuera cura.
Entre los que empezaron a gritar su discurso para la tribuna, inexistente en el recinto, pero presente a través de TN, no podía faltar Pino. Un tipo al que cada día que pasa, la tortuga se le va más lejos. Comenzó su discurso descalificativo hacia el oficialismo, en un tono rojizo, como si no supiera equilibrar el tiempo, entre gritar y respirar. Tanto subía su tono, que en un momento de su discurso, al cual no supo ponerle comas, para darse un respiro, empezó a dar vueltas para todos lados en busca de un vaso de agua, que no vió que estaba en su bancada. Esta ceguera es producida por la locura de querer decir veinte palabras en el tiempo al que corresponden tres. Y esta locura, por el odio que se tiene a quien se le quiere decir tantas cosas. 
Pino estaba hecho un cactus, no se lo podía tocar. Y en ese estado, además de pifiarla con un conteo que realizó, nombrando 6... 7... 8... no sé qué, (que si no se le escapó a la producción del programa, lo van a pasar hasta en los comerciales) realizó un ataque al senador Menem conciso e inadecuado para esa situación en la que se encuentra la ensalada opositora, que es la de estar obligada a sumar en vez de restar. Ese ataque nos produjo sensaciones encontradas, pues por un lado algo de razón tiene, el turco con su estado real y no, fingido y no, de cierta enfermedad, sigue siendo un reverendo hijo de puta. Pero por otro lado la tozudez que tiene y que manifiesta con sus actos de alzheimer, para ser reconocido como alguien que merece respeto, y el efecto que produce en los que conforman la ensalada, nos resulta de especial regocijo. 
Durante el escupitajo verbal de pino, me surgió la duda de que si Pino, estaba jugando conscientemente para nosotros al atacar al riojano, o realmente no sabe una mierda de estrategia de equipo. Porque así no se suma, así es peor. 
Lo raro de Pino que tuvo el privilegio de estar con Perón, es que no haya retenido la frase del General, cuando hablaba de la construcción de una casa, y de que esta se realizaba con ladrillos, y de que estos hay veces que se construyen con bosta. Pino es todo o nada. Pino quiere la casa, pero de ladrillos sin bosta. Por eso nunca va a terminarla, por eso todavía está estancado en la viga de fundación.

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